sábado 23 de mayo de 2009

POSCRISIS, HORACIO ZABALA Y LOCUTORES QUE RECITAN A MARX.

Hola a todos.

El sábado 9 de mayo asistí a la presentación del libro “Poscrisis”, de Andrea Giunta sobre el arte argentino después de la crisis. En un par de oportunidades me sentí tentado a intervenir en la charla posterior a las presentaciones, pero preferí hacerlo por esta vía.
La muy prolífica autora dijo, respondiendo a alguna pregunta, que ya no había un marco de valoración para el arte, que la valoración de las obras de arte en términos de “buenas” o “malas”, era cosa del pasado, cuando la teoría modernista dominaba el campo de las artes visuales, y que ella prefería pensar cómo una obra funcionaba de acuerdo a determinados contextos, o cómo adquiría nuevos sentidos de acuerdo a nuevas situaciones epocales. Bien, sí, estoy de acuerdo en que la teoría modernista con Greenberg a la cabeza quedó desbordada e imposibilitada para explicar la proliferación de formas, lenguajes y soportes a partir del Pop, movimiento que Greenberg nunca pudo aceptar, ya que para él representaba un retroceso dentro del marco de su teoría lineal y progresiva. Pero lo que no se dijo en esta charla, y me parece que es más que evidente, es que sí hay un marco de valoración de las obras de arte, el único marco de valoración de casi todo en el mundo contemporáneo, y ese marco es el mercado. Es más, la palabra “mercado” no se escuchó ni una vez a lo largo de la presentación, lo cual me resultó muy extraño. Entre el público asistente se encontraba Orly Benzacar y creo que podemos considerar a su galería como un marco de valoración bastante importante ¿no?
Si no, le podemos preguntar a Marcelo Pombo, que estaba sentado a la diestra de Giunta en la mesa de presentación. Pombo es artista de la galería de la calle Florida y declaró hace no mucho tiempo que si no fuera por las imposturas del arte contemporáneo el no estaría en Ruth Benzacar sino vendiendo artesanías en Plaza Francia. Otro marco importante de valoración es la opinión de los críticos, hace poco, una crítica, tal vez un poco intoxicada, dijo que Pombo era Rembrandt. Todavía me sigue sorprendiendo que les paguen por escribir esas cosas. Nada más fácil que desligarse de la responsabilidad de juzgar la calidad de las obras que declarar una imposibilidad ligada al clima de época, y por otro lado valorar, a través de la inclusión en un libro, determinados nombres, por otra parte ya archiconocidos y posicionados.
Ya dije alguna vez que no soy un nostálgico, y que no pretendo volver atrás, a criterios de valoración caducos e insuficientes para el panorama actual de las artes visuales, pero lavándonos las manos en nombre de teorías contemporáneas, o eligiendo los mismos nombres de siempre, sólo eludimos la responsabilidad de plantarnos frente a la valoración del mercado, que supongo, podremos coincidir en que no es la más adecuada ni desinteresada. Pienso que este es otro debate que nos debemos, cómo dar valor más allá de la omnipresente lógica del mercado.
Otro tema que quedó flotando en la presentación de “Poscrisis” fue el del arte de los 90, la década infame del menemato. Y Giunta –con Pombo a su diestra- declaró estar en contra de las opiniones que relacionaban al arte del Rojas con el menemismo, porque la estructura de poder menemista no compraba eso. Y seguramente tiene razón, la estructura de poder menemista, compraba, -si es que compraba arte- a un mercachifle experto en “el arte de los argentinos” o invertía -se dice- algunos dineros sobrantes en importante galería de la Av. del Libertador. de acuerdo, pero ese argumento no es suficiente para desligar las estéticas del Rojas de la profunda banalización que sufrió la sociedad argentina durante ese período, y no está demás recordar la frase que el Rembrandt argentino, sentado como ya dije, a la diestra de Giunta, pronunció por aquellas épocas –cito de memoria: “No me interesa nada que suceda a más de medio metro de mi persona”, ni más ni menos que lo que pensaban los que por la misma época emigraban en masa hacia los countries, buscando aislarse de lo que sucedía en el país para vivir una vida paradisíaca gracias a la receta del neoliberalismo - en la versión ultraberreta y salvaje de Carlos 1º- que los beneficiaba a ellos mientras destruía el futuro de la mayoría de los argentinos. El problema de Rembrandt, perdón, de Pombo hoy, es que caminando por cualquier calle de Buenos Aires y a veces a menos de medio metro de su persona hay familias enteras revolviendo basura y gente durmiendo en las calles; paisaje posmenemista –porque si hablamos de “crisis”, o de “poscrisis” estamos eludiendo el verdadero nombre de la cosa.

Pero volviendo al tema de la valoración de las obras de arte, acabo de leer un breve texto de Horacio Zabala, de aparición reciente, titulado: “Marcel Duchamp y los restos del readymade”, texto que recomiendo por poseer dos cualidades a mi juicio fundamentales, brevedad y claridad. Voy a reproducir aquí algunos fragmentos significativos que se relacionan con mis comentarios previos acerca de la posibilidad o imposibilidad de valorar y del mercado como única instancia.

En la página 35 Zabala dice:

“Desde el readymade en adelante (al menos hasta la más inmediata actualidad del primer decenio del siglo XXI), para conferirle estatuto de obra de arte a un objeto, proceso o situación, a un proyecto, idea o señal, el artista debe contar con la aprobación (y complicidad tácita o explícita) de los críticos, historiadores, curadores, coleccionistas, administradores de centros culturales, fundaciones, galerías, medios de difusión y empresas patrocinantes. Obviamente, quienes aprueban el proyecto o la obra de un artista (que Dickie llama “candidato de apreciación") se encuentran en una situación inquietante: muchas son las obras e ideas que el ojo de la institución, del mercado y de la crítica de arte valoriza y legitima o desvaloriza e ignora. El museo que exhibe, los medios que difunden, los catálogos que clasifican, los textos teóricos que interpretan y los espectadores que contemplan, no sólo hacen aparecer el objeto en cuestión como obra de arte, sino que también hacen aparecer al sujeto que lo hace como artista.”

“El consenso o el disenso del mundo del arte a propósito de cualquier manifestación artística pierde sentido y peso cultural ante la vigencia del “todo vale”. Para Nelson Goodman la pregunta ¿qué es el arte? y sus incontables respuestas, que atraviesan la historia y en particular el arte del siglo XX, ya no son pertinentes. (…)Por lo tanto, el autor escribe que “(…) una cosa puede funcionar como obra de arte en ciertos momentos y no en otros. En los casos cruciales, la verdadera cuestión no es “¿cuáles objetos son (de manera permanente) obras de arte?” sino ¿cuándo un objeto es una obra de arte, o más brevemente, ¿cuándo hay arte?”.De esta manera, Goodman alude a los factores y circunstancias del contexto que permiten a un objeto cualquiera aparecer como una obra de arte. Pero su relativismo pasa por alto la reflexión crítica acerca de la intencionalidad y responsabilidad del artista (si bien la pregunta que comienza con “cuando” no niega ni se opone a las preguntas que comienzan con “qué” o “cómo”, sino que las enriquece)”

“Desde la difusión del concepto de readymade, la pregunta ¿qué es la obra de arte? no desapareció, sino que se ha extendido a las circunstancias de su producción, existencia, difusión y recepción. En 1947 Marcel Mauss afirmaba que ”(…)se estudiarán cuidadosamente todas las circunstancias que rodean a cada objeto a cada acontecimiento artístico: dónde, quién , cómo, para quién, por qué. Por definición, un objeto artístico es un objeto reconocido como tal por un grupo”

Yo agregaría aquí “por un grupo de poder”. Continúo con Zabala:

“Esta es una definición que excluye cualquier especulación acerca de la esencia, la verdad y los atributos formales del objeto artístico. Nada es en sí una obra de arte, pero cualquier obra humana puede asumir la identidad artística si un grupo la reconoce y enuncia como tal” (…)


Pag. 38: “Tanto Duchamp como Mauss afirman que cuando un objeto es contemplado y disfrutado, interpretado y nombrado, analizado y criticado como una obra de arte, el objeto es (o tiende a ser durante un cierto tiempo) una obra de arte. A partir de aquí surgen aspectos paradojales y nuevos interrogantes con respecto a los criterios de legitimación e las obras por las instituciones, el mercado y la situación socio-cultural particular del “mundo del arte”.

Bueno, y aquí vienen los últimos fragmentos que a mi juicio son más que interesantes:

Pag. 46. “(…) Para Arthur Danto, “(…) no hay obligaciones a priori relativas al aspecto de las obras de arte visuales, de manera que todo lo que aparece visible puede convertirse en una obra de arte visual. Esta posibilidad forma parte de lo que significa realmente vivir el fin de la historia del arte. Esto implicaría también el fin (entendido como consumación y agotamiento) de los criterios estéticos, y por consiguiente ,la imposibilidad de juzgar y evaluar. Si el arte nada impone ni excluye, sino que al contrario, todo expone e incluye, lo que gobierna es el principio indiscriminado del “todo vale” (recordemos que cuando en el lenguaje corriente se quiere expresar la ausencia de criterios que impiden la comprensión de las diferencias, se dice que “todo vale”. Esto significa que tienden a desaparecer la especificidad y la autonomía del arte, atributos que determinaron su existencia desde el Renacimiento en adelante. La ausencia de discriminación ,también puede ser interpretada como el resultado de la imposición que ejerce la irracionalidad de nuestra democracia de mercado donde “todo sirve por igual”. Así, las obras de arte (no sólo visuales) terminarán integrándose a la sociedad del espectáculo y del entretenimiento permanentes, como anticipara Guy Debord en 1967 y reactualizará en 1988”

(…) Hace muchos años que no es posible distinguir la obra de arte de la comunicación visual, la información, la publicidad o la moda. (…)

(…) Los espacios específicamente dedicados al arte, sin dejar de exhibir obras de arte (pensadas como arte) exhiben objetos, imágenes y situaciones que provienen de ámbitos no necesariamente creativos ni artísticos. Esto significa que se estimula y privilegia la mirada hedonista, distraída, conciliadora y ávida de novedades, puesta al día por la globalización y la esteticidad difusa. El resultado evidente es la neutralización de las singularidades e independencias, y en consecuencia, la generalización de la homogenización y la equivalencia. (…)

Pag. 47: (…) En estas condiciones, el arte ya no puede pretender identidad y dignidad cultural con respecto a la influencia o incluso a la hegemonía de otros dominios como el imperialismo mediático, el poder político y sus sistemas de control. Es pertinente que hoy nos preguntemos qué queda de las preguntas por el arte (qué, por qué, cómo, dónde, y cuándo), de qué manera todavía lo podemos pensar y sentir si pensamos y sentimos que las preguntas “no pertenecen al pasado” sino al presente”(…)

Bueno, está todo dicho, no tengo nada para comentar. Pero ya que hablamos de los restos del readymade, no sé si habrán visto el suple que sacó La Nación el sábado 16 de mayo enteramente dedicado a Arte BA, es decir, enteramente dedicado al mercado. En él se elogia muy especialmente al premio Petrobrás, allí se dice, entre otras cosas que este premio es “ el más reconocido y esperado dentro del circuito cultural contemporáneo, (páginas 10 y 11)”. Es verdad, yo no duermo esperando ese premio que viene a ser como el premio Turner del subdesarrollo, en fin, también nos adelantan algunas imágenes de los “proyectos” –ahora todo son proyectos- seleccionados este año, entre los cuáles se encuentra uno de Dolores Zorraquín (1984) titulado “Refugio” que consiste en “la construcción de una ballena de 6 x 150 x 120 m, rodeada de vestigios de otros animales quemados y de cenizas. (…) la ballena será la única forma reconocible y sobreviviente después de un incendio”
Bien, supongo que esta chica está influenciada por la famosa whale movie , “Salven a Willy”, lo cuál es irreprochable, a mí esa película me conmovió hasta las lágrimas, pero más allá de eso, en la foto que reproduce la obra –perdón, el proyecto- no está muy claro si lo que estamos viendo es una ballena o un sorete de perro gigante. Creo que Dolores tendría que visitar “Mundo Marino” . Bueno, habrá que verlo en vivo y en directo, tal vez sólo sea una cuestión de perspectiva. Pero el que más me impactó de todos estos “proyectos” es el de Bruno Dubner y Rodrigo Moreno (1978 y 1972) “Locutores profesionales leen El Capital de Karl Marx.” Durante las 56 horas que durará arte BA´09, tres locutores profesionales se alternarán sucesivamente para leer las 3366 páginas que componen la totalidad de El Capital de Karl Marx.
¡Este proyecto sí que es revolucionario! Estoy seguro de que todos los galeristas y coleccionistas se sentarán durante las 56 horas a escuchar El Capital y experimentarán una verdadera epifanía que transformará sus vidas.
No entiendo muy bien, ¿Esta obra pretende ser irónica? ¿Cínica? Yo creo que no llega a ser ninguna de esas cosas. Es simplemente una idea tonta y banal. Queda claro que en esta época cualquier pavada poco elaborada es considerada “arte conceptual”, cualquier “ideita” berreta alcanza la dignidad del concepto a falta de verdadera reflexión y pensamiento. Me pregunto si estas serán las mejores propuestas que recibe el jurado, si ese jurado finalmente dirá “ Y bueh…es lo que hay”, o si ellos mismos estarán un poco idiotizados por tanta teoría, y también me pregunto ¿Quién elije a los jurados? Quién sabe, lo cierto es que uno se pregunta –y ya son muchas preguntas- si estos jóvenes artistas son “artistas” o simplemente “jóvenes”. Yo, personalmente me quedo con Gilbert y George.

Hasta la próxima.
El Pato.

martes 7 de abril de 2009

NUEVA FÁBRICA DE JÓVENES DE EXPORTACIÓN, ZAPATOS QUE NO APARECEN POR NINGÚN LADO Y CONSEJOS DE LEÓN FERRARI

El trabajo del artista es profundizar siempre el misterio.
Francis Bacon


Luis Jalffen, un amigo filósofo fallecido hace varios años, gustaba de contar una historia con moraleja. Se refería a un hombre muy humilde que vivía en un pueblo pequeño. Este hombre tenía un solo par de zapatos. Lo más normal del mundo era para él levantarse por la mañana y ponerse sus zapatos, que la noche anterior había dejado junto a su cama. Un día, el hombre se levanta y sus zapatos no están. Muy extrañado comienza a buscarlos por toda su casa. No los encuentra. Entonces sale descalzo a la calle y comienza a llamar a las puertas de sus vecinos para preguntarles si vieron sus zapatos. Todos responden que no. Nadie ha visto sus zapatos. Un verdadero misterio. Al poco tiempo todo el pueblo está hablando sobre los zapatos del hombre, conjeturando acerca de sus posibles destinos, acerca de la imposibilidad de su desaparición. Los zapatos desaparecidos son tema de conversación en los bares, en las tiendas, en la calle; pero los zapatos no aparecen nunca más. El hombre está irremediablemente descalzo.

Moraleja.

Cuando se habla mucho acerca de algo, es porque ya no existe.

Bien, este texto –como todos mis textos- es sobre arte, y por lo tanto ustedes ya deben haber captado el sentido de la moraleja que tiene un tufillo a Baudrillard, pensador con quien comparto varios puntos de vista. El epígrafe de Bacon me parece muy apropiado, no sólo porque acuerdo plenamente con su contenido, sino porque me pregunto a diario si el arte contemporáneo, (el arte de los jóvenes de exportación), cumple con esa función o más bien banaliza y disuelve toda posibilidad de misterio. En fin, este texto se refiere a una nueva usina de jóvenes de exportación: el flamante programa de arte de la universidad Di Tella – programa que no aparece como muy serio ni muy sólido, sino más bien, hecho a las apuradas para aprovechar el nuevo negocio del arte contemporáneo en la argentina y que además muestra una vez más la misma trenza de acuerdos de poder entre los nombres de siempre del mundillo del arte argentino- y a la relación de este programa con las (y ya van…) increíblemente obvias notas del suple ADN cultura del diario La Nación, aparecidas en su edición del sábado 7 de marzo de 2009. Ya en la portada del citado suplemento leemos acerca del contenido de sus notas principales “Enseñar arte”, dice, y allí mismo nos informan que:


“se quintuplicó el número de alumnos que buscan en los claustros académicos o en los circuitos informales profesionalizarse en el vasto, multidisciplinario, mutante y mestizo universo de las artes visuales. El boom global llegó a la Argentina (…)”

Yo creo que el único boom global que llegó a la Argentina es el boom de la crisis global y el resto son espejitos de colores y baratijas de esas que nos vienen vendiendo desde hace cinco siglos.

Bien, seguimos, porque lo más jugoso está en las notas escritas por Raquel San Martín y Alicia de Arteaga.

Comencemos por Alicia de Arteaga, que es la editora de arte del suple. Su columna en la página 2 se titula: “M’hijo el artista”.

Dice Arteaga en un fragmento muy significativo:

“(…) He visto crecer el fenómeno del aprendizaje de arte extramuros e intramuros gracias al aura de gurúes intocables como Nicholas Bourriaud, Catherine David, Ivo Mesquita, y Paulo Herkenhoff, que despertaron, junto con las teorías del filósofo estadounidense Arthur Danto, primero la curiosidad y luego la necesidad de una formación que cumpliera con los estándares internacionales (…)”

“Gurúes intocables”, que maravilla. Bueno, Nico Bourriaud será intocable aquí donde todo lo que viene de afuera es intocable, porque tengo entendido que en Francia recibió bastantes palos; en cuanto a Catherine David, tal vez ustedes recuerden que es esa teórica para la cual los artistas prácticamente no existen, sólo tienen entidad gracias a la palabra de los teóricos, sin ellos no somos nada. Arthur Danto es ese filósofo tan deliciosa, melosa, ingenuamente norteamericano con el cual nos vienen torturando desde hace varios años y que supongo Alicia de Arteaga habrá leído y comprendido de cabo a rabo, igual que a Nietzsche, Hegel, Benjamin, Adorno, Marx… sobre todo Marx…
Me pregunto por otra parte como conjugar la palabra estándares con la naturaleza del arte. ¿No será el arte algo muy alejado de cualquier estándar?
Mainstream, estándares internacionales, son conceptos que nos hablan muy claramente acerca de lo que tenemos que hacer para no quedar afuera de la historia, una historia que por supuesto, se escribe en otra parte, como siempre, y que aquí, en Argentina tiene sus centros de poder y difusión, sus fabricas de “Jóvenes de exportación”, como la beca Kuitca o como el nuevo programa de arte de la universidad Di Tella; también noté hace poco que en el edificio de la UADE sobre la calle Lima e Independencia, colocaron un gran cartel que dice “UADE Art Institute”, ¿Será para extranjeros, o sólo la ocurrencia de algún boludo?

Bueno continuemos porque lo que viene ahora no tiene desperdicio.

“Paralelamente, crecieron los talleres amateurs, las clínicas de obra, y las becas bien remuneradas, y se multiplicaron los cursos extracurriculares dictados por historiadores que usan zapatos de Prada y que comparten con la audiencia del nuevo coleccionismo, ansiosa por “saber de arte”, la degustación del último varietal de altura”


Bueno, estos no son los zapatos del hombre de la historia con moraleja, nadie pierde unos zapatos de Prada. Con sinceridad, me encantaría pensar que Arteaga está siendo irónica…pero sospecho que los zapatos de Prada y el último varietal de altura le interesan mucho más que el arte.
Otro fragmento:

“(…) Hoy, los padres burgueses alientan la carrera de “m’hijo el artista” y se enorgullecen del máster que harán en el Royal College de Londres o en el Bard de Nueva York (…)”

¿Que mejor prueba de la muerte del arte podría pedirse cuando los burgueses alientan la carrera de “m’hijo el artista”?
Para el final de su columna De Arteaga nos reserva un caramelo bastante indigerible.

“Como en todo fenómeno que se precie, siempre hay un disparador. La chispa se llamó Mark Rosenthal, un flaco de mirada profunda que llegó a fines de los años noventa para dictar un seminario de curaduría en el Fondo nacional de las Artes, organizado por la Fundación Proa. Con Adriana Rosenberg compartimos un largo café con Mark y su sabiduría. Era entonces curador del museo Guggenheim de Nueva York y conocía como nadie el poder y la gloria que un curator podía manejar en las aguas turbulentas del arte contemporáneo. El selecto grupo de alumnos que lo escuchó tomó debida nota de las enseñanzas del “profeta” llegado del Norte. De ese semillero salieron los curadores que hoy manejan proyectos bienales, muestras y carreras. (…)”

¿Más claro? Imposible. Los profetas siempre vienen del norte, como las recetas económicas y este vino a traer la receta para el arte del neoliberalismo, por eso, ese selecto grupo de alumnos que tomaron debida nota de las enseñanzas del profeta, hoy sostienen y promocionan un “arte joven” hecho de puro vacío y banalidad, justo a la medida de un sistema que produce exclusión social, miseria y dolor a escalas monumentales.

Bien, podemos pasar ahora a la nota de Raquel San Martín (Pág. 4) que comienza así:

“(…) Con la misma velocidad que en su momento detectó un futuro para las carreras de administración de empresas o las de comunicación, el mundo universitario local vio en el arte un “nicho”, según la jerga del marketing, con enormes posibilidades.”

Ya empezamos con la jerga del marketing, con lo cual queda claro que de arte no vamos a hablar ¿no? Pero bueno, el suple ADN ya nos tiene acostumbrados a eso, allí se habla de éxito y mercado más que de otra cosa.
Prometo no transcribir toda la nota sino sólo algunos párrafos significativos.
Y aquí va el primero:

“Como eco de una tendencia que ya tiene años en otros países, aquí se crean carreras, se publican libros y se abren posibilidades de investigación en todo aquello que acompaña y sostiene a los artistas, desde seleccionar y colgar sus obras hasta criticarlas y estudiarlas, pasando por promoverlas en el mercado. En ese sentido, el campo artístico –nunca como hoy una actividad colectiva- ha logrado la señal más clara de éxito: poder ser pensado como actividad profesional”

Chan, Chan…Habrán notado que en el segmento final aparecen dos palabras clave: éxito y profesional. (No voy a repetir lo que ya dije, pero quienes no lo hayan leído pueden entrar en: www.lucaspato.blogspot.com y leer uno de los envíos más recientes titulado “Artistas profesionales”)

Seguimos.

“Impulsado por un discurso político que atribuye a la cultura la capacidad de integrar socialmente y generar recursos, el arte se puso de moda. Y ya hay quienes alertan sobre la saturación de profesionales formados para un mercado local que, aún en expansión, tiene dimensiones modestas y una multiplicación de ofertas que no arriesgan demasiado desde el punto de vista intelectual”

Guau!! Hay que avisarle a los miles de familias que viven cartoneando y revolviendo basura por la ciudad de Buenos aires que la cultura tiene la capacidad de integrar socialmente, tal vez aún no se dieron cuenta. Subrayé muy especialmente la frase “el arte se puso de moda” porque, no sé ustedes, pero yo siempre he creído que la moda es casi lo más opuesto al arte que uno pueda imaginar, y por lo tanto si “el arte se puso de moda”, son muy malas noticias para el arte. Me gustó lo de la “multiplicación de ofertas que no arriesgan mucho desde el punto de vista intelectual”…aunque yo pondría “no arriesgan nada”.

No quiero extenderme más con las notas de ADN ni con el programa de la universidad DiTella –pueden consultarlo en Internet- que como ya dije, parece armado a las apuradas y sin mucha coherencia por lo cual queda claro que no es la formación lo determinante sino más bien lo que sucederá terminado el primer año, cuando seis de los alumnos del programa, los “mejorcitos”, los de exportación, sean seleccionados para pasar directamente a la beca Kuitca y otros seis entrarán por concurso y tendremos una nueva camada de artistas jóvenes producidos –palabra más que adecuada ya que se trata de productos- como pollos en la incubadora DiTella-Kuitca, que los madura rápidamente, pero los deja estériles; sus huevos… perdón…sus obras, estarán irremediablemente vacías.

Para terminar y por oposición a esta lógica del éxito rápido y las estrategias para producir jóvenes artistas que se amolden al “mainstream” y los “estándares internacionales”, quiero transcribir un fragmento de la entrevista de Laura Casanovas a León Ferrari, que publicó ADN cultura (al fin una buena) el sábado 21 de marzo de 2009, dónde León dice, entre otras cosas:


(…) En el arte hay que perseverar. Es lo que les digo a los jóvenes. Hay que ser paciente, trabajar, no fijarse en el mercado. (…)

Y luego, ante la pregunta: ¿El horizonte del artista tiene que ser el trabajo? Responde:

“No. Tiene que ser la renovación. Porque si uno se queda, corre el riesgo de repetir lo que tiene éxito y ahí se embroma. Uno se tiene que ganar la vida con otra cosa, si no, se deforma para vender. Durante treinta años me gané la vida haciendo otras cosas, y, mientras, me dedicaba también al arte” (…)

¿No será este un modelo más genuino a seguir y no el que nos impone el capitalismo globalizado con sus estándares internacionales a través de sus representantes locales? Sería bueno, creo yo con toda humildad, que los jóvenes artistas que tengan un pensamiento crítico, se planteen esta cuestión.

Para el próximo envío tengo reservada una joya: fragmentos de un libro que ya les recomendé anteriormente y que vuelvo a recomendarles. “LO CONTRARIO DE LA INFELICIDAD, promesas estéticas y mutaciones políticas en el arte actual” de José Fernández Vega, y lo que voy a transcribir, no casualmente, habla del afamado Instituto Di Tella…pero desde una perspectiva menos laudatoria…menos chupamedias bah.

Bueno, los dejo porque me estoy poniendo mis zapatos de Prada para ir con Alicia De Arteaga a degustar el último varietal de altura...si paga ella, claro.


Abrazos, besos y otras demostraciones efusivas.
El Pato Lucas.

lunes 9 de febrero de 2009

JÓVENES DE EXPORTACIÓN

Hola a todos.

Nuevamente, una joya de la retórica me obliga a escribir sobre el suplemento ADN, algunos dirán que le estoy haciendo publicidad de tanto citar sus textos, pero les aseguro que no es así, el Pato Lucas no se vende….todavía. Parafraseando un chiste popular “patos sobran, lo que faltan son inversionistas”. La mencionada joya es la nota de Javier Villa –(sí, ustedes lo recuerdan, Villa es el fino humorista, autor de la entrevista a Daniela Luna oportunamente comentada)- publicada en el suple ADN del sábado 31 de enero de 2009, titulada “Jóvenes de exportación”. Debo comenzar por transcribir –como ya es habitual- algunos fragmentos de la nota.

Comienza Villa su nota diciendo: 

“Tal vez sea demasiado temprano para determinar con precisión por qué el arte argentino joven de los últimos años circula por espacios internacionales con mayor facilidad que en décadas pasadas”


Sí Javier, efectivamente es demasiado temprano para todo, tanto para hablar del verdadero valor de las chucherías de ocasión que producen muchos de estos jóvenes, como también para hacer un análisis de los motivos que originan el fenómeno. 

Villa no piensa lo mismo y aventura:

“Se podría arriesgar varias causas, tanto globales como locales, para justificar el fenómeno. Incluso estas causas podrían ser distintos peldaños interconectados que forman una escalera precaria hacia el centro”


Ahhh!! El centro, el centro…yo me pregunto: si lo “global” tiene un “centro” ¿Sigue siendo global? ¿No será más bien “Imperial”? 
Bueno, en fin, sigamos.

“Por ejemplo: mayor rapidez y menor costo en la transmisión de la información; popularización universal del sistema de residencias para artistas extranjeros;”

Claro, artistas extranjeros que quieran ir a aprender cómo hacer un arte igualito, igualito al que quieren en “el centro”.
Y sigue Villa:

“pequeñas modas fugaces de lo periférico y que sirven de alimento estético e ideológico para el centro y son baratijas para el coleccionismo global”

Esa me gustó Javier, aunque la dejás picando, deberías profundizar un poco más en ese argumento ¿O lo de las baratijas fue un fallido?

“Un programa de educación artística local muy influyente dirigido por Guillermo Kuitca (artista que realmente supo internacionalizarse)


Bueno, local, lo que se dice local no era salvo porque se hacía acá, porque ideológicamente era un programa “del centro”, es allí dónde la mayoría de estos jóvenes aprendieron a hacer sus baratijas a gusto del “coleccionismo global”, ¿no?
Sigue:

“curadores argentinos del nuevo milenio que se profesionalizaron en programas de crítica y curaduría en el exterior y cosecharon buenos contactos con instituciones y agentes; iniciativas de redes globales e incentivos de perfeccionamiento foráneo como los de Trama y Antorchas; una feria de galerías que sedujo de a poco al visitante mainstream, ya sea teórico, artista o galerista”


Bueno, aquí tenemos bastante material. Todo suena a un sistema cerrado de influencias y relaciones pero la clave es la formación y el perfeccionamiento en el exterior de críticos y artistas, o bien en programas locales que reproducen la lógica del centro.
Continúa:

“galerías que comenzaron a invertir en parcelas de ferias internacionales; adolescentes que, mientras eran influenciados por unos años noventa domésticos en los espacios porteños, recorrían el mundo a través de Internet, consumían a Mike Kelley, Rirkrit Tiravanija, Olafur Eliasson, Illya Kabakov y los hermanos Chapman, entre otros, y se empapaban de teorías relacionales, discursos sobre redes, apropiaciones, remixes y etcéteras.”

¡Qué parrafito Villa! Bien, nuevamente lo que queda claro es que hay que nutrirse de lo que sucede afuera y yo creo que muchos de estos chicos más que empaparse se ahogaron en esas teorías y la verdad es que lo de los hermanos Chapman me suena raro porque si alguno de estos jóvenes de exportación se hubiera nutrido de ellos al menos sus obras serían un poco perturbadoras, cosa que claramente no sucede.
Seguimos:

“Es cierto que pueden existir varios argumentos más, pero el objetivo de este artículo no es presentar un ensayo de época, si no atemperar con pocos ejemplos un deseo de información que pocas veces se ve satisfecho: saber qué están haciendo los chicos cuando se van de casa.”


Buenísimo, este final es buenísimo. Claro que existen varios argumentos más, justamente esos que Villa no explicita pero que pueden leerse claramente entre líneas. 
Fíjense como en muy pocas líneas Villa nos muestra cómo el arte contemporáneo argentino no es más que una mísera prolongación de lo que hacen y dicen que debe hacerse los artistas y críticos del “centro”, cómo nuestros jóvenes deben ajustarse a esos parámetros para insertarse en el “mainstream”. Ya lo dijimos en alguna oportunidad, el mainstream es esa “corriente principal” (la del arte contemporáneo globalizado) en donde se disuelven todas las identidades, especialmente las de estos jóvenes, que en realidad nunca tuvieron una identidad, pues desde su más tierna adolescencia fueron formados por teorías y prácticas del exterior. Y Villa nos cuenta todo esto con orgullo. ¿No es un poco vergonzosa esta dependencia? ¿No muestra con claridad que seguimos siendo provincianos, dependientes, incapaces de producir otra cosa que no sea lo que nuestros “padres” del “centro” nos dicen que debemos hacer? En cuanto a la intención de J.V. de “atemperar un deseo de información que pocas veces se ve satisfecho: saber qué están haciendo los chicos cuando se van de casa” ¿A quién se refiere? ¿A los padres de estos chicos? ¿Quién más reclama esa información? Además, los mayores sabemos que cuando los chicos se van de casa, muchas veces hacen boludeces, y no es cuestión de andar festejándoles todo lo que hacen ¿no?
Pero ahora viene lo mejor pues Villa nos cuenta quiénes son estos seis jóvenes que está promocionando con su nota, nos habla un poco de cada uno de ellos, incluye una foto (de ellos y de algunas de sus obras). Decidí tomar sólo a dos porque me parecen emblemáticos de cómo la retórica construye castillos en el aire, o es capaz de dar forma a algo que no la tiene. Estos dos jóvenes son Miguel Mitlag y Luciana Lamothe, uno viene –por supuesto- de la beca Kuitca y la otra –por supuesto- de currículum 0 (R. Benzacar) y del Rojas. 
Nos cuenta Villa que la obra de Mitlag se llama “”Holiay” e incluye un fragmento en el cuál se ven un montón de puntitos de colores sobre un fondo presumiblemente blanco.


Villa explica: 

Entre fines de 2007 y principios de 2008 vivió en Berlín. Allí desarrolló Holiay: “Una especie de polifonía fértil e imperfecta, de grito primitivo, hallazgo artístico y vacaciones”


¿No es maravillosa la retórica? Pero siempre, siempre, aún en la construcción más delirante hay algo de verdad, y en este caso es cuando dice “vacaciones”.
Luego J. V. nos explica que el proyecto se exhibió en Berlín en la Galerie Koal: 

“donde Mitlag presentó prototipos de elementos genéricos alterados en su escala: una bolsa de plástico de 3,8 x 2,3 m colgada del techo, una caja de zapatillas Adidas en escala 10 a 1 (casi una pequeña pileta), un rollo de alfombra que sobresale de una base inclinada y un fondo mural de etiquetas autoadhesivas en cuatro colores pegadas sobre la pared con un patrón formal que producía un movimiento óptico al actuar sobre las piezas escultóricas más estáticas. De este modo, Mitlag reacomodó y modificó la sensación espacial y buscó atravesar esos objetos cotidianos para que brotara su singularidad formal, constructiva e ideológica, con diferentes usos y cargas simbólicas según la ciudad habitada.”

Imaginen la profunda revelación experimentada por los espectadores de la obra de Mitlag al percibir por primera vez en sus vidas la singularidad formal e ideológica de una caja de zapatilla Adidas, debe haber sido algo parecido al Satori descubrir que una caja de zapatillas es un rectángulo con cuatro paredes y una tapa…ahora, a mí el problema ideológico de la caja se me escapa, y de la bolsa de plástico ni hablar, pero tal vez con el tiempo llegue a entender el profundo significado de la obra de Mitlag. Hablando de cambios de escala, recordé la obra del artista alemán Ron Mueck y recuerdo particularmente una de sus trabajos que más me impactaron.


“Papá muerto”, el cuerpo de su padre muerto, absolutamente realista, que recuerda al “Cristo muerto” de Holbein, y donde Mueck trabajó hasta las uñas partidas de los pies y cada poro y cada pelo en forma implacable, pero lo terriblemente perturbador es la escala ya que la figura mide un metro con veinte centímetros. Mueck juega siempre con la escala que a veces es desmesuradamente grande y a veces muy pequeña pero siempre impactante y perturbadora. Por favor, no piensen que traje el ejemplo de Mueck para establecer algún tipo de comparación con la obra de nuestro joven de exportación…no pensarán eso de mí, la obra de Mitlag me parece realmente profunda, perturbadora y desestabilizante, sin ir más lejos, esta mañana me costó mucho sacar mis zapatillas de su caja, una sensación de extrañeza me embargó por completo y descubrí que mi vida no será igual luego de haber comprendido el mensaje de Mitlag.  
Démosle nuevamente la palabra a Javier Villa que nos contará algo acerca de la obra de Luciana Lamothe.

“En 2008 representó a la Argentina en la Bienal de Berlín. Allí realizó Steelkill, un proyecto específico inspirado en el desmantelamiento del Palacio de la República, edificio comunista de acero y vidrio cuya estructura contenía un aislante altamente tóxico. El trabajo aborda la dialéctica destrucción-construcción, al desenfocar los límites de este binomio frente a una situación espacial dada y fusionar discursos sobre la arquitectura institucional, la instalación escultórica, y la performance.
El edificio estaba siendo desmontado por maquinaria que en general se utiliza para la construcción; el esqueleto quedaba a la vista mientras que cada parte era guardada en un depósito, lo que permitía una hipotética reconstrucción con los mismos materiales. La artista desarrolló un cartel de estilo publicitario con una estructura de andamios, donde colocó una foto del edificio con una frase invertida (“Cortarte todo”) que hacía referencia a la posibilidad de lo reversible y lo irreversible.”


Bueno, tenemos una obra que nos representa en la bienal de Berlín, titulada Steelkill título que no deja dudas acerca de la identidad de la artista, la obra es un cartel con un texto invertido –cortarte todo- que según Villa hace referencia a la posibilidad de lo reversible y lo irreversible….no entendí. No importa. Lo que me parece muy claro es que la obra revela muy claramente la falta de identidad de la artista que es un reflejo de la formación recibida. La obra es irreversiblemente banal porque se revela sólo como una estrategia para insertarse en el “mainstream”, porque lo único que realmente aprenden estos chicos son estrategias para el éxito, de eso se trata todo. ¿Se preguntarán en Alemania cómo es que a una artista argentina le interesa el desmantelamiento de un viejo edificio comunista? Párrafo aparte merece la retórica hueca de Villa. “El trabajo aborda la dialéctica destrucción-construcción al desenfocar los límites de ese binomio frente a una situación espacial dada y fusionar discursos sobre la arquitectura, la instalación escultórica y la performance”. Todo este palabrerío es imprescindible para sustentar algo que es mera estrategia vacía. La obra no está.

Para terminar y como frutilla del postre está la foto de los artistas jóvenes y es especialmente interesante la de Mitlag que con su barba crecida, anteojos negros y una coctelera en la mano parece decirnos que sigue de vacaciones, o tal vez que por la noche trabaja de barman, quién sabe.

Yo me pregunto, ya que exportamos a estos seis, no podríamos importar algo mejor a cambio…¿Ron Mueck? No, es mucho pedir.

Hasta la próxima.
El Pato Lucas

jueves 25 de diciembre de 2008

FELIZ 2009


Hola a todos. NO VOY A DESEARLES FELIZ NAVIDAD, porque sinceramente creo altamente improbable la existencia de ese personaje omnipotente, omnisciente, omnipresente y que además es "amor". -Si tal ser existiera sería muy difícil explicar cómo es que creó el cachivache que es este mundo que habitamos, y no me vengan con que es culpa nuestra porque las cualidades antedichas, atribuídas a ese personaje, fundamentan nuestra inocencia-. y por lo tanto considero mucho más improbable aún que su hijo -que es él mismo ya que se trata de tres personas en una, perfil altamente esquizofrénico-encarnado en humano formato haya nacido de madre virgen, resucitado muertos y multiplicado panes, resucitado él mismo al séptimo día de su muerte y ascendido a los cielos en cuerpo y alma, al igual que su madre que no necesitó morir para eso. Considero estas historias tan inverosímiles como creer que las vacas son sagradas y que mi tío puede haber reencarnado en una de ellas.

Lo que sí voy a desearles es...

UN MUY FELIZ Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!!!

Para todos aquellos que me llevan en su corazón y también para aquellos que me tienen reservados otros lugares de su anatomía.

Un gran abrazo, y hasta la próxima...

El Pato Lucas.

domingo 30 de noviembre de 2008

¿ARTISTAS PROFESIONALES?

Hola. Se que aún les debo un texto sobre el intelectual de derecha Alejandro Rozitchner –aunque en realidad estoy seguro de que “intelectual de derecha” es una contradicción en los términos-. Empecé a escribirlo, pero aún no puedo terminarlo; realmente es muy tedioso escribir acerca de un estúpido. Será el próximo envío si puedo superar el tedio.

Hoy me interesa hablar de un tema que me ronda desde hace tiempo y usaré como excusa una frase de Luca Prodan, aparecida en la columna “perlas cultivadas” del suplemento Ñ del sábado 15 de noviembre de 2008.
La frase es la siguiente:

“Aquí en Argentina, hay demasiada seriedad. Todos quieren ser “profesionales” y se olvidan de que el rock es una locura y que los que hacen rock son locos”

Por supuesto, ya imaginarán que me propongo trasladar esta frase, o más bien sus resonancias al mundo de las artes visuales, donde conozco a muchos artistas con la pretensión de ser “profesionales”, y yo nunca he comprendido muy bien a qué se refieren con eso. Porque yo se, y entiendo que un abogado es un profesional, también lo es un médico, un ingeniero, un contador, pero no entiendo como podría un artista ser un profesional. Uno puede saber muy bien de que se trata el derecho, o la ingeniería, pero ¿de qué se trata el arte? ¿Bordea el arte lo indecible? ¿Está constituido más por preguntas que por respuestas? ¿Tiene algo que ver con la muerte, con el erotismo? ¿Siente el artista una extraña compulsión por producir esos objetos, esas imágenes? Si las respuestas fueran afirmativas – y yo creo que lo son- ¿Cómo podría alguien ser un profesional de “eso”? Para no dar muchas vueltas al asunto debo admitir que yo creo que decir “artista profesional” es algo así como decir “piedra de agua”, no existe tal cosa. ¿Serán artistas profesionales esos que hace veinticinco o treinta años producen la misma obra? ¿Esa de la que viven y les reclama el mercado? Creo yo que esos, hace mucho que dejaron de ser artistas; son profesionales, no cabe duda: son decoradores de interiores. Robert Motherwell lo decía con mayor claridad. “Un pintor sin conciencia ética es sólo un decorador”. Me pregunto cuándo habrá comenzado esta historia de los “artistas profesionales” ¿Era Cezanne un artista profesional? ¿y Duchamp? ¿Bacon? ¿será otra exigencia del capitalismo contemporáneo, del nuevo “sistema del arte”? ¿Tendremos que estar bien clasificados dentro de un sistema donde nada debe dejar de ser un producto, donde todo debe llevar una etiqueta con un código de barras? ¿Y qué significaría ser un “artista no profesional”? Esta pregunta se me antoja reveladora pues parece sugerir que un “artista no profesional” sería alguien “poco serio”, con lo cual el término verdaderamente importante sería “profesional” y no “artista”. Estaríamos entonces, que duda cabe, ante esa mirada burguesa del mundo que todo lo iguala, que todo lo equilibra, que huye de los excesos y del mal gusto; “seamos serios”, “seamos profesionales”, un artista profesional sería aquel que genera grandes ganancias para sí mismo y para sus representantes, porque a fin de cuentas, eso es ser serio en el capitalismo. Ya dije en otro texto que, en los suplementos culturales, especialmente en el área de artes visuales se habla cada vez más de las cotizaciones del arte contemporáneo y cada vez menos de sus contenidos. Las notas parecen más del suplemento económico que del de cultura. También nos cuentan por ejemplo –suple ADN, del 22 de noviembre de 2008, pag. 25-, que en la entrada de la feria “Pinta” de Nueva York, hay una instalación de Beto de Volder. Con lo cual nos están diciendo que Beto de Volder es un artista internacional, un “artista profesional”. De la instalación, ni mu, después de todo ¿A quién mierda le importa de qué se trata la instalación? Lo único que importa es que está en Pinta y en cuanto se vende, seamos profesionales.
Para ir terminando transcribo un fragmento del artista Miquel Barceló –Perlas cultivadas, Revista Ñ, 30 de noviembre, pag. 2-, en el cual, Barceló se muestra como un artista muy poco profesional. Dice así:

“Manifesté en alguna ocasión a la gente que me había contratado que el derecho al fracaso es legítimo, que incluso podría renunciar…
Es como saber que en cualquier momento uno se puede suicidar.
Libera mucho no estar obligado a que te salgan bien las cosas”.

No quiero prolongar mucho esta nota, ustedes ya entendieron de que se trata, sólo quiero agregar, aún a riesgo de parecer un romántico que estoy convencido de que las cosas realmente serias no se hacen por dinero. Las más importantes quiero decir, esas nunca se hacen por dinero –mal que le pese al sistema-. Y el arte es una de esas cosas.

Gracias a Luca Prodan por darme el pie para este envío.
¡Luca not dead! ¡Lucas tampoco!
Hasta la próxima.

El Pato Lucas.

domingo 5 de octubre de 2008

OBAMA, OSCAR WILDE Y EL ARTISTA CONCEPTUAL Y UN PEQUEÑO MEA CULPA…muy pequeño, tan pequeño que hasta es probable que no sea un mea culpa.

No, el Pato Lucas no estaba de vacaciones. En realidad estaba más ocupado que nunca, por eso es que hace mucho que no reciben mis envíos que espero, hayan extrañado…aunque supongo que unos cuantos no me extrañan nada.
Pasemos a los temas del día.

Escuché hace poco en el noticiero que Bill Clinton llama a votar por Obama porque encarna el sueño americano. Me dio un poco de miedo, porque todos sabemos que el sueño americano ha sido siempre la pesadilla del resto del planeta. Hace no mucho tiempo leí una nota de Naomi Klein donde contaba que Obama ya se ha ocupado de tranquilizar a los mercados, sus asesores son, más o menos, los mismos “Chicago boys” de siempre. Así que, en realidad, más allá de lo que opinen algunos de mis amigos progresistas, yo creo que nada cambiará. Obama es el hombre ideal para este momento, porque viene a garantizar que nada cambie, cambiando algunas cosas superficiales, como por ejemplo el color de la piel del presidente de los Estados Unidos, pero seguramente, no la política económica, o el proyecto del país del norte para el resto de la humanidad; Obama seguirá encarnando el “destino manifiesto” en el que pensaron los padres fundadores de la nación (norte) americana. Nosotros lo conocemos con otro nombre: “imperialismo”…aunque ahora también lo llamen “globalización”. Me extraña mucho escuchar a gente inteligente decir que la llegada de Obama al poder –si es que llega- representará un cambio trascendente. Sinceramente a mi no me interesa el color de la piel o el sexo de un presidente de los EE.UU sino más bien qué es lo que está dispuesto a hacer con la política económica y con las relaciones exteriores. Obama no viene a cambiar nada sustancial. Algunos de mis lectores van a decir que soy taxativo….tienen razón.

Pasemos al siguiente tema. Estoy leyendo un libro maravilloso –si les gusta la literatura-de Enrique Vila Matas, “Bartleby y compañía”, es una novela en forma de diario en la que el protagonista habla acerca de la pulsión negativa o atracción por la nada en la literatura, hablando de escritores verdaderos o creando otros tan ficticios como sus escritos y anécdotas. Un texto muy disfrutable, por momentos irónico y crítico. Quiero transcribir un fragmento sobre Oscar Wilde. En la Página 116 dice así:
“Siempre fue una vieja aspiración de Oscar Wilde, expresada en El crítico artista, “no hacer absolutamente nada, que es la cosa más difícil del mundo, la más difícil y la más intelectual”
En París, en los dos últimos años de su vida, gracias nada menos que a sentirse aniquilado moralmente, pudo hacer realidad su vieja aspiración de no hacer nada. Porque, en los dos últimos años de su vida, Wilde no escribió, decidió dejar de hacerlo para siempre, conocer otros placeres, conocer la sabia alegría de no hacer nada, dedicarse a la extrema vagancia y al ajenjo. El hombre que había dicho que “el trabajo es la maldición de las clases bebedoras” huyó de la literatura como de la peste y se dedicó a pasear, beber, y en muchas ocasiones, a la contemplación dura y pura.
“Para Platón y Aristóteles –había escrito-, la inactividad total siempre fue la más noble forma de energía. Para las personas de la más alta cultura, la contemplación siempre ha sido la única ocupación adecuada al hombre”.
También había dicho que “el elegido vive para no hacer nada” y así fue como vivió sus dos últimos años de vida. A veces recibía la visita de su fiel amigo Frank Harris –su futuro biógrafo-, que, asombrado ante la actitud de absoluta vagancia de Wilde, solía comentarle siempre lo mismo:
- Ya veo que sigues sin dar golpe…
Una tarde, Wilde le contestó:
- Es que la laboriosidad es el germen de toda fealdad, pero no he dejado de tener ideas y, es más, si quieres te vendo una.
Por cincuenta libras le vendió aquella tarde a Harris el esquema y el argumento de una comedia que este rápidamente escribió y, también muy velozmente, con el título de Mr. And Mrs. Daventry estrenó en el Royalty Theatre de Londres, un 25 de octubre de 1900, apenas un mes antes de la muerte de Wilde en su cuartucho del Hotel d’Alsace de París. (…)
Cincuenta años después de su muerte, por esas mismas calles del Quartier Latin que él había recorrido con extrema vagancia en su radical abandono de la literatura, aparecía en un muro a cien metros del Hotel D’Alsace, el primer signo de vida del movimiento radical del situacionismo (…)
Ese primer signo de vida situacionista fue pintada, a cien metros del Hotel D’Alsace. Se ha dicho que pudo ser un homenaje a Wilde. La pintada, escrita (…) al dictado de Guy Debord, decía así: “No trabajéis nunca.”


Fin de la transcripción.

Me encantó este fragmento y se me ocurre que Wilde fue un artista conceptual mucho antes de la aparición del conceptualismo. ¿No es acaso “la idea” lo único que cuenta en el arte conceptual? Wilde no hacía nada en esos años, sólo tenía ideas, y además las vendía. Este texto me ha convencido de convertirme de una vez por todas en un artista conceptual hecho y derecho. Tengo muchas ideas, y están todas en venta, así que hagan sus ofertas.

Bien, no se si lo que sigue es técnicamente un mea culpa, creo que no, porque en realidad no me siento culpable de nada, pero sí quisiera aclarar algunas cosas.
Desde estas páginas y en reiteradas ocasiones he criticado duramente, a veces seriamente, otras en forma irónica y un tanto despiadada a varios personajes de nuestro medio cultural y artístico. Lo primero que debo decir con respecto a esto es que siempre he intentado tantear los límites de lo políticamente correcto en nuestro pacato y francamente hipócrita mundillo del arte argentino. De hecho he recibido muchas críticas por esta práctica, pero también, mucha gente me ha dicho que yo expresaba lo que una gran mayoría pensaba pero no se animaba a decir. Claro que algunos han considerado que es muy fácil hacer lo que yo hago amparándose en el anonimato; a esos les he contestado que tengan paciencia pues ya sabrán todos quién escribe estos textos. Lo segundo que quiero decir es que no tengo ninguna cuestión personal con Jorge López Anaya, Daniel Molina, Julio Sánchez, Guillermo Iuso, Alejandro Rozitchner – que es el elegido para mi próximo texto-, Daniela Luna, y algunos más que han desfilado por estas páginas. Hasta podría decir que tengo un cierto afecto por alguno de ellos. Mis diferencias son conceptuales e ideológicas. Me da lo mismo quién firma una nota, lo que me molesta es el universo ideológico que comparten los citados, su visión del mundo, el uso que hacen de ese espacio de poder que se les ha otorgado, su claro interés por banalizar todo, por aplastar toda reflexión, por vendernos pescado podrido, por darnos a comer mierda disfrazada de cultura.
Si en forma oblicua mis textos han ofendido la sensibilidad de algunos otros que han llegado inclusive a decirme que no querían recibirlos más, o de algunos que han reaccionado en forma corporativa, a esos les digo que no era mi intención lesionar sus sensibilidades pero que, lamentablemente, no se puede quedar bien con todo el mundo.
Espero que un día, despejada la incógnita de mi identidad, podamos tener alguna clase de debate acerca de algunas cuestiones que dividen a nuestro ambiente, en el cuál ya nadie discute nada excepto si se vendió o no en arte BA. Claro que no podremos esperar que el llamado al debate provenga de los lugares de poder desde los cuales se nos lava el cerebro.

He dicho.


Saludos y hasta la próxima.

El Pato Lucas.

martes 15 de julio de 2008

GENERACIÓN POST - ALFA O EL IMPERIO DE LOS PELUCHES


Hola a todos.

Quiero recomendarles un libro que estoy leyendo. Voy a transcribir algunos fragmentos y a comentarlos porque, a mi juicio, tienen relación con varios temas de mis envíos anteriores. Seguramente estarán pensando que en realidad siempre escribo sobre las mismas cosas…y sí, es verdad, siempre escribo sobre las mismas cosas. Los textos que voy a transcribir funcionan a mi entender como un principio de explicación de gran parte de la producción del arte contemporáneo, por ejemplo ese que comentaba con entusiasmo el crítico Julio Sánchez en su nota “Mirar sin prejuicios” (adn cultura la nación del sábado 10 de mayo de 2008) y también como fuerte y fundamentada crítica de las apologías ingenuas de la utopía tecnológica, como la del crítico Daniel Molina en su nota “Retrato de un mundo nuevo” (adn cultura la nación , sábado 29 de marzo de 2008) , ambas notas comentadas por mí en envíos anteriores, envíos que provocaron la respuesta un tanto airada de la crítica Elba Pérez, a quién, para ser justos, debo decir que respeto bastante más que a los otros mencionados.
El libro en cuestión se titula:

“GENERACIÓN POST-ALFA. Patologías e imaginarios en el semiocapitalismo”.
De Franco Berardi Bifo.
Editorial: tinta limón.
(Con el apoyo del programa “Arte y Pensamiento” de la Universidad Internacional de Andalucía)

Hechas las presentaciones, transcribo un fragmento de la página 160, del capítulo 5, titulado “Infósfera”:

(…) Un pool de corporaciones trata de monopolizar la infósfera entera y, en consecuencia, los flujos de la producción de la imaginación humana. Este proceso, en efecto, está ya en una fase bastante avanzada. La producción industrial de contenidos para la televisión, el cine, la radio, Internet, la edición en papel, la emisión de flujos ininterrumpidos y masivos de publicidad han producido ya un efecto de homologación heterodirecta de la actividad mental de la humanidad.
La disneyficación del imaginario colectivo lleva ya más de cincuenta años y los efectos son bien visibles en la progresiva pérdida de capacidad imaginativa por parte de las últimas generaciones, en el conformismo creciente de los consumos, los estilos de vida y las expectativas sobre el mundo.
La Disney Corporation ha conseguido un efecto de uniformización de la sensibilidad y del imaginario mundial mucho mayor del que lograron hacer en épocas pasadas la Iglesia Católica o el Islam.(…)


Bueno, no sabemos si el viejo Walt está congelado o no; lo que sí está claro es que el monstruo que creó ha puesto nuestros cerebros en el freezer. Me pregunto ¿Tendrá esto que ver con el tan mentado” estilo internacional”? ¿Tendrá algo que ver con la “uniformización” del arte contemporáneo? ¿Tendrá que ver con el hecho de que generaciones enteras de artistas contemporáneos, adolescentes eternos, no puedan despegarse de sus peluches o del manga? Tendrá esto que ver, por último con el hecho – (que comentábamos hace poco con un artista amigo mientras visitábamos una muestra de arte joven, llena de muñecos de “todo por dos pesos”, dragones chinos, Mickeys, pintados de negro, ropa prolijamente bordada con imágenes de vírgenes y fotografías intrascendentes)- de que es imposible distinguir hoy si esos artistas jóvenes son de Taiwan, New York, París o Buenos Aires porque todas las muestras son iguales y cuando uno ve una nueva le parece que ya la visto cincuenta veces en los últimos meses?
Jean Paul Sartre decía –cito de memoria, puedo equivocarme- que finalmente “somos lo que hacemos con lo que han hecho de nosotros”. El problema, me parece es que gran cantidad de estos “jóvenes artistas” ni siquiera sospechan lo que han hecho –y siguen haciendo- con ellos, porque claro, el pensamiento crítico y la reflexión son antigüedades, lo que prima es la velocidad. Cité a Sartre, y no casualmente, porque es un pensador un tanto ninguneado hoy día, un poco olvidado porque, -justamente- nada más contemporáneo que barrer bajo la alfombra lo que molesta, lo que cuestiona el imperio de los peluches. Sartre era un pensador de la libertad, pero no de esta libertad de plástico en la que viven los jóvenes hoy – salvo excepciones, que ya he dicho antes, las hay muchas y saludables-. Y bien dice Berardi que la uniformización de la sensibilidad y del imaginario mundial que han conseguido las corporaciones es muy superior a la que conseguían antaño la Iglesia Católica o el Islam. Esas instituciones imponían sus imaginarios por la fuerza; todos sabemos lo que significaba en ciertas épocas ser mal mirado por la Santa Madre Iglesia: terminar como brochette o pollo al spiedo. Al poder no le hace falta eso hoy, el poder nos quiere vivos, descerebrados y consumiendo, consumiendo rápido, cada vez más rápido para que la desaforada máquina de producción de mercancías no se atasque. El arte está plenamente integrado en ese sistema. Es indiscernible de él. Seguramente muchos de los que leen estas líneas –sobre todo los más jóvenes- pensarán que mis planteos son nostálgicos, anacrónicos, pero no, no lo son. Yo creo que no se puede volver atrás, ni siquiera es deseable, porque el atrás siempre está idealizado y en realidad no fue nunca tan bueno como se cree. Pero por otro lado creo que no hay muchas formas diferentes de ver el mundo (en principio se me ocurren dos, una ingenua y otra reflexiva) y que el pensamiento sigue siendo uno de nuestros atributos –por ahora- y quizás el más importante. Estaría bien que pudiéramos aplicarlo al mundo en el que vivimos, que fuéramos más conscientes de “lo que hacen con nosotros”,
Creo que vale la pena explicar el significado del título del libro: “Generación post-alfa” significa “Generación post alfabética”, en la contratapa está explicado de la siguiente manera:

(…) La primera generación que aprendió más palabras de una máquina que de su madre está hoy en escena ¿Cuáles son las características esenciales de su formación? ¿Cuál su horizonte de conciencia posible? ¿Qué formas de subjetivación ponen en juego? (…)
(…)La crisis de la transmisión cultural en el pasaje de las generaciones alfabético-críticas (las de la modernidad) a las generaciones post-alfabéticas y configuracionales. La dificultad de la transmisión cultural no se reduce a una incapacidad de transmitir contenidos ideológicos o políticos, sino en la imposibilidad de poner en comunicación mentes que funcionan según formas diferentes y a menudo incompatibles (…)


Bastante claro, pero pasemos a otros fragmentos. En la página 187 dice:

(…) La aceleración produce un salto antropológico, psíquico y lingüístico. ¿En qué condiciones se produce ese salto? Las tecnologías de la mente no son propiedad común de todos los seres humanos, sino propiedad privada de unos pocos grupos económicos mundiales extremadamente poderosos. Estos grupos se han vuelto capaces de canalizar la atención, el comportamiento, las expectativas, las elecciones de consumo y las elecciones políticas.
Poder y mutación son dos procesos que se entrelazan, porque la mutación cognitiva construye un sistema específico de sujeción de la mente colectiva. Sobre ese modo de sujeción se construye el poder de nuestro tiempo (…)

Pasamos a la página 190:

(…)La recombinación barroca posmoderna estaba produciéndose en esos años (los 80) gracias a la difusión mediática de los productos culturales occidentales concebidos para producir deslocalización cultural, desarraigo y fusión de estilos. En esos mismos años da comienzo la extensión de las computadoras personales. La generación nacida en esos años puede considerarse la primera generación videoelectrónica.
En 1984 la psicóloga Patricia Marks Greenfield observó que la imaginación creativa tiende a disminuir cuando la televisión ocupa el lugar principal en el universo mediático. Para demostrarlo citaba un experimento realizado en Canadá en los años 70 en una ciudad en la que los investigadores pudieron seguir el comportamiento de un cierto número de niños antes y después de la difusión de los televisores en su comunidad.
La capacidad de pensar creativamente se atrofia, pero se adquieren nuevas competencias de lectura y de orientación en un universo semiótico predominantemente imaginario, de manipulación semiótica compleja y de elaboración de señales de velocidad creciente.(…)

Página 191:

(…) El número de palabras que usa un ser humano de la primera generación videoelectrónica (un chico de formación mediana) está cerca de las 650, frente a las 2000 que usaba un coetáneo suyo veinte años atrás(…)
No se trata de juzgar las competencias cognitivas de la nueva generación, sino de interpretarlas. Cualquiera que pretenda comunicarse con la nueva generación videoelectrónica debe tener en cuenta como funciona el cerebro colectivo postalfabético, teniendo en cuenta la advertencia de Mcluhan: en la formación cultural el pensamiento mítico tiende a predominar sobre el pensamiento lógico-crítico..
Pero hay aspectos que Mcluhan dejó de lado. La dimensión de la afectividad y de la emoción parece escaparse del discurso de los teóricos de los medios. Sabemos lo que está sucediendo en la esfera afectiva y psíquica de la generación videoelectrónica. Sin citar los casos extremos de violencia homicida que en los últimos años han sacudido a la opinión pública y al sistema educativo, no sólo en los Estados Unidos. Basta pensar que en ese país cerca de cinco millones de niños y niñas toman todos los días un fármaco llamado Ritalin para curar los llamados trastornos de atención. Cualquiera que por dedicarse a la enseñanza trate con niños sabe que en esta generación los tiempos de concentración sobre un objeto mental tienden a reducirse progresivamente. La mente trata en seguida de desplazarse, de hallar otro objeto. La transferencia rápida procede por asociación y sustituye a la discriminación crítica.

Página 192:

(…) Nunca en la historia de la evolución humana, la mente de un niño estuvo tan sometida a un bombardeo de impulsos informativos tan intenso, tan veloz y tan invasivo. ¿Cómo puede pensarse que esto carezca de consecuencias?
El aspecto más misterioso e inquietante es la mutación que afecta a la esfera de la emoción. La transmisión del lenguaje siempre ha tenido relación con la carnalidad. El acceso al lenguaje ha sido siempre acceso a la esfera de la sociabilidad. Lenguaje y sociabilidad siempre han estado mediados por la afectividad, por la seguridad y el placer que proviene de lcuerpo de la madre. Pero el cuerpo de la madre ha sido sustraído, separado y alejado del cuerpo del niño en las últimas generaciones. En las condiciones creadas por el capitalismo liberal y por la privatización de los servicios sociales, las mujeres se vieron forzadas a asumir situaciones de doble trabajo, de estrés psicofísico, de ansiedad y de empobrecimiento afectivo. La presencia de la madre fue sustituída por la presencia de máquinas que se han entrometido en el proceso de transmisión del lenguaje.(…)

(…)La emoción y la palabra tienden a escindirse en esa situación. El deseo crece en una esfera cada vez más separada de la verbalización y de la elaboración cosciente y comunicable.
Las emociones sin palabra alimentan la psicopatía y la violencia. No se comunica, no se dic, no se pone bajo una mirada compartida. Se agrede, se estalla.
Las palabras sin emoción alimentan una sociabilidad cada vez más pobre, reducid a la lógica del dar y el tener (…)

Berardi cita los casos recientes de masacres escolares y universitarias en EE. UU. Y recomienda películas tales como “Elefante” de Gus Van Sant – película, dicho sea de paso, más que recomendable-. También desarrolla en otros capítulos esta problemática de la desconexión lingüística con relación a la sexualidad en los adolescentes contemporáneos y además la creciente relación entre pornografía y tortura ( ¡qué temita para Bataille!) en las sociedades contemporáneas más desarrolladas poniendo como claro ejemplo las torturas y humillaciones sexuales infligidas por soldados de Estados Unidos, -algunos de ellos mujeres- a prisioneros iraquíes y que fueron filmadas por los mismos ejecutores.
En el capítulo titulado “Splatterkapitalismus”, pág. 119, Berardi describe la cara criminal del capitalismo contemporáneo y explica cómo el sistema se ha transformado en un enorme productor de desperdicios, en todo sentido, también en el sentido de gente convertida en desperdicio, en cosa desechable. En la pág. 127 (y les juro que es lo último que transcribo), dice:

(….)Las formas de civilidad social y los derechos humanos que se han afirmado durante la época moderna constituyen reglas que la desregulación debe eliminar. Las convenciones culturales y jurídicas establecidas durante la modernidad por el derecho burgués van siendo erradicadas una tras otra por el avance de la desregulación capitalista.


Por esto el capitalismo se ha transformado en un sistema criminal y continuamente trabaja en expandir la esfera de pura violencia en la que su expansión puede progresar sin límite alguno.
Splatterkapitalismus: fin de la hegemonía burguesa y de la universalidad iluminista del derecho.
El crimen no es más una función marginal del sistema capitalista, sino el factor decisivo para vencer en un cuadro de competición desregulada. El chantaje, la violencia, la eliminación física de los adversarios, la tortura, el homicidio, la explotación de menores, la inducción a la prostitución, la producción de instrumentos para la destrucción masiva, la utilización delictiva de discapacitados se han vuelto técnicas para la competencia económica. El crimen es el comportamiento que mejor responde al principio competitivo (…)


Les aseguro que el libro es recomendable de principio a fin. ¿Podemos separar la naturaleza del arte contemporáneo de estas descripciones del mundo contemporáneo?
¿No es absolutamente lógico que un sistema perverso y criminal que crea cada vez más horror, exclusión y guerras necesite un arte absolutamente banal, ingenuo, adocenado….cómplice en suma? Y estos teóricos que escriben en nuestros suplementos culturales ensalzando ese arte de peluches y manga o que nos cuentan lo maravilloso que será el mundo gracias a Internet ¿son ingenuos, tontos…o cómplices a sueldo?
¿Son estas preguntas pertinentes? Yo creo que sí. No se ustedes.

Ahora los dejo porque me voy al once a comprar unos peluches.
Hasta la próxima

El Pato Lucas.

lunes 9 de junio de 2008

RESPUESTA A ELBA PÉREZ

Hace poco recibí esta respuesta de Elba Pérez. De ella deduzco que ha leído algunos de mis textos, así que decidí contestarle. Ahí van ambos textos:

¿Lucas Pato o Pato Lucas? Me parece que Donald era sobrino del tío Patilludo cuyo nombre era Lucas.
La verdad es que no me gustan los seudónimos o heterónimos (con la excepción de Fernando Pessoa o Clarín-Leopoldo Alas) Y los rechazo más cuando su portador emite juicios ocultando su identidad. Es fácil caer en el juicio liviano amparándose en el anonimato. Le sugiero que reflexione sobre su condición de anónimo.
La dignidad reside en asumir a cara limpia y nombre propio, sin cortapisas ni chicanas los errores o aciertos propios.
Pide se emita opinión sobre Arte BA. No puedo complacerlo ya que no me comunico con fantasmas
Que siga bien
Elba Pérez

RESPUESTA DEL PATO LUCAS

Señora: Por si aún no se dio cuenta, usted ya se ha comunicado con un fantasma, o con un pato, como prefiera; me extraña por lo tanto que emita su opinión sobre algunas cuestiones y no sobre otras. Creo innecesario aclarar mi parentesco con el pato Donald o con el tío patilludo pero sí me parece pertinente hacerle notar que usted ha empleado tiempo y algo de ingenio en responderme con un texto que denota cierto enojo y malestar por mis escritos o por el hecho de que utilizo seudónimo. Yo me pregunto si no sería más útil que utilizara ese tiempo, ese ingenio y ese enojo en denunciar las patéticas imposturas de muchos de sus colegas que tienen espacio en los medios –es decir que tienen cierto grado de poder- y que además figuran reiteradamente en los jurados de premios importantes y que usan esos espacios en las publicaciones culturales para escribir banalidades y tonterías o ensalzar a los mismos nombres de siempre ¿No deberían ser usados esos espacios con mayor responsabilidad? Mis textos llegan apenas –con suerte- a unos centenares de personas, y usted se ocupa en responderme airadamente, pero no dice una palabra sobre gente que escribe “acerca de nada” en las publicaciones culturales más importantes, que son leídas obviamente por mucha más gente que la que lee mis envíos. ¿O cree usted que hablar de campos energéticos y niños índigo es hacer crítica de arte? ¿O pronosticar un mundo maravilloso gracias a Internet?
¿O contarnos toda la trayectoria de un artista que expone en Ruth Benzacar sin jugarse acerca de la calidad o el interés de la obra? ¿Cuánto les pagan por eso? Reitero, ¿No deberían usar esos espacios con más responsabilidad y respeto por la inteligencia de sus lectores? ¿Debo entender que su respuesta es una defensa corporativa?
Con respecto al seudónimo, le digo, como dije ya en alguna oportunidad que mi intención no es mantenerme anónimo para siempre. En todo caso el secreto le agrega cierto interés a mis textos, pero los secretos tarde o temprano dejan de serlo, son descifrables. Lo único indescifrable es el misterio. Y para terminar, voy a transcribir un fragmento de una respuesta que recientemente me hiciera llegar una joven colega suya, (de quién no daré el nombre), y al sólo efecto de que comprenda que hay mucha gente que piensa de manera diferente. Ahí va:

“es tremendo (pero reconozco que indispensable) el tener que ocultarse tras una identidad ficticia para ejercer la critica de manera brutalmente autentica.”



Lo puse un poquito más grande no porque crea que usted no ve bien, sino porque coincido con la idea que se expresa en el fragmento; es alguien que ha comprendido plenamente la función del seudónimo.

Señora: fantasmas hay por todas partes, no tenga miedo de comunicarse.

Saludos.
El Pato Lucas.

NI FAZZOLARI, NI PADILLA

Me he enterado recientemente de que en algunas reuniones se especula acerca de mi identidad y que hay dos nombres que suenan fuerte. Uno de ellos es el de Fernando Fazzolari y el otro es el de Roberto Padilla. Para dejar a salvo el buen nombre y honor de esos colegas es mi deber desmentir categóricamente esos rumores. Pero ya que mucha gente quiere saber quién se oculta detrás de los textos filosos, inteligentes, irónicos, ……………………………………….(la línea punteada es para agregar todos los conceptos elogiosos que se les ocurran) he decidido anunciar, para fines del año 2009 el lanzamiento del gran premio ¿Quién es el Pato Lucas? dotado de importantes premios tales como 1º- un viaje al caribe junto al Pato Lucas 2º- Una cena en un restaurante cinco tenedores con el Pato Lucas. Ambos premios completamente financiados por los ganadores del certámen.
Huelga decir que mis amigos y todos aquellos que conocen mi identidad no pueden participar, aunque está claro que ninguno de ellos está dispuesto a pagarme un viaje al caribe.
Así que vayan pensando…y ahorrando.


Otro tema: Me gustaría hacer una encuesta; tómense unos minutos y cuéntenme qué opinan de Arte-BA. No digo sólo el de este año sino en general.


Un abrazo
El Pato Lucas

CORINNE ABADI

28 de Mayo de 2008

Hoy recibí una de esas noticias que uno no quisiera recibir jamás.
Era imposible no querer a Corinne Abadi. Ella fue una amiga noble y generosa, de una calidez y calidad humanas pocas veces vistas en nuestro medio. Hoy no es ningún placer ponerme a escribir, lloro en cada línea y lo único que puedo hacer es despedirme de esta manera de una amiga que voy a extrañar mucho. Hoy me gustaría ser creyente, para creer que voy a volver a verla.

Adios Corinne

P.L.

sábado 17 de mayo de 2008

FONTCUBERTA, EL CRÍTICO NEW AGE Y LOS NIÑOS ÍNDIGO.

FONTCUBERTA, EL CRÍTICO NEW AGE, Y LOS NIÑOS ÍNDIGO.

Siempre me produce un poco de vergüenza leer la sección de Artes Visuales de los suplementos culturales de los sábados, ya sea la revista Ñ, o el ADN cultura, me produce vergüenza por comparación, porque también leo las otras secciones, literarias, de pensamiento, etc, y en general las reseñas y críticas de la sección de arte son, comparativamente patéticas. Para ejemplificar, el sábado 10 de mayo, la revista ADN, del diario La Nación, publica una entrevista a Jacques Ranciére (pag. 30 de la sección “pensamiento”) Se puede estar de acuerdo o no con las ideas de Ranciére con respecto a la educación, pero no puede negarse su interés. La nota anterior a esta (sección “fotografía”, pag. 28) es una entrevista al fotógrafo catalán Joan Fontcuberta, autor de un libro maravilloso que leí hace un par de años y recomiendo especialmente: “El Beso de Judas, fotografía y verdad” de la editorial Gustavo Gili. Espero que mis transcripciones no los aburran demasiado pero, creo que son absolutamente necesarias para establecer comparaciones entre pensamientos o visiones del mundo, así que, ahí va algo de la nota (que por otra parte espero que puedan leer completa). En la introducción Leonardo Tarifeño, autor de la entrevista dice:

“El fotógrafo catalán Joan Fontcuberta dice que aprendió a desconfiar de las imágenes gracias a la dictadura de Franco, donde “la manipulación y la censura obligaban a leer entre líneas. En esas circunstancias, se crece con el síndrome de la sospecha, y llega el momento en que la duda se convierte en estilo de vida”. Eso, de niño. Ya de grande, lo que terminó de formar su conciencia de lo ilusorio y el simulacro (por no decir la mentira) fue trabajar en periodismo y publicidad. “Siempre digo que allí me entrenaron en la media verdad, una técnica de persuasión mucho más peligrosa que la mentira”, cuenta ahora, en Buenos Aires, invitado por el Ccba para un diálogo con Marcelo Brodsky. “¿Cómo me explico? A ver, hay una frase de Oliver North, el principal implicado en el escándalo Irangate, que puede servir. Para defenderse, durante el juicio en su contra, él dijo: “Yo no miento, simplemente economizo la verdad”. Esa idea de economizar la verdad sin mentir es maquiavélica. La mentira es detectable, en cambio la “economía de la verdad es un recurso casi florentino del que la política contemporánea da grandes muestras. Y hay que saber cómo reaccionar frente a esta situación actual. En ese sentido, sin ninguna pretensión ni paternalismos, yo esperaría que mi trabajo fuera pedagógico, y hasta profiláctico.”


Luego, al final de la entrevista Fontcuberta dice:

“Para mí, el arte comprometido contemporáneo, aquél que debe interesarnos y que dejará una huella en nuestro tiempo, es hoy el que busca formas de oponerse a la situación hegemónica de la avalancha de imágenes seductoras que componen la iconosfera en la que vivimos”

Bueno. No hace falta agregar nada. Luego de esta pequeña joya, en la página 34, sección muestras, ADN nos regala otra gema, pero de plástico, del crítico local Julio “Shunimudra” Sánchez. La nota se titula “Mirar sin prejuicios” Subtítulo: “En Praxis y Del infinito, artistas menores de 40 revelan maneras similares de ver el mundo”, y voy a reproducir algunos fragmentos dignos de ser analizados. Dice Julio Sánchez:
(…) “En la galería Del Infinito se presentan cinco “jóvenes” menores de 40 y mayores de 35. La más experimentada (nacida en 1969) es la rosarina Alejandra Tavolini. Ella encierra tiernos peluches de corderitos, terneritos y tiburoncitos en cajas vidriadas llenas de líquido transparente.”

Qué dulce. Esta parte me conmueve. Julio maneja hábilmente nuestras emociones: Aquí la frase clave es “tiernos peluches”, que ya nos mueve a simpatía, a querer de entrada a la artista, o bien a pensar que a los 39 años, ya podría empezar a dejar los peluches. Pero sigamos con el texto de Sánchez.

“El aficionado a las últimas tendencias reconoce el guiño a la obra del británico Damien Hirst, autor de La imposibilidad de la física de la muerte en la mente de alguien vivo ( 1998 ), el famoso tiburón flotando en formol. (…) Tavolini cambia la escala de los animales de Hirst y transforma el cadáver en juguete; por lo tanto, el discurso filosófico deviene artístico.”

Aquí comienza mi confusión y debo reconocer las limitaciones de mi pensamiento, o la imposibilidad física de comprender la mente de Julio Sánchez. ¿Quiere decirnos el crítico que la obra de Hirst – el artista más cotizado del planeta- no es artística sino filosófica y que Tavolini, que lo cita, al cambiar cadáveres por peluches sí produce un objeto artístico? ¿Los juguetes que citan cadáveres son más artísticos que filosóficos?
¿Nos estará vendiendo Sánchez pescado –o tiburón- podrido? Este problema se me hace insoluble; mejor sigamos con el siguiente fragmento:

Las enormes telas de Lucía Spotorno (n. 1974) siguen contornos florales y vegetales, no de la naturaleza sino del estampado, como aquellos falsos wallpapers de Kenneth Kemble o, más recientemente algunas obras de Carolina Antoniadis.

Sí, viendo la ilustración de la nota uno se da cuenta de que Spotorno copia, - perdón, hay que decir “cita” a Kemble-. También uno se da cuenta de que Kemble lo hacía mejor. Sigamos con el texto de Shunimudra que aún nos depara sorpresas:


Ni Tavolini ni Spotorno miran la naturaleza en directo; solo cuando está mediatizada por el arte.


Perdón, ¿Hay algún artista que mire la naturaleza directamente? ¿Hay algún humano que mire la naturaleza directamente? ¿No es la “naturaleza” misma un preconcepto? Ya desde el título esta nota nos ilustra acerca de la ingenuidad de nuestro teórico de turno: “Mirar sin prejuicios” ¿Es que realmente hay alguien que pueda mirar sin alguna clase de pre-juicio? Sigamos.


(…)Cierran el quinteto de esta muestra dos historietistas e ilustradores porteños nacidos en 1975. Caro Chinasky y Ezequiel García. La primera, con pinturas de chicas modernas de ojos saltones (muy animé japonés) en diversas situaciones.


Ah! Bueno, esto sí que es original y digno de mención. Una chica de treinta y pico influenciada por el animé es algo nunca visto. Recuerdo que hace algún tiempo se dijo que ver animé había provocado convulsiones en algunos chicos…me pregunto ¿que efecto habrá provocado en la gente de treinta y pico ver tanto animé? ¿Tendrá cura?
Bueno, hasta acá tenemos una chica que juega con peluches y otra que no puede despegar del animé, pero todavía quedan un par de personajes interesantes.


García publicó el año pasado llegar a los 30, una novela gráfica de corte existencialista, psicologista y autobiográfico donde narra la crisis que le provocó cambiar de década.


¿Dónde la venden? No puedo esperar ni un minuto más para leerla. Llegar a los 30 parece ser un drama terrible, aunque algunos afirman que, en esta época equivale a lo que representaba llegar a los 18 algún tiempo atrás.
Sánchez continúa su profundísimo análisis describiéndonos una pintura de García titulada Súper-dios-héroe, y nos dice.


(…) “El Súper-dios-héroe, que parece sobrevolar por encima del caos tiene ojos por todo el cuerpo: en cada una de sus tres botas, en su cintura, en el nimbo estrellado, en su camiseta, y la cara toda es un único ojo. La imagen es un curioso caso de polioftalmia (muchos ojos), atributo de dioses como el Osiris egipcio, el griego Argos, o su equivalente hindú, la diosa Mahamayuri (gran pavo real) o el tibetano Dorjey Drolö”(…)


Mientras leía esta descripción de Julio S. se me ocurrió que comprarse una historieta debe ser mucho más barato que comprarle un cuadro a este muchacho. Es muy importante la aclaración que hace Sánchez de que “polioftalmia” significa “muchos ojos”; gracias, quién lo hubiera dicho. Y también se me ocurrió que el Súper-dios-héroe debe gastar un dineral en oculistas y anteojos de sol.
Ya vamos terminando y falta la frutilla del postre. Nos cuenta J. S. que en Praxis hay una muestra de Dani Dan (¿El hijo de Leo Dan?) , nacido en Buenos Aires en 1987, de formación ecléctica y mayormente autodidacta. Dani Dan –dice Sánchez- pinta desaforadamente todo lo que encuentra –será cuestión de no acercarse mucho ¿no?-.
Y aquí viene lo mejor. Transcribo:


(…)”Leyendo sus comentarios en la red se puede sospechar que fue un niño índigo, es decir que pertenece a una generación de seres humanos nacidos con un nivel de conciencia más evolucionada, que se delatan precisamente por el color índigo de su campo energético”(…)


¿Osho? ¿Chopra? ¿Susana Giménez? No, es Julio Sánchez. No debemos olvidar que Julio es discípulo del Swami Hablapavhada, autor del manual para la iluminación del crítico de arte, más conocido como el “Kuantapavhada Hablapavhada Sutra” por eso es que puede ver el campo energético de las personas cuando la visera de la gorra no le obstruye la visión. Luego el iluminado Shunimudra Sánchez nos informa que.

“No es raro entonces que su muestra se llame Complicidad cósmica. Su imagen es abigarrada y un claro ejemplo de lo que técnicamente se denomina “horror al vacío”. No hay un instante de sosiego”


A ver, Dani Dan sufre de Horror Vacui, y en su obra se ve que “no tiene un instante de sosiego.” Habrá sido un niño índigo, pero me parece que ahora le está haciendo falta un Valium.
Para terminar, J. S. nos dice que:

(…)”Tanto Dani Dan como los cinco artistas de la galería Del Infinito no tienen los condicionamientos que muchas veces se imponen desde lugares de prestigio, como becas o talleres de maestros. Lejos de ser una carencia, esto les permite expresarse con más libertad y sin la presión de las corrientes hegemónicas.”


Vamos Julito, que si esto estuviera más allá de las corrientes hegemónicas no estaría colgado en Praxis y Del infinito, y vos no escribirías ni una línea.

Oooooooooooooooooommmmmmmm………

Saludos.
El Pato Lucas













lunes 12 de mayo de 2008

MURAKAMI, VUITTON, MARCUSE.

Murakami, Vuitton, Marcuse.

Hola a todos.

Estaba pensando por dónde empezar este texto que gira, como casi siempre, en torno a la relación entre arte y mercado, o entre arte y mercancía, o entre arte y capitalismo. Y creo que la mejor forma es transcribir algunas cosas que he leído últimamente en el orden en que las leí. Lo primero es una nota breve de Eduardo Villar en su columna pistas del suple Ñ del sábado 12 de abril de 2008. Se titula “La utopía del arte. EL MUNDO NUEVO DE MURAKAMI” y dice así:

“Muchos creen que es el Andy Warhol japonés, el artista que reinventó el pop y desdibujó el límite entre arte y negocio. Otros, que es un sinvergüenza alevoso. Y otros, que es las dos cosas a la vez. Inmune a esas discusiones, Takeshi Murakami disfruta su momento en la cresta de la ola. Inauguró en el Brooklyn Museum de Nueva York una retrospectiva con el provocativo nombre “©Murakami” y desató la polémica como semanas antes lo había hecho en Los Ángeles: el centro de su muestra es una serie de carteras que diseñó para la marca que le gusta a la presidenta Cristina Fernández: Louis Vuitton. Las carteras se venden allí mismo, en el museo, a precios que llegan a 6.000 dólares. Él dice, sin sonrojarse: “La tienda no es parte de la exposición, es el corazón de la exposición. En ella converge el concepto de readymade. El proyecto Louis Vuitton abre las puertas de un mundo nuevo”. ¿No es genial?


Empezando por el final, no entiendo cómo converge el concepto de readymade con las carteras que Murakami diseñó para L. V. Tal vez yo haya entendido mal pero si no me equivoco algo fundamental en el readymade es la “desfuncionalización” del objeto, los readymade no “sirven”, ejemplo claro, el mingitorio no puede ser usado como tal. Y la segunda condición es su “neutralidad” estética. Creo que es evidente que ninguna de estas dos condiciones se cumple en las costosas carteritas de Murakami-Vuitton. Y ¿Cuál es el mundo nuevo que abre el proyecto Vuitton? A mi me parece el mismo mundo de la mercancía, de la lógica del espectáculo y el consumo de siempre. Bueno, no creo que valga la pena explayarse más sobre este tema, la nota ya es bastante explícita, pero me interesa relacionarla con un fragmento del libro “La estética del siglo XX” de Mario Perniola donde en las páginas 52 a 55, hablando de Herbert Marcuse, dice:


“ (…) Marcuse, cuya filosofía obtiene su inspiración (…) de Marx y Freud. Estos dos son, efectivamente los autores cuya influencia ha significado un giro decisivo en la filosofía de la vida, haciéndola pasar de la metafísica a la política. Para Marx parece, de hecho, que lo contrario de la vida no es la muerte, ni lo inanimado, ni lo mecánico, sino la mercancía, ese “enigma”, ese “jeroglífico social”, esa “cosa sensiblemente suprasensible” que constituye una especie de doble falsificación., de envoltorio material del trabajo vivo o, mejor dicho, ese “fetiche” que aúna en sí los caracteres opuestos de abstracción y corporeidad. Análogamente, para Freud parece que lo contrario de la vida no es la muerte, ni lo inanimado, ni lo mecánico sino la realidad. Ha sido él quien ha sacado a la luz el antagonismo existente entre las pulsiones vitales, ancladas en un sistema inconsciente, esencialmente orientado hacia la satisfacción del placer, y las restricciones que a tales pulsiones impone la civilización, la cuál reprime todo lo que no está de acuerdo con lo externo. Partiendo de tales premisas, es posible llegar a ver en la vida la fuerza revolucionaria que combate contra la realidad del capitalismo y contra la opresión de las pulsiones sexuales: uniendo la lucha contra la sociedad burguesa a aquella contra la represión sexual, llegamos así a una especie de vitalismo, que considera la liberación de la energía biopsíquica como condición de la salud y la felicidad.
Ante tales simplificaciones, para las que la relación entre la vida y la experiencia estética parece totalmente olvidada, la estrategia teórica de Marcuse resulta mucho más articulada y refinada. Él, sobre todo, rompe el vínculo entre principio de realidad y capitalismo. La pretensión de la sociedad burguesa de presentarse como la única realidad, confinando al sueño, a la imaginación, y a la utopía toda manifestación más directa e inmediata de las pulsiones vitales, se revela como un movimiento completamente arbitrario e ilegítimo: tal pretensión se funda en una “represión adicional”, esto es, un plus de represión que no deriva de las necesidades de la lucha por la existencia, sino de la organización social capitalista.
(…) Marcuse redescubre aquí el significado originario de la palabra “estética”, entendida como conocimiento sensible, y considera el placer que acompaña el ejercicio de los sentidos como parte esencial de la experiencia estética; no obstante, distingue la “sensualidad” de la “sexualidad”, y propugna la transformación de esta última en Eros, es decir, auspicia un proceso de sublimación no represora, a través de la cual, la pulsión sexual, desplazada hacia una meta no sexual, auspicia la constitución de actividades y relaciones sociales duraderas, adecuadas para intensificar y ampliar la satisfacción individual.
La fuerza de la teoría de Marcuse radica en haber mostrado la posibilidad real de una vida posibilidad real de una vida astrado la posibilidad real de una vida aalternativa respecto al mundo mercantilista y a la sociealternativa respecto al mundo mercantilista y a la sociedad represora.
(…) En el libro La dimensión estética, Marcuse confirma el significado político de la experiencia estética: consiste en que ella nos introduce en un modo de sentir y de pensar alternativos respecto a una cotidianidad sometida por el dinero y el poder burocrático.


Bueno, hasta aquí Perniola. Espero que no les haya resultado muy extenso; me pareció necesario reproducir todo este fragmento aunque lo que realmente me importa está en los últimos cinco renglones, de donde se desprende la idea de que la experiencia estética es “lo otro del capitalismo”, una forma de experimentar el mundo completamente diferente de esta mediocre, adocenada y manipulada manera de ver y percibir nuestro entorno a la que nos tienen acostumbrados…pero claro está que el capitalismo jamás estimulara esa forma de ver. El problema, creo, es la decisión que tomamos nosotros como artistas frente a esta cuestión, qué pensamos acerca de lo que hacemos. ¿Consideramos a estos objetos que producimos algo más que mercancía? Está claro que Murakami –y unos cuantos más- ya se contestaron esa pregunta. Ustedes, los que son artistas ¿Ya lo hicieron? ¿Se preguntaron si esos objetos que producimos son como cualquier otro objeto o tienen algunas características que los convierten en diferentes? Yo siempre me hago la siguiente pregunta ¿Tendríamos arte si fuésemos inmortales? Estoy casi, casi seguro de que no. El arte –como la filosofía- , creo yo, está directamente ligado a nuestra condición mortal. Arte y filosofía, justamente las dos cosas que menos le interesan al capitalismo. -Porque, claro está, podemos decir que el arte nunca le ha interesado tanto al sistema como en nuestra época, pero supongo que no hace falta aclarar ¿o sí? que sólo le interesa porque lo ha convertido en un negocio hiperrmillonario, sobre todo en los llamados “países centrales”-, Si alguno sospecha que detrás de este planteo mío se oculta alguna idea metafísica, aclaro que no es así. No creo que el arte sea algo diferente porque esté ligado a alguna realidad suprasensible…creo, por el contrario que es diferente porque está ligado a cosas muy concretas, muy reales, a cosas vitales, a la vida, a la muerte, al erotismo. Duchamp decía que las únicas cosas serias eran la muerte y el erotismo. Sabemos bien que el capitalismo niega la muerte, por omisión, o por exceso, pero siempre la niega, y el erotismo…bueno el erotismo está explotado hasta el hartazgo, hasta que no queda nada de erotismo en eso que al final, es pura mercancía. Por eso suena interesante esa idea de Marcuse; la experiencia estética como herramienta política, como forma de ver el mundo de otra manera, como manera de ver ese mundo que siempre está allí, velado, obturado, disfrazado de simple mercancía por la lógica omnipresente del capitalismo globalizado.

Esta vez el Pato Lucas se puso serio, pero la próxima se calza los guantes para pegarle al crítico de turno…Ah! Claro, son impacientes, quieren saber de quién se trata…bueno, les doy algunas pistas, es un crítico joven…no, en realidad no es tan joven, lo que pasa es que no ha crecido mucho. Esta es buena: ha logrado trepar, quién sabe cómo, a las columnas de arte del diario que más se lee en barrio norte, -y en los barrios cerrados de Pilar también che-.


Hasta la próxima.
El Pato Lucas.

sábado 19 de abril de 2008

DE COMO HACER UNA PERFORMANCE NAÏF Y MORIR EN EL INTENTO.

Hola a todos.

Un amigo tuvo la gentileza de pasarme esta noticia que podrán leer a continuación, y que demuestra que algunos artistas europeos viven en una botella.
Bueno, lean y después lo comentamos.

Una artista, asesinada durante una 'performance'ROBERTA BOSCO - Barcelona - 14/04/2008 "Era un trabajo basado en la confianza en los demás". Así sintetiza Rosalia Pasqualino di Marineo el motivo que condujo a su hermana menor Giuseppina, más conocida por el nombre artístico de Pippa Bacca, hasta Turquía, donde fue violada y asesinada. La artista, que tenía 33 años y vivía en Milán, era sobrina del creador conceptual Piero Manzoni.Las autoridades turcas encontraron el cuerpo de Pippa Bacca el pasado sábado tras detener a Murat Karatas, un parado de 38 años, que confesó haberla violado y estrangulado poco después de haberla subido en su coche, el 31 de marzo, el día que dejó de enviar noticias. Bacca había utilizado el autoestop ya en otras performances y para este proyecto Brides on tour (Novias en viaje), que realizaba junto a Silvia Moro, tenía previsto viajar de esta forma desde Milán hasta Jerusalén, "por los países tocados por la guerra", vestida de novia. "El traje era una metáfora del encuentro con el otro, la unión y la búsqueda de la parte femenina positiva, de la mujer como fuente de vida, estabilidad y sensatez", explicó ayer su hermana, directora de los Archivos Piero Manzoni en Milán.Las dos artistas salieron de Milán el 8 de marzo y viajaron juntas por Eslovenia, Bosnia y Bulgaria, hasta Estambul. "Durante el recorrido, Silvia se hacía bordar el traje, mientras que Pippa se concentró en el ritual de lavarle los pies a las matronas de cada pueblo por el que pasaba", cuenta la hermana. Hasta entonces todo había ido bien y no hubo ningún tipo de tensión, como demuestra su blog (http://bridesontour.fotoup.net).A su vuelta, Bacca tenía pensado exponer los documentos del viaje en la galería Byblos de Verona. Ahora su madre Elena Manzoni quiere recoger su legado y organizar esta muestra. El funeral se celebrará el sábado en Milán.© Diario EL PAÍS S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 337 8200© Prisacom S.A. - Ribera del Sena, S/N - Edificio APOT - Madrid [España] - Tel. 91 353 7900

¿Qué tal eh.? Yo me pregunto ¿En qué estaba pensando esta chica? Yo si voy a Turquía me pongo el calzoncillo de lata, porque todos sabemos que los turcos no le hacen asco a nada, ni a un pato negro. Y si no pregúntenle a Lawrence de Arabia. No soy un experto en fútbol pero ponerse un vestido de novia para hacer autostop en Turquía debe ser más o menos como gritar "dale River" en medio de la barra brava de Boca ¿no? ¿qué creen los europeos? ¿Que el resto del planeta es como Europa? Inspirándome en esta noticia -espero no ser muy "políticamente incorrecto"- se me ocurrieron algunas ideas para performers europeos en Argentina.

Ahí van.

1) Performer francesa vestida de caperucita roja preguntando por el lobo. Locación: Fuerte Apache- hora 2 de la mañana.

2) Performer italiana representando a Lady Godiva con caballo blanco y todo.
Locación: Villa La Cava.- hora 3 de la mañana. Esta performance cumple también una función social porque con el caballo se pueden alimentar varias familias.

3) Performer escocés vestido de Gaitero tocando "Dios salve a la Reina".
Locación: Barrio de Constitución, en los alrededores de la plaza.- Hora. 2 de la mañana. Esta es una performance de resolución rápida pues todos sabemos que los gaiteros no llevan nada debajo de la pollera.

4) Performer alemán vestido de cupido correteando por camino negro a la una de la mañana.

Por favor, si se les ocurren otras ideas, pásenmelas, y luego se las enviamos a los europeos.

Hasta la próxima.
El Pato Lucas.

miércoles 9 de abril de 2008

RETRATO DE UN MUNDO ¿NUEVO?


Hola a todos.

Me llamó la atención una nota del suple ADN cultura, del diario La Nación del sábado 25 de Marzo de 2008, y me llamó la atención porque, de alguna forma se relaciona con mi envío anterior titulado “Acerca de los teóricos”. La nota a la que me refiero es una entre varias dedicadas al tema de “Internet y la globalización de la vida” está firmada por el crítico Daniel Molina y se titula “Retrato de un mundo nuevo”. Nota absolutamente laudatoria, apologética y acrítica, como corresponde. Entre otras cosas Molina nos dice que la espacialidad de la red remite a la ubicuidad, uno de los atributos del Dios de los monoteísmos…Bueno, mi problema básico es que yo soy ateo y esto me lleva a desconfiar de cualquier planteo con tufillo metafísico, así se trate de internet o de cualquier otra cosa.
Pero los párrafos que más me interesan vienen después y voy a transcribirlos, el primero dice lo siguiente:

“Esa instantaneidad y ubicuidad está conformando un mundo, una forma de pensar y una producción simbólica completamente diferentes de lo que se conocía hasta ahora. No fue con la aparición de las vanguardias –que son al arte contemporáneo el equivalente de los primeros Ford T a los actuales autos de Fórmula 1- que se rompió con el imaginario del Renacimiento. Es la actual relación entre pensamiento crítico, arte contemporáneo e internet lo que dibuja el primer esbozo potente de un mundo posrenacentista.”

Bueno, bueno, aquí tenemos un par de cosillas para masticar… ¿Es idea mía o este párrafo destila por los cuatro costados esa vieja idea de “progreso” que la historia se ha empeñado insistentemente en mostrar como caduca? ¿Se puede sostener seriamente que “las vanguardias son al arte contemporáneo el equivalente de los primeros Ford T a los actuales autos de fórmula 1”? ¿No es lo mismo que decir –usando un ejemplo adecuado, teniendo en cuenta que Daniel Molina viene del campo literario y no del de las artes visuales- que Shakespeare es a Borges lo que un Neanderthal al Homo Sapiens? ¿O que Leonardo es a Picasso lo que un Australopiteco a Stephen Hawking? La verdad, no puedo creer que Daniel Molina crea esto, debe haber querido decir otra cosa que se me escapa…en fin. Luego nos informa que “es la actual relación entre pensamiento crítico, arte contemporáneo e internet lo que dibuja un primer esbozo potente de un mundo posrenacentista”. Esto me parece un poco más atinado pero creo que caben algunas salvedades, sobre todo teniendo en cuenta que todas las tecnologías de la imagen –especialmente las más avanzadas, la imagen digital, los efectos especiales, las realidades virtuales, etc- buscan la “verosimilitud”, esa que a través de la perspectiva monocular, buscaba el Renacimiento. Una verosimilitud idealizada, la del Renacimiento, como buena parte de las imágenes actuales: las de la publicidad, y gran parte de las del arte contemporáneo. No creo que estemos tan lejos del Renacimiento aún.

Seguimos:

Las producciones artísticas en la Red ya no reconocen las antiguas fronteras entre las artes visuales y las intelectuales, ni menos aún entre música, imagen e idea. El arte en Internet es un magma que desdibuja las fronteras entre disciplinas y entre los géneros (tanto los géneros artísticos como los antiguos roles sexuales y sociales que alguna vez se pensaron como fijos e inmutables)
Esta ambigüedad generalizada es uno de los motivos por los cuáles Internet convoca con más facilidad a los jóvenes (que tienen menos ideas preconcebidas que sostener) que a los adultos. Salvo en el campo del correo electrónico y las comunicaciones empresariales, Internet es un territorio copado por los menores de 50.

Sinceramente me cuesta creer que haya sido Internet lo que ha desdibujado“ las fronteras entre los antiguos roles sexuales y sociales que alguna vez se pensaron inamovibles” . ¿No será simplemente un efecto del capitalismo, de su dinámica?
Si un travesti hoy puede convertirse en una figura mediática o en vedette –cosa impensable hasta hace unos pocos años- ¿no será simplemente porque es un gran negocio para alguien? Además, ¿no contribuyó el “zapping” desde mucho antes a desdibujar la visión del mundo de los jóvenes y también la de los adultos, a erosionar el concepto de verdad, a desarticular cualquier forma de relato?
Luego, decir que “esta ambigüedad generalizada (…) convoca con más facilidad a los jóvenes (que tienen menos ideas preconcebidas que sostener) que los adultos” me parece un mecanismo que por un lado falsea y por el otro idealiza. Falsea porque siempre han sido los jóvenes los primeros convocados por las nuevas tecnologías, los adultos siempre han sido más resistentes –en general- a las innovaciones en todas las épocas. Idealiza porque no es verdad que los jóvenes tengan “menos ideas preconcebidas que sostener que los adultos”. No tienen menos, tienen otras. Muchos de nuestros jóvenes contemporáneos se agrupan en tribus urbanas, y cada una de esas tribus se constituye sobre ideas preconcebidas y discriminatorias hacia los otros grupos.
Molina debería hablar mucho más con los jóvenes, y no saldría de su asombro al comprobar la cantidad de prejuicios que cargan sobre sus hombros. Sin contar la falta de lectura, de reflexión, la incapacidad para concentrarse por más de un minuto en cualquier cosa, consecuencias, -justamente-del zapping y de esa “velocidad” de Internet que provoca cada vez más ansiedad frente al monitor. Hace un tiempo ya, Paula Sibila, una socióloga argentina que vive en Brasil dio una charla en la Fundación Telefónica. Habló en un momento de un síndrome que afecta a muchos chicos en edad escolar, yo no recuerdo el nombre del síndrome pero es muy conocido, se basa en la incapacidad del chico para concentrarse y prestar atención durante tiempos superiores a, digamos, dos minutos. Se trata a esos chicos con psicofármacos y Sibila decía que en realidad esos chicos no constituyen una anomalía. Son las nuevas subjetividades que produce el capitalismo contemporáneo: consumidores rápidos.

Bueno, para terminar transcribo el último fragmento de la nota, que podríamos definir también como el más naïf. Dice así:

Esa materia porosa del mundo virtual –un mundo que está en todas partes y que no tiene centro- es la madera de la que están hechos los sueños del arte actual. Antes que un lugar de intercomunicación de prácticas artísticas que se realizan fuera de ella, la Red es el soporte sobre el que se construyen los pensamientos del futuro que nos acecha y nos consuela: un mundo en el que todas las diferencias (de raza, de creencias, de enmascaramientos sexuales, de ingresos) sean mucho menos importantes que la común aventura de la convivencia. El arte –como puesta en acto de nuestra inteligencia- está dibujando en Internet el mapa de ese mundo nuevo.
Eso es lo que se dice un final apoteótico, bucólico, empalagoso… ingenuo, bah.
Si esto no es pensamiento utópico, el pueblo dónde está…no, no era así, bueno, no importa, quiero decir ¿Quién puede creer en estas utopías tecnológicas? Hace algún tiempo Bill Gates dijo que en el futuro todo el mundo tendría Internet. Algún tiempo después una estadística informaba que el cincuenta por ciento de la población del planeta jamás había realizado una llamada telefónica en su vida. Hay dos opciones, o Bill Gates no se interesa en esa clase de estadísticas, o para él toda esa gente, digamos unos 3.300 millones de personas, no forman parte del “mundo”, y es muy probable que esta última sea la opción correcta. Unos años atrás en una charla con una señora muy adinerada, gran entusiasta de Internet, mencioné esa estadística y la señora me contestó: “será cruel lo que voy a decirte, pero esa gente no cuenta”. Clarito ¿no? ¿Quién va a vivir en el mundo que “dibuja” Daniel Molina? Ese mundo donde“ las diferencias de raza, de creencias, de enmascaramientos sexuales y de ingresos sean mucho menos importantes que la común aventura de la convivencia”. ¿Estará hablando de Second Life, ese mundo virtual que por otra parte ya está copado por la lógica del capitalismo?
¿Habrá fumado algo?... Parece de la buena. Habrá que consultarle precio.

Saludos cordiales.
El Pato Lucas.
2008

miércoles 2 de abril de 2008

ACERCA DE LOS TEÓRICOS

Hace poco, en una charla entre amigos, casi todos ellos artistas, hablábamos de los teóricos, específicamente de su nueva función, muy contemporánea, o muy argentina, no sé, de formadores de artistas (Léase bien: dice “de formadores” no “deformadores”, aunque no estaría mal ¿no?). Todos sabemos que hay una cantidad de teóricos/as, muchos de ellos jóvenes, otros no tanto que viven casi exclusivamente de escribir prólogos y dar clases a numerosos grupos de artistas en formación y otros con gran trayectoria –esto último es lo más sorprendente-. Y yo me preguntaba y me pregunto aún, si estos “especialistas” están realmente capacitados para “formarnos”, o serán en gran medida sólo “cartón pintado”, productos de un buen trabajo de marketing.

Alguien cercano a mí, me comentaba que un tiempo atrás tomo un curso con una teórica de renombre – la persona que me relataba la historia es licenciada en filosofía- y me decía que esta “teórica” cometía errores elementales cuando entraba, justamente, en el terreno de la filosofía. Para usar un lugar común, tocaba de oído. Yo mismo asistí hace algún tiempo a un seminario sobre arte contemporáneo (sí, sí, el Pato Lucas confiesa sus pecados) dictado por una multifacética teórica, artista, curadora y debo confesar que el balance fue –al menos para mí- absolutamente decepcionante. Fue algo así como una apología acrítica de todo lo que fuera contemporáneo por el mero hecho de serlo, y si la producción era tecnológica, mejor aún…ni un atisbo de análisis crítico de la función de la tecnología, de la creciente desaparición del sujeto detrás de la herramienta. Digo…un poco menos de cita y un poquito más de pensamiento de vez en cuando no vendría mal ¿no? Recuerdo, por ejemplo que todo lo que se mostraba servía para ilustrar la idea de que todo lo contemporáneo era “conceptual deconstructivo”. Entonces veíamos arquitectura deconstructiva, moda deconstructiva, videoclips, artistas que hacían instalaciones deconstructivas… Todo muy lindo pero, el problema, a mi juicio es que cuando un concepto se convierte en tendencia, o para decirlo más claramente, en moda, queda automáticamente desactivado. El concepto de deconstrucción, si nos remitimos a Derrida, es claramente una herramienta política. Muestra, creo, cómo se arman los conceptos, como se construyen los discursos, sugiere la sospecha, la lectura entre líneas, hace énfasis en los márgenes.

Y ese concepto que es una herramienta política nace en el seno de lo literario, y de hecho Derrida arrastra a la filosofía misma al campo de lo literario pues la considera una narración más. Y aquí aparece otro problema fundamental, el de la transcripción. ¿Tengo que creer que estoy viendo “arquitectura deconstructiva” porque un edificio contemporáneo en Alemania ha sido construído casi a 45 grados y parece a punto de desplomarse o porque un artista contemporáneo desparrama cientos de chucherías por el piso, que estoy frente a una obra de arte conceptual deconstructiva? ¿Podemos decir que ese edificio es posmoderno? Probablemente, pero eso no lo convierte en deconstructivo. En todo caso será altamente ilustrativo de una sensación de época. Es difícil trasladar un concepto de un lenguaje, o de un soporte a otros. Muchas veces es forzado, otras imposible. Bueno, como ya dije, yo salí bastante decepcionado de ese seminario…pero no me devolvieron la plata.

De todas formas es bueno aclarar que no todos los teóricos son así, hay gente seria y estudiosa, me consta, pero paradójicamente, o no, son los de perfil más bajo.
Así que: consejo para artistas jóvenes –y no tanto- : si están en busca de completar su formación teórica, lo primero y más importante es que lean mucho. (A fin de cuentas los teóricos no leen cosas muy diferentes de las que ustedes podrían leer, y seguramente la interpretación de un artista podría ser un poquito más creativa, menos obvia y obsecuente) y si esto se les hace difícil y deben recurrir a un teórico, no busquen esos nombres rodeados de luces de neón, las luces siempre marean un poquito. Busquen en la segunda línea de las carteleras, allí están algunos de los mejorcitos –igual son pocos-.

Pero este texto está incompleto si no nos hacemos cargo –los artistas digo- de la parte que nos toca en el estrellato de estas nuevas figuras. Sin los artistas que asisten masivamente a estos cursos ¿Qué sería de estos teóricos? ¿A qué se dedicarían? ¿Cómo costearían sus viajes a las bienales? Hagámonos cargo de nuestros pecados (¡Qué judeo-cristiano me estoy poniendo!)
Muchos artistas, jóvenes y no tanto, toman estos cursos sólo para hacerse conocidos de los teóricos de turno, pues esos teóricos serán luego jurados en los premios, curadores en las bienales, etc. No podemos criticar un sistema que nosotros mismos alimentamos. ¿Cuándo dejaremos de ser la carne picada de la empanada? Bueno, cuando empiezo con las metáforas gastronómicas es porque tengo hambre, así que mejor dejemos este asunto aquí.

Saludos.
El Pato Lucas.
2008

¡PATO LUCAS IS BACK! Y SE LA AGARRA CON IUSO.

Cuesta un poco comenzar el nuevo año, sobre todo cuando han quedado tantas cosas del año pasado en el tintero. No sé muy bien por dónde empezar; escuché, presencié y leí tantas cosas absurdas en el mundillo surrealista del arte argentino que inevitablemente algunas quedarán sin comentar. Así que los primeros envíos de este año serán para comentar algunas cosas del año pasado. Empiezo por una nota publicada en la revista Ñ del 15 de diciembre de 2007 en la pag. 5 donde Diego Erlan relata una conferencia en el C: C. Ricardo Rojas en la cuál participó un gran valor del arte contemporáneo argentino: Guillermo Iuso. Leyendo esta nota, y recordando la obra de Iuso que tuve el dudoso placer de conocer en una edición de Arte BA, si no me equivoco en el espacio de Florencia Braga Menéndez – con quién coincido en la teoría pero muchas veces me cuesta comprender sus elecciones en materia de artistas- se me ocurrió que donde no hay inteligencia, difícilmente puede haber sutileza.

Transcribo parte de la nota:

“Estoy borracho”, dice Guillermo Iuso con una botella sobre la mesa. Es martes y hasta ese momento la noche en el Centro Cultural Rojas parecía que iba a ser tranquila. Es la presentación de “Confesionario II”, el compilado de confesiones de la “segunda temporada”del ciclo ideado por Cecilia Szperling. (….)Y entonces llega el turno de Iuso. En una pantalla puede verse una de sus obras, en la que se lee “Yo fui un pelotudo”

Bueno, para ser justos podemos concederle algo a Iuso, queda claro que se conoce a sí mismo. Aunque como veremos el uso del verbo en pasado debería corregirse, mucho más ajustado sería “Yo soy un pelotudo”.
Sigamos:

…frase que titula una fotografía de él junto a una chica rubia. “no me la pude coger”, dice uso y quiere ser gracioso, pero nadie se ríe. Iuso divaga, se agarra la cabeza y repite”yo fui un pelotudo”y la gente comienza a creerle. Dice “Yo era un canchero, hasta que mi novia se fue con otro tipo”. Iuso construye su pose: bebe un trago de vodka. “Estoy borracho, eso es lo que pasa”, continúa, “Estoy muy puesto”, dice Iuso y sigue.
Conocido por su obra autorreferencial, Iuso dirá “Yo soy mi obra”.

Bueno, aquí tenemos una ventaja, por lo menos no habrá que tirar tantas cosas a la basura.

Sigue:

(…) En abril de 2004, en el marco de la exposición “Superyo”, Iuso exhibió en el MALBA una serie titulada “Rusismo”: listas de sus novias, sus deudas, sus experiencias sexuales y sus adicciones. En el texto de aquella muestra la curadora Eva Grinstein escribe: “Cuando Iuso me muestra sus nuevas obras, me pregunto si no estará forzando los carriles de su vida para obtener sucesos dignos de ser contados” .
Y esta noche Iuso revela sus anécdotas con “putas caras”. Pero no es todo. “El problema es cuando uno tiene la autoestima baja”, dice Iuso y repite “yo fui un pelotudo de los 20 a los 25 años”. Pero se hace un silencio cuando comienza a contar, ya de grande , un episodio con una sobrina de 8 años en la que “jugábamos a besarnos como en las telenovelas, un jueguito raro”, dice Iuso con ganas de seguir.
- ¿A alguien le molesta esta historia?- interrumpe Szperling.
- sí, a mí me parece que es un reventado hijo de puta- se escucha desde atrás. Iuso dice que “no hubo penetración”.
-“Sos un psicópata pelotudo”-le gritan. Iuso quiere seguir y dice que él es un artista. A nadie le interesa y Szperling termina la presentación. En el hall los asistentes comentan lo sucedido hasta que Iuso sale de la sala y alguien intenta pegarle. Tienen que separar al agresor mientras Iuso, desde el piso se tapa el rostro y grita “¡Era todo mentira!” Quería ser un hecho artístico y terminó siendo la imagen lamentable de un “artista” al que le gusta la provocación vacía, la escatología del sistema.

Fin de la transcripción.

Antes de pasar a comentar el hecho en detalle, o más bien sus costados “teóricos”, me gustaría pedirles que si se enteran de alguna próxima charla de Iuso, me avisen porque me gustaría asistir, no porque me interese lo que tiene para decir, es más, quiero llegar al final, a la salida, porque yo también quiero pegarle…pero no por pedófilo…sólo por pelotudo.

Y ahora pasemos a lo que importa. Iuso es indudablemente un pelotudo, como él mismo lo admite, pero el verdadero problema no es Iuso; para usar un lugar común altamente ilustrativo podríamos decir que “la culpa no es del chancho…”, pero dejemos este tema para después, porque todavía tengo ganas de pegarle un poquito más a Iuso. Todos sabemos que muchos artistas a lo largo de la historia han tenido historias de vida tormentosas, no sé, se me ocurre Caravaggio o Paul Gauguin. El alcohol, las mujeres, las peleas son anécdotas que rodean y contribuyen a la leyenda de esos artistas, pero no mejoran ni un ápice la calidad de sus obras y en última instancia lo que importa es justamente eso: la obra. El problema con Iuso es que no hay obra, Iuso es –perdón, tengo que repetirlo- un pelotudo, con anécdotas de vida banales que él cree –y algunos más como veremos- que pueden constituir una obra, como si pudo o no tener sexo anal con su novia, cuantas veces se masturbó el lunes a la tarde, etc. (por supuesto “sexo anal” y “masturbación” no son palabras que Iuso utilice, en su obra serían excesivamente poéticas, con un mínimo esfuerzo de imaginación ustedes podrán suplantarlas por las que nuestro genio utiliza) Claro, se podría justificar a Iuso diciendo que su intención es la provocación, y sí, claramente Iuso provoca un poco de risa y algo de lástima como en esa escena patética en la que, tirado en el piso, grita que todo era mentira…que triste. Bueno, pero como ya insinué más arriba, la culpa no es del pelotudo…perdón, del chancho, sino del que le da de comer. Porque tiene que haber unos cuantos personajes con influencia para que un pelotudo exponga en el MALBA con chapa de artista contemporáneo transgresor. Ya en la nota de Diego Erlan aparecen un par: Cecilia Szperling, una chica cool con pretensiones de intelectual y Eva Grinstein, curadora de la muestra en el MALBA, que se pregunta en el texto de la misma ”si Iuso no estará forzando los carriles de su vida para obtener sucesos dignos de ser contados”. Esa es indudablemente una buena pregunta, pero una mejor sería si la misma Eva Grinstein, como tantos otros ”teóricos” no estarán forzando también las interpretaciones hasta el límite en su búsqueda de novedad, inventando “artistas contemporáneos” donde en realidad no hay más que algunos pelotudos pretenciosos.
Hablando de teóricos….es idea mía o hay cada vez más… ¿será un buen negocio?
Por último tenemos a Florencia Braga Menéndez, que le presta su espacio. Estos son seguramente sólo algunos de los personajes que están detrás de este invento. Finalizando creo que Iuso muestra claramente cómo un mecanismo que alguna vez fue político –me refiero a la provocación como herramienta, de la que hicieron uso las vanguardias porque pensaban que la transgresión y la provocación contribuirían a un cambio histórico- ha quedado absolutamente desactivado y sólo está al servicio de la autopromoción de pelotudos.

¿Cuántas veces escribí “pelotudo”? Bueno, por esta vez se justifica.

Saludos.
El Pato Lucas.


Respuesta de varios artistas al envío “Pato Lucas is Back, y se la agarra con Iuso”


Respuesta de Anabela D”alessandro. (Anabela intercala sus comentarios dentro de mi texto)


PATO LUCAS IS BACK Y SE LA AGARRA CON IUSO

Hola Pato, muchas veces quise participar y no lo hice.
Esta vez, tal vez por la energía renovada del verano y por la nota y el "artista" (al cual no conozco, ni a él, ni a su obra_ aunque parece que son la misma c- -a) que elegiste me siento impelida a hacerlo, porque creo que cualquier pelotudo se basta a sí mismo para serlo pero vean toda la infraestructura, elementos, conceptuales y materiales, personas, espacios reales y virtuales etc, que hacen falta para sostener a éste (los marqué en tu texto con rosa)y además ubicarlo en la góndola equivocada, ¿dónde está el supervisor?¿el libro de quejas? ¿información?¿servicios al consumidor de arte?¿orientación?

"Empiezo por una nota publicada en la revista Ñ del 15 de diciembre de 2007 en la pag. 5 donde Diego Erlan relata una conferencia en el C: C. Ricardo Rojas en la cuál participó un gran valor del arte contemporáneo argentino: Guillermo Iuso. Leyendo esta nota, y recordando la obra de Iuso que tuve el dudoso placer de conocer en una edición de Arte BA, si no me equivoco en el espacio de Florencia Braga Menéndez – con quién coincido en la teoría
Muchos compran una licencia de conducir y no saben manejar un auto, con la teoría pasa lo mismo... mal que nos pese admitirlo: cualquiera la compra, muy pocos la leen, casi nadie la entiende, nadie la respeta.

Transcribo parte de la nota:

“Estoy borracho”, dice Guillermo Iuso con una botella sobre la mesa. Es martes y hasta ese momento la noche en el Centro Cultural Rojas parecía que iba a ser tranquila. Es la presentación de “Confesionario II”, el compilado de confesiones de la “segunda temporada”del ciclo ideado por Cecilia Szperling. (….)Y entonces llega el turno de Iuso. En una pantalla puede verse una de sus obras, en la que se lee “Yo fui un pelotudo”

Bueno, para ser justos podemos concederle algo a Iuso, queda claro que se conoce a sí mismo. Aunque como veremos el uso del verbo en pasado debería corregirse, mucho más ajustado sería “Yo soy un pelotudo”.
totalmente de acuerdo Pato: podría escribir libros de autoconocimiento y a lo mejor hasta ser un pelotudo útil a los demás.

Sigamos:

…frase que titula una fotografía de él junto a una chica rubia. “no me la pude coger”, dice uso y quiere ser gracioso, pero nadie se ríe. Iuso divaga, se agarra la cabeza y repite”yo fui un pelotudo”y la gente comienza a creerle. Dice “Yo era un canchero, hasta que mi novia se fue con otro tipo”. Iuso construye su pose: bebe un trago de vodka. “Estoy borracho, eso es lo que pasa”, continúa, "Estoy muy puesto",
bueno, al menos en esta parte el tipo no miente: sabe que alguien lo puso ahí y él se siente "Muy Puesto", el que lo puso exagera sin duda...
dice Iuso y sigue.
Conocido por su obra autorreferencial, Iuso dirá “Yo soy mi obra”.

Bueno, aquí tenemos una ventaja, por lo menos no habrá que tirar tantas cosas a la basura.
sí, y con un mismo gesto alcanza... ahorremos energía y bolsas plásticas

Sigue:

(…) En abril de 2004, en el marco de la exposición “Superyo”, Iuso exhibió en el MALBA ¿Cómo no se va a sentir "muy puesto"?, pobre tipo!!!
una serie titulada “Rusismo”: listas de sus novias, sus deudas, sus experiencias sexuales y sus adicciones. En el texto de aquella muestra la curadora Eva Grinstein escribe:
“Cuando Iuso me muestra sus nuevas obras, me pregunto si no estará forzando los carriles de su vida para obtener sucesos dignos de ser contados” .

Y yo me pregunto si no estará forzando sus "obras"para creer que tiene una existencia, algún suceso o vivencia que relatar ( y en cuanto a lo de "dignos" buehhh!)
Y esta noche Iuso revela sus anécdotas con “putas caras”. Pero no es todo. “El problema es cuando uno tiene la autoestima baja”, dice Iuso y repite “yo fui un pelotudo de los 20 a los 25 años”.
Parece que ahora la tiene muy alta ¿no? Se fue al joraca digo yo.

Pero se hace un silencio cuando comienza a contar, ya de grande , un episodio con una sobrina de 8 años en la que “jugábamos a besarnos como en las telenovelas, un jueguito raro”, dice Iuso con ganas de seguir.
- ¿A alguien le molesta esta historia?- interrumpe Szperling.

Bueno, que receptiva y oportuna la organizadora!!!!!!
- sí, a mí me parece que es un reventado hijo de puta- se escucha desde atrás.
¡Bien por "Desde Atrás"! ¡Al fin una persona en este desierto!Esto me recuerda el cuento "El traje nuevo del Emperador" (si no lo recuerdan me dicen y lo abrevio porque la moraleja es perfecta)
Iuso dice que “no hubo penetración”.
-“Sos un psicópata pelotudo”-le gritan. Iuso quiere seguir y dice que él es un artista. A nadie le interesa Pufff! Menos mal... claro que Iuso y Sperling habran sentido que no se puede confiar en "nadie", y bueno... que se hagan cargo de su ingenuidad...otra vez será (o no, mejor no)
y Szperling termina la presentación.

...Y sí, cómo sostener la presentación de lo impresentable: "Iuso sujeto, Iuso obra", es decir lo pelotudo instituído y elevado a la categoría de arte

En el hall los asistentes comentan lo sucedido hasta que Iuso sale de la sala y alguien intenta pegarle. Tienen que separar al agresor mientras Iuso, desde el piso se tapa el rostro y grita “¡Era todo mentira!”
Coincido nuevamente con vos Pato: el tipo ha hecho un gran laburo de autoconocimiento: Era todo mentira: él, la confesión, la obra, las muestras, la curaduría, los críticos, la teoría... Fijate que si se esmera un poquito más va a terminar siendo un bonzo pero como además es pelotudo los puede quemar a todos y nos haría finalmente un gran favor, su sacrificio sería digno y valioso para el arte contemporáneo. Por eso es importante no olvidar ésta "Conferencia" e ir a la próxima (avisame porfi) a despejar dudas y pedir aclaraciones. También seguir estas discusiones tan útiles para mantener nuestra mente oxigenada.
Quería ser un hecho artístico y terminó siendo la imagen lamentable de un “artista” al que le gusta la provocación vacía, la escatología del sistema.
Iuso es como un frasquito de materia fecal entre otros en nuestro laboratorio, sigamos analizando popó.
Por ejemplo: me pregunto deshechos de qué encontramos en estas heces?, ¿qué nutrientes y qué toxinas dieron este resultado que tenemos bajo el microscopio? Porque como vos bien decís: "la culpa no es del chancho..."y ahí es a dónde debemos dirigir nuestra discusión.


Antes de pasar a comentar el hecho en detalle, o más bien sus costados “teóricos”,

¿los hay? ¿hay algún encuadre realmente?
me gustaría pedirles que si se enteran de alguna próxima charla de Iuso, me avisen porque me gustaría asistir, no porque me interese lo que tiene para decir, es más, quiero llegar al final, a la salida, porque yo también quiero pegarle…pero no por pedófilo…sólo por pelotudo.
¿ ir a la salida sólo para pegarle, o pegarle los labios, o las manos a las pelotas, o presenciar y participar y requerir sustento teórico y curatorial al/la crítico/a o galería, etc, de turno? ¿qué se les ocurre?
Y ahora pasemos a lo que importa. Iuso es indudablemente un pelotudo, como él mismo lo admite, pero el verdadero problema no es Iuso; para usar un lugar común altamente ilustrativo podríamos decir que “la culpa no es del chancho…”, pero dejemos este tema para después, porque todavía tengo ganas de pegarle un poquito más a Iuso.
Sí Pato, pero a mí acá me queda la intriga por saber si en la nota solo lo pegan a él o también a Szperling & cía, y demás avales del "artista"... Porque losintelectuales, el periodismo que maneja espacios en los medios, los medios y las instituciones tienen mucha más responsabilidad que cualquier pelotudo que se reconoce a sí mismo como tal, con lo cual legalmente queda protegido además (y este me parece un dato nada inocente ni casual).
Todos sabemos que muchos artistas a lo largo de la historia han tenido historias de vida tormentosas, no sé, se me ocurre Caravaggio o Paul Gauguin. El alcohol, las mujeres, las peleas son anécdotas que rodean y contribuyen a la leyenda de esos artistas, pero no mejoran ni un ápice la calidad de sus obras y en última instancia lo que importa es justamente eso: la obra. El problema con Iuso es que no hay obra,
Ah!!! por eso no conozco su obra... ahora entiendo.
Iuso es –perdón, tengo que repetirlo- un pelotudo, con anécdotas de vida banales
que él cree –y algunos más como veremos- que pueden constituir una obra,
la portera de al lado de mi casa se habría cosagrado en el MOMA con ese criterio curatorial...
Bueno, pero como ya insinué más arriba, la culpa no es del pelotudo…perdón, del chancho, sino del que le da de comer. Porque tiene que haber unos cuantos personajes con influencia para que un pelotudo exponga en el MALBA con chapa de artista contemporáneo transgresor. Ya en la nota de Diego Erlan aparecen un par: Cecilia Szperling, una chica cool con pretensiones de intelectual y Eva Grinstein, curadora de la muestra en el MALBA, que se pregunta en el texto de la misma ”si Iuso no estará forzando los carriles de su vida para obtener sucesos dignos de ser contados”.
¿Ella cree al ver su nueva obra que luego de tamaño esfuerzo él los obtuvo y por eso los selecciona para el Malba?? Obviamente si actúa a conciencia debe ser así... pero me gustaría que puntualmente respondiera a esta pregunta. ¿¿¿o tal vez estas chicas son demasiado "cool" y nunca habían hablado con un pelotudo???
Esa es indudablemente una buena pregunta, pero una mejor sería si la misma Eva Grinstein, como tantos otros ”teóricos” no estarán forzando también las interpretaciones hasta el límite en su búsqueda de novedad, ejem
inventando “artistas contemporáneos” donde en realidad no hay más que algunos pelotudos pretenciosos.
Y luego algunos pelotudos curiosos que también hacen falta para que el sistema se retroalimente... y cuando el chancho está gordo ya se lo puede matar y hay que criar otro.
Hablando de teóricos….es idea mía o hay cada vez más… ¿será un buen negocio?
Me parece que sí Pato, debe ser como una Pymes hasta te deben dar créditos, debe ser la ley de Mecenazgo pero para los críticos y galeristas, no para los artistas... ¿qué raro no? No sé, no me cierra.

Por último tenemos a Florencia Braga Menéndez, que le presta su espacio. Estos son seguramente sólo algunos de los personajes que están detrás de este invento.
No te olvides de los grandes inventos argentinos: el colectivo, la birome, la picana, el alambre de púas, etc etc Siempre nos destacamos en eso.
Finalizando creo que Iuso muestra claramente cómo un mecanismo que alguna vez fue político –me refiero a la provocación como herramienta, de la que hicieron uso las vanguardias porque pensaban que la transgresión y la provocación contribuirían a un cambio histórico- ha quedado absolutamente desactivado y sólo está al servicio de la autopromoción de pelotudos.
Y peor aún, y acá sí me pongo violenta y les pegaría a todos: desacreditan a los artistas que trabajan seriamente para producir pensamiento crítico y llamar la atención sobre situaciones políticas, ideológicas y sociales y especialmente se naturaliza la idea del artista pelotudo, banal, desestabilizado, raro, loco, borracho, perverso etc. La transgresión y la provocación se vuelven herramientas propias de la pelotudez, es decir para hacer ruido y nada más, para generar escandalete y chusmerío, nada más.
y no de la capacidad creadora y crítica de los artistas, de esta manera, el arte pierde credibilidad y fuerza como modificador de las formas instituídas socialmente y transmitidas a través de la cultura y todos los temas sobre los que los artistas proponen una mirada, un relato distinto que moviliza la producción de subjetividad de la gente.

¿Cuántas veces escribí “pelotudo”? Bueno, por esta vez se justifica.

Sí, y lo peor es que estos pelotudos nos hacen quedar a todos los artistas como unos pelotudos, eso es lo grave.

Saludos.
El Pato Lucas.
Saludos, la 99
Anabela DÁlessandro, artista plástica


Respuesta de Marcelo Lopinto


Iuso por la relación que hace con las vanguardias y por lo que contás (ya que no tuve el agrado de conocerlo)hace una especie de DADA LIGHT, el cual, de alguna manera, promueve Florencia. No creo que sea lo mismo el "cabaret Voltaire" que el "malba". Bretón le hubiese pegado una piña, sin dudas, como lo hizo con algún otro "pelotudo". Un abrazo_M


Resp. De Juan Andrés Videla

Muy bueno tu comentario acerca de IUSO. MUY BUENO .


De Alejandro Tosso

Muy BuenO!
Abrazo Pato!


De Elena Blasco

Pato Lucas, estoy completamente de acuerdo con vos, pero lo que lamento es que le hayas seguido dando espacio a semejante pelotudo del que hay que olvidarse lo más rápido posible. Elena Blasco


De Fabián Trigo

“El propósito de las palabras es transmitir ideas.Cuando las ideas se han comprendido, las palabras se olvidan.¿Donde hay un hombre que haya olvidado las palabras?Con él me gustaría hablar.”(anónimo chino)LAS PALABRAS DE IUSO.Las escritas y las dichas.Me pregunto estimado Pato Lucas, si esta obra de Iuso, o este comentario, o esta infeliz anécdota, o esta mentira devenida en obra, o esta obra devenida en mentira como defensa personal, no nos pone frente a un escenario similar a aquel de la obra del perrito atado que tan mal nos puso a todos...Se me hace pensar que para que una obra autoreferencial sea interesante,es condición que quien la cuenta, tenga una vida interesante.No solo interesante para él.Digo, “interesante”.Antes que las veces que se ha masturbado Iuso un lunes, prefiero las cartas de Vincent a su hermano Theo, o de Matisse a Picasso.Ahora bien, todos tienen derecho a tomar un micrófono y contar sus vidas, más en estos tiempos de blogs y fotologs, pero eso no significa que aquello contado-mostrado sea atractivo de ser escuchado-visto.Lo que diferencia las palabras de Iuso a cualquier blog de internet es, es... es... bueno, nada.Que la obra de Iuso está contada plasticamente en un espacio propio del arte.Y las otras formas de expresión autoreferencial, paradojalmente tienen un tinte de despersonalización, por su condición virtual.Pero honestamente, realizá el ejercicio de escribir ‘masturbación’ en Google y aparecen 2.140.000 sitios en 0.19 segundos.Entonces creo que la competencia autoreferencial de Iuso es abismal. Y es aquí donde pienso, (y el grito de “fue todo mentira” lo corrobora), tal vez el artista necesite forzar su anecdotario.Si esto es cierto, si las autoreferencias son impostadas, ay ay ay, que tristeza...Para contar anécdotas, cualquier peña, cualquier bar, cualquier club es un buen lugar, no es necesario el arte.“La importancia de un artista se mide por la cantidad de nuevos signos que introduzca en el lenguaje plástico”Matisse.Pienso que el hecho artístico supone la libertad. Libertad de ser ideado, practicado, exhibido y finalmente visto, contemplado en el mejor de los casos, y admirado cuando escasamente es posible.Se me hace muy triste la idea que algo sustentado en la autoreferencia, se sostenga en mentiras, porque lo anula, lo desvanece, lo desintegra. No logro darme cuenta que me molesta más, si el hecho en sí, si la mención del hecho, si la mentira, si todo eso junto.Me recuerda aquel libro de Bucay, el cual había copiado unas 60 páginas y olvidó citar a su autor... ¿Como leen ahora a Bucay sus seguidores? ¿como se paran frente a la obra de Iuso sus entusiastas, sus coleccionistas, su galerista? Si las autoreferencias iusanas son mentiras, ¿como se para Iuso frente a sí mismo en el espejo de su obra?Pero tengo claro que no quisiera pegarle. Se me ocurre que pegar, mentir y besar a una niña es igualmente violento y ninguna violencia es mejor que otra.Creo que el centro de todo esto es la libertad : ¿que podemos hacer, y luego que podemos decir, que podemos mostrar, que es correcto, que es bueno, malo, digno de ser contemplado?Me gustaría convidar con esta metáfora acerca de la libertad :"Nosotros solemos utilizar la metáfora del navegante para explicar la libertad.Tu puedes tomar tu bote y dejarte llevar por el viento, por las corrientes y las olas.Pero eso no es la libertad.Eso es la deriva.Tu puedes tomar tu bote y saber dirigirlo al punto del horizonte que hayas elegido.Eso es el libre albedrío."Monje Budista, Nepal.Hoy, hablando acerca de este episodio y tu crítica, alguien me hizo notar lo siguiente :“Al menos Iuso, puso la cara, es muy fácil decir pelotudo desde el anonimato.”Se me ocurrió regalarte esta crítica de Renoir a Matisse:“(...) en verdad, a mi no me gusta lo que usted hace. Casi diría que usted no es un buen pintor, o más bien diría que usted es un pintor bastante malo. Pero una cosa me lo impide; cuando usted ubica un negro sobre la tela, está allí y permanece en su plano. Toda mi vida pensé que no se podía emplear el negro sin romper la unidad cromática de la superficie. Es un color que yo desterré de mi paleta. Y entonces, a pesar de mi opinión y mí sentimiento, creo que usted es en verdad un pintor”.Carta de Matisse a Picasso, comentando la crítica de Renoir.Digo, me gustaría y sería muy bueno para este artista tendido en el suelo, que pudieras darle tu interpretación pero con la honestidad de un rostro hablando a los ojos. No desde el anonimato y desde el deseo de pegarle. Me gustaría presenciar eso...( La próxima obra de Iuso, bien podría ser las veces que le dijiste pelotudo en un mail ).Claro, todos entendemos el chiste, y esta cosa de Zorro (no de zorro, sino de Zorro) que tiene este amigo enmascarado Pato Lucas, es necesario estar agazapado y escondido en las sombras para poder decir lo que no se puede decir...ME DOY CUENTA QUE CIERTAS COSAS NO PUEDEN DECIRSE DE OTRO MODO.ENTONCES, QUE RESULTA PEOR?DECIRLAS A LA CARA O A ESCONDIDAS?En ese sentido, tus textos no son distintos de los de Iuso.Y vuelvo al corazón de todo esto : ¿donde está la libertad? ¿que cosas podemos decir, hacer? ¿que cosas queremos escuchar, conocer?No sé si la obra de Iuso me gusta, si sé que me divierte leerla. Este episodio de la niña no me ha gustado nada en absoluto, creo que es detestable, pero quisiera que lo resuelva un juez entendido, que se lo condene en los fueros de la justicia, de la moral, de los derechos del niño. El artista tiene que seguir con su trabajo. Si es un artista.Si no lo es, que siga intentándolo.Ciertamente, si estas autoreferencias son mentiras, quien nos ha tomado de pelotudos es su autor.Pero si acaso este hecho es verdad, no es transgresor, es perverso.QUIERO NO CONFUNDIR LA VIDA PRIVADA DE IUSO CON SU OBRA, PERO...EL NOS HA FORZADO A HACERLO.ENTONCES QUIERO NO CONFUNDIR LA ABUNDANCIA VERBORRAGICA DE LA OBRA DE IUSOCON UN HECHO ARTISTICO.QUIERO NO CONFUNDIR TRANSGRESION CON INTERESANTE, PROFUNDO Y ELEVADO.Y quiero que Pato Lucas siga escribiendo.


Respuesta del Pato Lucas a Fabián T.
Gracias Fabián por tu inteligente respuesta. La sumaré a otras y las reenviaré a todos. Sí, está claro que el anonimato es criticable, pero como bien decís, también es una forma de decir cosas que muchos piensan pero nadie parece animarse a decir- De todas formas mi anonimato es relativo pues mucha gente sabe quien soy, y más tarde o más temprano todos lo sabrán. No es mi intención permanecer anónimo indefinidamente, Pero también creo que cuando todos sepan quién soy, cuando ya no haya misterio -o secreto- muy pocos seguirán leyéndome. Borges decía algo así -cito de memoria- "la resolución de un misterio siempre es inferior al misterio mismo", cuando algo es sabido, pierde encanto ¿no? Yo tampoco le pegaría a Iuso, es sólo un chiste, tal vez políticamente incorrecto, algunos no lo entenderán así y pensarán que el Pato Lucas es un fascista. No escribo para esos.

Te mando un abrazo.
El Pato Lucas

De Gabriel Serulnicoff

Gracias Pato, volvio por la puerta grande, permitame solo corregirle una omision: Ruth Benzacar tambien lo banca, el año pasado mostro ahi su ¿obra?...


De Susana Schnell

pato, me resulta tranquilizador que te mandes asi ,y que puedas ser el interlocutor de muchos.. suschnell...pintora


De Ivonne Jacob

Excelente!!!!!! totalmente de acuerdo.
Si estàs de acuerdo voy a difundir la nota.
Saludos


De Gerardo Feldstein

Esa es indudablemente una buena pregunta, pero una mejor sería si la misma Eva Grinstein, como tantos otros ”teóricos” no estarán forzando también las interpretaciones hasta el límite en su búsqueda de novedad, inventando “artistas contemporáneos” donde en realidad no hay más que algunos pelotudos pretenciosos.


Diste en el clavo en ésta reflexión, cuando no hay materia gris , los llamados críticos o copian a otros o inventan art-pelotudos , especie que aumenta en progresión geométrica.

Felicitaciones
gf


De Miguel Ortenberg

Excelente....gracias!!! Saludos miguel


Gracias a todos.
El Pato Lucas.

¿SACRO? ¿CUÁL SACRO?

Hace algunos días recibí una carta invitándome a participar en la "Bienal de Arte Sacro". Lo primero que pensé fue que se trataba de una bienal cuyo tema principal era el hueso sacro, pero no, al abrir la carta descubrí que se trataba de algo mucho menos interesante: una bienal con temática religiosa. ¡Qué curioso, sacro es el hueso que junto con el cóccix ¿se escribe así? se encuentra justo allí, donde la espalda cambia de nombre, y sacro también significa "sagrado"! ¡Qué festín para Derrida! Pero volviendo a la bienal, y aunque no se explicite en la carta, sospecho que el sponsor debe ser la Santa Madre Iglesia o alguna institución vinculada a ella. La cosa huele a incienso por todos lados. Recordé entonces que hace varios años asistí a la inauguración de una de esas bienales, que si no me equivoco fue en el Palais de Glace, y si la memoria no me falla, había incienso en el aire. Pero eso es sólo un detalle.
Lo que más llamó mi atención fue que entre los artistas seleccionados había varios ateos y también algunos judíos. Bueno, podría decirse que no hay nada raro en que un artista judío envíe una obra a una convocatoria tan -aparentemente- ecuménica, pero yo no puedo olvidar que los judíos fueron perseguidos desde siempre por la iglesia católica. Mientras los cruzados mataban musulmanes en oriente, en Europa la iglesia se ocupaba de los judíos, acusándolos de todos los males imaginables, las pestes, sin ir más lejos, eran culpa de los judíos, a quienes se atribuía el envenenamiento de los pozos de agua. Para un ejemplo un poco más cercano basta con recordar que el piadoso Papa Pío XII se hacía el distraído mientras Hitler mandaba seis millones de judíos a los campos de exterminio. Y quiero aclarar que no digo esto por ser judío. De hecho pertenezco a una familia católica. Mis padres decidieron enviarme a un colegio religioso durante la primaria. Y fue lo mejor que podrían haber hecho. Gracias a eso, hoy soy un ateo militante.
Algunos dirán que no es para tanto, que en esta época mi discurso suena un poco rígido, que debería amoldarme a la -como diría el amigo Zigmunt Bauman, que parece decidido a exprimir la metáfora al máximo- ética líquida posmoderna. Y es posible que tengan razón, pero tal vez ya sea tarde para eso, mi cabecita ya tiene algunas calcificaciones modernas y parece que son inextirpables.
Bueno, para no seguir divagando y resumir la idea central de este texto usaré una frase del pintor Robert Motherwell, que no casualmente había estudiado filosofía. Él dijo:

"Un pintor sin conciencia ética, es sólo un decorador"

Un abrazo para todos.

El pato Lucas.

MIRAR PARA OTRO LADO

Hace poco tiempo recibí una cadena de mail del mundillo del arte en la cuál una cantidad de indignados artistas repudiaban la actitud de un supuesto artista visual que había mantenido un perro atado hasta que murió de hambre...o algo así, y en eso consistía "la obra". Solicitaban mi firma. Tuve serias dudas con respecto a firmar, o no hacerlo. Sabía que si firmaba, inevitablemente me sentiría un poco pelotudo y que si no lo hacía me sentiría un poco hijo de puta -disculpen el lenguaje pero eso es exactamente lo que sentía-. Finalmente decidí sentirme un poco hijo de puta y no firmé. Luego olvidé el asunto, aunque como pueden ver, no totalmente ya que estoy escribiendo acerca de eso. ¿Qué reavivó mi interés en ese asunto? Bueno, estoy leyendo un libro titulado "Problemas del arte contemporáneo. curso de filosofía del arte en 15 lecciones", de Miguel Cereceda Sánchez. El capítulo 2 se titula "Filosofía del horror", en el cual se trata el viejo problema del sentido de la existencia, y en la página 19 el autor dice:
(...) "el horror está por todas partes, vivimos inmersos en él, pero constantemente miramos para otro lado. Esta sistemática desviación de la mirada tampoco nos puede ser indiferente. (…) Vivo en el centro de Madrid: zona tradicional de prostitución y trapicheo de drogas. No me importa que la gente se drogue o prostituya o haga lo que quiera con su cuerpo, por más que no creo que la drogadicción o la prostitución sean el producto de decisiones libres y voluntarias. Pero a veces tropiezo con drogadictos enfermos de SIDA tirados en el suelo, debajo de los coches o en medio de las basuras. Famélicos y sucios, se encuentran allí, entre excrementos, peor que los animales. Como son drogadictos nadie les ayuda. ¡Qué más da! Tan sólo son drogadictos, delincuentes sin escrúpulos dispuestos a matar a su madre con tal de conseguir droga. Ellos mismos han renunciado a su humanidad al renunciar a toda moralidad. Por eso no merecen ser tratados siquiera como animales. (…)
Podemos tratar con indiferencia o incluso con cinismo estas cuestiones. Podemos obviamente mirar hacia otro lado y, cuando ya no sea posible mirar hacia otro lado, siempre podremos cerrar los ojos. Evidentemente no es propio de la filosofía el ser moralizante, pero no es difícil mostrar que el horror se encuentra por doquier.” (…)
Bueno, el autor vive en Madrid, nosotros en Buenos Aires y creo, nos hemos acostumbrado a ver cosas aún peores. Y a mirar para otro lado todo el tiempo. Todos los días vemos gente viviendo de la basura, familias enteras viviendo en la calle, chicos que morirán muy pronto por el paco…agreguen ustedes lo que quieran a la lista. Todos miramos para otro lado. Ese horror se ha naturalizado en nuestra percepción, ese horror forma parte de nuestro paisaje cotidiano. Y ahora entiendo por qué me sentía pelotudo firmando esa cadena en la cuál participaban tantos artistas indignados condenando a un colega que había realizado una obra que consistía en dejar morir un perro…acto sin duda repudiable pero…¿No deberíamos empezar por otro lado? No he recibido ni una sola cadena de mail pidiendo firmas para repudiar un sistema que deja afuera a millones de personas, que las condena a vivir en las peores condiciones, en la suciedad y la ignorancia, que condena a sus hijos a morir víctimas de la droga. No he recibido ni una sola cadena de mail de artistas indignados que pidan al gobierno que revea seriamente la cuestión de la distribución del ingreso, que implemente una política por la cual no sean siempre los mismos los que se llevan la parte del león –que cada vez es más grande- dejando afuera de las mínimas condiciones de vida digna a la gran mayoría de nuestros conciudadanos. Estos artistas que se rasgan las vestiduras por un perro, pasan todos los días junto a familias enteras que viven en las calles entre cartones, basura y excrementos y que sin duda están muriendo poco a poco, como el perro. ¿Cuál sería la diferencia entre el perro y esa gente? ¿Por qué defendemos la dignidad del perrito y no la de esas personas? ¿Será acaso por lo que dice el autor del libro? Sí, seguramente ha de ser porque en el fondo pensamos que esa gente es más inteligente que un perro y por lo tanto menos indefensa y que seguramente, si quisieran, podrían vivir de otra manera. Eso nos permite sentirnos menos culpables y volcar nuestra indignación contra un tipo que maltrata una criatura tan inocente como un perrito. Es decir –siempre dentro de esta lógica- que por ser personas, no son inocentes…o tal vez simplemente ya no son personas en nuestra percepción…han pasado a ser cosas. ¿Y quién se apiada de una cosa? ¿No?

Por favor no me manden más cadenas para defender perros, tortugas o amebas. No firmo.

El Pato Lucas.


Gabriela Salgado
Estimado Pato Lucas: Me resultó más que interesante tu comentario y confieso que experimenté una sensación parecida sobre el tema. Al leer el texto no pude dejar de asociar este "mirar para otro lado", con esa imagen de los - cadaveres debidamente alineados y embolsados todos iguales - del "Arte en estado gaseoso"(libro que leí hace un tiempo y tambien comentaste en este espacio). Como este "mirar para otro lado", se transforma en esta obsesión de querer "embellecerlo" todo.

Hasta pronto.
Gabriela-

Gabriel Serulnicof
pato,a veces, no le parece que un gran porcentaje de las cosas que uno hace todos los dias no tienen ningun sentido, y uno "gasta" un monton de tiempo en pensar si las hace o no.

Roberto Padilla
Pato, yo tampoco firme, pero por otra razon. Decis que si firmabas te hubieras sentido un pelotudo. Yo, en cambio, un boludo, un boludo util a intereses ajenos, ocultos. Pero la razon ultima que me llevo a no firmar fue el convencimiento de que dicha instalacion con el perro ES una obra de arte, convencimiento demostrado porque NADIE durante esa muestra hizo nada (lo podrian haber desatado -- no estaba encadenado -- o llamado a la policia o a la sociedad protectora de animales, o a un juez para clausurar la muestra como con nuestro comun amigo Ferrari, o puteado al galerista. PERO NADA. Simplificando a Dikie, el simple hecho de estar en una galeria convierte al objeto en una obra. En definitiva, la gente no miro para otro lado, sino desde otro lado. Hasta que alguno, anda a saber por que realmente (dudo que haya sido por el derecho del pobre perro), confundiendo los tantos levanto esa cadena de emails. Despues de todo, Hirst se cargo un tiburon blanco y varias ovejas y vacas, pero tampoco nadie dijo nada. Ah, si, pero Hirst es Hirst y el pobre tipo ese del perro un artista ignoto que quiere sacar la cabeza. Y la Saatchi Gallery no es esa galeria pobretona de un pais subdesarrollado. Igualmente, comparto 100 x 100 tus reflexiones sobre nuestra hipocresia. Un abrazo.Roberto

Víctor Florido
Estimado lucas. yo fui uno de los que reenvio ese mail de protesta, por la accion de dejar a un perro morir de hambre como una forma de arte. lei tu nota de recien sobre "mirar para otro lado".reconozco que tuve las mismas dudas sobre si reenviar una cadena que pedia por un perro, mientras convivimos con la miseria, pobreza y todo lo que vos bien mencionas en tu nota. no dejo de verlo. y frente a esa realidad, quejarse por la suerte de un perro, parece, por lo menos, frivolo. igual me decidi a firmar. porque de todas maneras, ese maltrato en nombre del arte, me indignó. claro que si uno hiciera cadenas de mail por los males de la sociedad en que vivimos, no hariamos otra cosa que escribir, y firmar, y firmar. perderia sentido. se convertiria en una manera de protesta inocua. quizas no enviamos mails para intentar cambiar hechos sociales mas graves porque hay formas mas serias y canales mas trascendentes de accion, que las cadenas de mail. existe la participation politica, gremial, en ONGs, los grupos piqueteros, las presentaciones en la justicia, la protesta callejera, el periodismo, y todos son canales legitimos para intentar modificarlas variables en una sociedad. para la suerte de un perro, y los avatares de la vida artistica y su etica o falta de etica, podemos manejarnos con medios mas modestos de protesta. y respecto de si es o no importante el tema, pienso que consagrar la crueldad gratuita como una forma mas de arte, no hace sino instalarnos mas y mas en una forma de vida monstruosa que no solo se desentiende sino que ademas estetiza el sufrimiento del otro, ya sea otra persona u otro perro. y lo convierte en industria del entretenimiento. atentamente, victor

Martín Di Girolamo
Todo tu discurso esta muy bien, pero esta lleno de salvedades que no voy a enumerar ahora. Solo te diré una que es la mas evidente de todas.
El artista no dejo morir al pobre perro de hambre, sino que "el artista" ató al perro, y entonces el perro murió de hambre. Y esto es lo verdaderamente hijo de puta en nombre de cualquier cosa y sea quien sea lo que se encadena para despues "dejar morir de hambre". El "artista" en cuestion para ganarse su parcelita de fama haria exactamente lo mismo con una persona si la ley se lo permitiera.
Yo no creo que seas hijo de puta por no haber firmado esa cadena. Pero sinceramente esta vez la pifiaste.
Comparto absolutamente los parrafos que transcribis de Miguel Cereceda Sanchez, y estoy seguro que él hubiera firmado.
Sería una larga discusion, o no tan larga......quien sabe.
Un saludo.
Martin

Fabián Trigo
Una mañana desperté creyendo que el arte existía para no ser indiferente. Ni a la belleza ni al odio. En mi opinión, lo que se muere, lo hace por que pierde su belleza. Nadie puede quitarle ese tesoro a ningún ser vivo, en nombre de nada, y menos un artista y mucho menos en nombre del arte. Para mí no hay diferencia entre alguien que deja morir un perro, o mata una vaca de un mazazo en el matadero. Para mi es igualmente cruel. Tanto como cada vez que aplasto un mosquito entre mis manos.Matar y dejar morir, cualquiera sea el motivo es un acto de crueldad. Matar en nombre del arte, es un acto de estupidez.Si eso es el arte, entonces el arte es pura mierda y solo tenemos que esperar a que otro artista, en nombre del arte, apriete el botón que detone todos los misiles nucleares y seguramente se convertirá en una instalación espectacular para ver desde el espacio. Algunos perros se mueren por viejos y cansados. Otros no mueren, los dejan morir, o los matan. Algunas personas la pasan muy mal en esta tierra, pero ninguna de sus miserias es en nombre del arte, es consecuencia de las malas políticas, los malos dirigentes y la economía, que por cierto, nunca es buena.Creo que algunos temas se confunden y tambien creo que no hay más de un tema para profundizar, y que es justamente la muerte. El arte existe porque todos somos conscientes de ello. Me gusta la gente que comparte su idea de la belleza y puede expresarla en obra. Me gusta tambien los que no saben expresarla, pero la encuentran en la obra de otros y la disfrutan. Incluso me gustan los que ni son artistas, ni son collectors, ni siquiera mirones pero hacen algo, cualquier cosa que sea para que este sea un mejor lugar cada vez. Pero la función de la belleza no es que las cosas se mueran, sino que las cosas se manifiesten ante nosotros. La función de la belleza, es dejarse encontrar, incluso allí donde parece no estar. Pero no logro encontrar belleza en este acto contra un animal. Solo encuentro crueldad. Ni siquiera indiferencia, porque aquí no hay nada de indiferente, aquí hay pura intencionalidad manifiesta de exprofeso. Quizás su próxima obra sea dejar morir a sus hijos o a su amante, o a sus padres y mejores amigos. Y tal vez lo imiten los cirujanos y en nombre del arte dejen olvidados a sus pacientes abiertos en el quirófano... O nuevos adolescentes empuñen un rifle y se conviertan en artistas disparando a la gente en las universidades, o tal vez tengamos un artista que enciende fuego a los bosques u otro cuya obra es conquistar países con sus ejércitos. Sigo pensando, con toda mi idiotez, que el arte existe para no ser indiferente y que el arte no hace que todo sea lícito en su nombre. Alguien dijo alguna vez : ¿y si el mingitorio solo fue una broma de Duchamp? F

Victoria Verlichak
Hola Pato Lucas,
Recibo siempre tus mensajes, que leo con mucha atención... acabo de volver de Nicaragua, invitada como jurado a su VI Bienal, que organiza la dueña de galería Codice y a quien conozco muy bien..., ante los miles de mails que yo recibia con el tema le había pedido que me cuente de qué se trataba y me adjuntó lo que te envio,
saludos y gracias por tus correos,
victoria

ACLARACION DE GALERIA CODICE
Managua, 19 de octubre

Galería Códice desde su creación en 1991, ha promovido las artes visuales centroamericanas, pero especialmente las nicaragüenses, tanto en el nivel nacional, como en el regional e internacional. En Códice han expuesto grandes maestros centroamericanos, así como artistas consolidados y emergentes. Los lenguajes contemporáneos del arte universal también han tenido espacio en Códice, por lo que periódicamente acoge muestras de arte conceptual.

Con ese espíritu, el jueves 16 de agosto recién pasado se presentó Exposición No.1, del artista costarricense, Guillermo Vargas, conocido artísticamente como HABACUC.

Uno de los trabajos expuestos consistió en presentar a un perro famélico que Habacuc recogió de la calle, y durante la exposición aparecía amarrado con una cuerda de nylon, que a su vez estaba sujeta a otra cuerda que pendía de dos clavos en una esquina de la Galería. Habucuc nombró al perro “Natividad” en homenaje al nicaragüense Natividad Canda (24 años) quien murió devorado por dos perros Rottweiler en un taller de San José, Costa Rica, la madrugada del jueves 10 de noviembre de 2005.

El perro permaneció en el local tres días, a partir de las 5 de la tarde del miércoles 15 de agosto. Estuvo suelto todo el tiempo en el patio interior, excepto las 3 horas que duró la muestra, fue alimentado regularmente con comida de perro que el mismo Habucuc trajo. Sorpresivamente, al amanecer del viernes 17, el perro se escapó pasando por las verjas de hierro de la entrada principal del inmueble, mientras el vigilante nocturno quien acababa de alimentarlo limpiaba la acera exterior del mismo.

La Galería Códice se reserva el derecho de velar por la calidad de los trabajos expuestos, respetando en todo momento la creatividad del artista y jamás ha pretendido ejercer ningún tipo de censura, siempre y cuando no atenten contra los principios elementales de la ética y mucho menos que impliquen la vida de un ser viviente, sea humano o animal. Yo pensaba quedarme con “Natividad”, pero él prefirió retornar a su propio habitat.

Celebro el que tantas personas en el nivel internacional se hayan mostrado molestas por las declaraciones brindadas por Habacuc, en las que sostenía que su intención era dejar morir al perro de inanición, lo que es de su absoluta responsabilidad. Al cumplir con informar la verdad de los hechos, espero que todas esas mismas personas hayan elevado también su voz de repudio cuando Natividad Canda fue devorado por los Rottweiler.

Atentamente,

Juanita Bermúdez
Directora
Galería Códice
Managua, Nicaragua

Bueno, bueno, este tema ha generado muchas reacciones. ¿Será que cuando hablamos de arte en realidad siempre estamos hablando de otras cosas tambien? Interesantes las estadísticas que envía Laura Haber, y el trabajo que realiza.A Marcelo Lopinto le contesto que lejos de tomarlo a mal, me alegra mucho que me envíen sus observaciones, sus acuerdos o desacuerdos. Un abrazo para todos.
El Pato Lucas.

Víctor Florido
hola lucas, la aclaracion de la galeria de nicaraguaes util para desembrollar el melantendido. quizas sea solo una provocacion verbal para generarse fama, aunque sea negativa. y estoy de acuerdo con roberto padilla, tambien se me vino a la mente damien hirst. me enferma que ahora los artistas maten bichos para hacer "obra". tanto nos acostumbramos a ser espectadores decadaveres que terminamos teniendo una muestra decadaveres en el abasto, cadaveres que alguna vezfueron gente. pero claro, seguro eran negros pobres, oinmigrantes mexicanos ilegales, que terminaron enalguna morgue de donde los saco el empresario de estegran evento (no se lo pierdan! en el abasto shopping, ultimos dias!!!!) asi estamos, el mundo del espectaculo huela acadaver. un abrazo, victor

Laura Haber
Coincido contigo, en el pais de la comida si hay 12 millones de indigentes, es porque hay 26 millones de egoistas.
Mi marido trabaja en la Fundacion plus, tenemos los numeros correctos y yo trabajo en Tzedaka,la proporcion de gente, digamos bajo la linea de pobreza, solo en Tzedaka es la misma un 33% proximadamente, de la poblacion (en este caso,40.000 sobre 180.000, en esta fundacion)en esta la ayuda es distinta, es mucho mas que comida,son remedios ,ropa, alquileres, abogados, protesis, colchones, educacion, colegios, y siempre somos los mismos 10,000 ayudando,de diferentes formas (hay tambien muchos egoistas.),
Mi marido con otros 5 personasen Fundacion Plus, dan de comer a 200.mil chicos por año todas las semanas con milanesas de soja deshidratada, lo hacen con donaciones de soja, por intercambio con tres empresas,una saca el aceite y da poroto en polvo,grueso y fino,la siguiente,da poroto (harina ) fina y se lleva la gruesa,y otro procesa la soja haciendo empanarla con savores y la deshidrata y se dan dos raciones de milanesa de soja (4 milanesas la racion ) por semana por chico,a traves de las Diosesis de Caritas,de Norte a Sur del Pais,a veces no consiguen tanta donaciones,y bajan las raciones, de 10 toneladas de soja ,de hacen 2 toneladas de milanesas deshidratadas,que al hidratarlas vuelven a ser 8 toneladas, la merma es menor ,de lo que pierden los camiones transportando, miles de granos, en todo el pais. tambien hacen granulados para empanadas y cintitas de soja,
Una estrategia brillante. que cualquier gobierno de turno podria haberla hecho,en la escala necesaria para evitar la desnutricion,
de los 2 millones de chicos que no comen ya hay 60 % de lelos ,una verguenza.
Creemos que con las dos raciones, por semana por chico, comen mas de 200.000,pero no sabemos si se nutren bien,si la dan a mas gente.
Imposible, creer lo que pasa aca, donde tiras una semilla podrida y crece una planta no.?.
(luego ambas fundaciones tratan de enseñarles a pescar,con micro emprendimientos que se estan empezando a formar). Amo los animales, pero a los hombres genericamente, un poco mas.

Marcelo Lopinto
Pato, comparto casi todo lo que decís en tus artículos, pero en este caso......................nosotros en Buenos Aires y creo, nos hemos acostumbrado a ver cosas aún peores. Y a mirar para otro lado todo el tiempo. Todos los días vemos gente viviendo de la basura, familias enteras viviendo en la calle, chicos que morirán muy pronto por el paco…agreguen ustedes lo que quieran a la lista. Todos miramos para otro lado ( ....algunos a veces nos pulverizamos los ojos ....) . Ese horror se ha naturalizado en nuestra percepción, ese horror forma parte de nuestro paisaje cotidiano. Y ahora entiendo por qué me sentía pelotudo firmando esa cadena en la cuál participaban tantos artistas indignados condenando a un colega que había realizado una obra que consistía en dejar morir un perro…acto sin duda repudiable (....el arte se debe un debate sobre la ética en su campo .....) pero…¿No deberíamos empezar por otro lado?. Estos artistas que se rasgan las vestiduras por un perro, pasan todos los días junto a familias enteras que viven en las calles entre cartones, basura y excrementos y que sin duda están muriendo poco a poco, como el perro. ¿Cuál sería la diferencia entre el perro y esa gente ( ......siempre hay diferencia entre una persona y un perro,)..... ¿Por qué defendemos la dignidad del perrito y no la de esas personas? (son situaciones distintas hay quienes pueden pensar en las dos situaciones como distintas y trabajar en ambas, e inclusive establecer prioridades) ¿Será acaso por lo que dice el autor del libro? Sí, seguramente ha de ser porque en el fondo pensamos que esa gente es más inteligente que un perro y por lo tanto menos indefensa (hay que partir siempre de la posibilidad de algún tipo de "inscripción subjetiva") y que seguramente, si quisieran, podrían vivir de otra manera (es real que tienen poquísimas posibilidades de elección, las cuales es inmediato atender, pero es realmente muy difícil construir algo desde el lugar de la víctima absoluta......... aunque si lo son de un sistema económico perverso, al cual no le tiembla el pulso cuanta gente queda por debajo de la línea de pobreza, y acerca de lo cual se debe trabajar). Eso nos permite sentirnos menos culpables (de alguna manera todo neurótico tiene "culpa", algunos militan, otros hacen análisis, o firman cadenas de perritos o todo junto, o ......) y volcar nuestra indignación contra un tipo que maltrata una criatura tan inocente como un perrito. Es decir –siempre dentro de esta lógica- que por ser personas, no son inocentes…o tal vez simplemente ya no son personas en nuestra percepción…han pasado a ser cosas. ¿Y quién se apiada de una cosa? (no creo que haya que apiadarse, hay que ver como se construyen dispositivos que permitan compartir las herramientas del tipo que sean ;simbólicas o materiales, que necesitan para llevar adelante sus sueños) ¿No?

Por favor no me manden más cadenas para defender perros, tortugas o amebas. No firmo.

Comparto casi todo lo que me enviás por eso te envío mi mirada al respecto, espero no lo tomes a mal -
Libertad a los artistas
- Saludos cordiales -M

Fabián Trigo
Interesante debate. Creo que se cumple tu objetivo de crear una dialética a algo que es esencialmente visual. Pienso que es un espacio muy importante de compartir. Gracias F

Martín Di Girolamo
Hola Pato, por supuesto que estoy de acuerdo con vos en que hay cadenas mucho mas fuertes que las de hierro y formas de sometimiento subliminales y tambien totalmente obcenas absolutamente crueles.
Tambien te digo como dice Padilla que Ferrari (si a Leon se refiere) tambien es un amigo entrañable (no entiendo donde asocio este señor la obra de Ferrari con las del pelotupo que nos convoca), y que estoy absolutamente en contra de cualquier tipo de censura "siempre y cuando no atenten contra los principios elementales de la ética y mucho menos que impliquen la vida de un ser viviente, sea humano o animal." como aclara la galeria en cuestion, que dicho sea de paso me alivio leer esta postura por su parte.
Tambien coincido absolutamente con todas y cada una de las palabras de Fabian Trigo.
El problema es que hay mucha confusion ,y en el afan de ser los mas contemporaneos, los menos reaccionarios, los mas democraticos o revolucionarios, los mas cool o los mas vanguardistas,o los mas progre o como lo quieras llamar, terminamos defendiendo cosas como estas (que dicho sea de paso ni siquiera fue asi dadas las aclaraciones de la galeria).

Y como bien dice Trigo no es un hecho artistico sino que es (o hubiera sido) un verdadero acto de estupidez.

Zulema Maza
Estan los que matan predeteminadamente y estan los que dejan morir tambien predeterminadamente. Estan los que dejan morir por negligencia y estan los que dejan morir por exeso de cuidado. Cuando el dejar morir se convierte en un hecho plastico el artista nos pone ante la evidencia de como una cuerda, metafora de falta de libertad, cautiverio y/o represion provoca la muerte, psiquica y fisica de otro ser viviente. El mundo del arte se vale de diferntes metaforas para representar la vida, pero cuando la metafora se ejemplifica a travez de la muerte de un ser indefenso no es un proceso modificador ya que la indignacion por semejante hecho supera toda posibilidad de conceptualizacion y nos llena de estupor y de rechazo. Zulema Maza


ÚLTIMAS RESPUESTAS A “MIRAR PARA OTRO LADO”

Gabriel Serulnicof
hola pato, hace poco la revista Ñ contaba orgullosa que se habia vendido un POLLOCK a 140 millones, todos sabemos que ninguna obra de arte vale eso y citando al filosofo contemporaneo J. L. BARRIONUEVO:"LA PLATA NO SE HACE TRABAJANDO",¿CUANTOS MUERTOS HAY ATRAS DE UN TIPO QUE SE GASTA ESE DINERO EN UNA TELA?...¿Y EL COCINERO ARTISTA? que vende dos lentejas a 8 millones de euros..y.....
gracias por la magia


Zulema Maza (Corrección de texto anterior)
Estan los que matan predeterminadamente y estan los que dejan morir tambien predeterminadamente. Estan los que dejan morir por negligencia y estan los que dejan morir por exeso de cuidado. Cuando el dejar morir se convierte en un hecho plastico el artista nos pone ante la evidencia de como una cuerda, metafora de falta de libertad, cautiverio y/o represion provoca la muerte, psiquica y fisica de otro ser viviente. El mundo del arte se vale de diferntes metaforas para representar la vida, pero cuando la metafora se ejemplifica a traves de la muerte de un ser indefenso no es un proceso modificador ya que la indignacion por semejante hecho supera toda posibilidad de conceptualizacion y nos llena de estupor y de rechazo.
Zulema Maza

Víctor Florido
hola lucas, releyendo las respuestas sobre esta polemica, no dejo de pensar que es instala una falsa antinomia entre quienes defienden derechos de animales y quienes defienden los de personas. ¿no es un poco absurdo? ¿son derechos que se contraponen? comparar las firmas por el tema del perro concuestiones tan de peso como el hambre en el pais, la indigencia, los sin-techo, me parece una confusion enorme. ¿es que a quien se le puede ocurrir que quien firma una solicitada en contra del maltrato a un perro, lo hace considerando que ese tema es prioritario sobret emas como la pobreza, el hambre? ese argumento es una tergiversacion total de la cuestion. se llama mover el eje de la cuestion. y entonces, de una cuestion puntual de etica en el arte, pasamos a cuestiones mas generales de y de mayor peso. como si el sufrimiento de mucha gente en condiciones de exclusion social, invalidara de antemano cualquier debate sobre el tratamiento etico de los animales. entonces, obviamente, el que firmo por un perrito, debe admitir su error, y pedir perdon por no haber firmado antes por la erradicacion del hambre en el pais.... ¡canilla libre de absurdo!
un abrazo, victor

GRANDES VALORES

Hola a todos

Un amigo me hizo llegar recientemente una convocatoria de un
premio para jóvenes artistas de 18 a 35 años.

La presentación dice así:

Premio HOLZ

$10.000 Primer Premio – 2 menciones de $ 3.000

UN CONCURSO DE PINTURA QUE BUSCA ALENTAR
A LOS JÓVENES CREADORES
----------------------------------------------------------------------------
El premio Holz nace con el objetivo
de promover una reflexión sobre los valores
que pueden sustentar nuestra sociedad.

¿Qué sociedad proponen los jóvenes hoy en día?, ¿en qué creen?, ¿qué principios defienden?. Estas son algunas de las preguntas que plantea, sin preconceptos y dirigidas a todos los jóvenes sin distinciones esta primera edición del Premio Holz. La temática escogida para este Concurso Nacional de Pintura 2008 es la de los valores y principios que enmarcan nuestra vida en sociedad.

La iniciativa propone:· Un Primer Premio Adquisición de $10.000 pesos.· Dos menciones de $ 3.000 cada una, no adquisiciones. · 20 artistas seleccionados. · Un prestigioso jurado conformado por los críticos de arte Alicia de Arteaga, Julio Sánchez y María Luisa Barril (directora de la galería).· Una muestra final con las obras seleccionadas.· Recepción de carpetas : Hasta el viernes 14 de marzo de 2008 a las 18 hs. · Inscripción gratuita.· Para artistas mayores de 18 y hasta 35 años (cumplidos al 31/3/08), argentinos o con dos o más años de residencia en el país.· Alcance nacional

El jurado estará integrado por Alicia de Arteaga, Julio Sánchez –críticos de arte- y María Luisa Barril –directora de la galería-.

Bueno, hasta aquí lo más importante. Pero antes de analizar la propuesta es bueno mencionar que el mail que me llegó a mí lleva un encabezado de quién lo envió originalmente; el crítico Julio Sánchez, que dice:

amigos, para tener en cuenta o para difundir entre sus amigos menores de 35 años que aspiren a un premio de 10 LUCAS!Saludosjulio

Este encabezado ya es bastante significativo pues pone en primer término el único valor que parece primar en estos tiempos y que en este caso asciende a” 10 LUCAS”.
La convocatoria es bastante extraña y por varia razones, podríamos empezar por la generación a la cual está dirigida, esa que va de los 18 a los 35 años y que - según me he enterado recientemente por una nota del diario “La Nación”- recibe el nombre de “generación Odisea”, y recibe ese nombre porque parece ser que es una generación que se niega a crecer y está tan desorientada como “Odiseo”-o Ulises si prefieren la versión latina-. Se supone que es una generación que sólo desea consumir mientras decide qué va a hacer con su vida, si es que va a hacer algo. Y llegado este punto quiero aclarar antes de que me tiren algunos cascotes que no pienso que todos los jóvenes de 18 a 35 estén en esa situación, de hecho tengo varios amigos muy lúcidos comprendidos en esa generación. Pero está bastante claro que es una tendencia; son las nuevas subjetividades producidas por el sistema, un sistema que los quiere siempre adolescentes, fascinados por el consumo de las nuevas tecnologías o ropa, o lo que sea. Y si analizamos gran parte de la publicidad que vemos en televisión o en medios gráficos y que está dirigida justamente a esa franja- sobre todo las de telefonía móvil, banda ancha, etc- juega permanentemente con el absurdo, el capricho y el sinsentido, como si la vida sólo fuera eso, un juego. Así que este premio se dirige a esa generación, que justamente ha sido bombardeada por la publicidad para que no tenga ningún valor, excepto el valor supremo del capitalismo, el consumo, el consumo como valor excluyente. En ese sentido el premio podría aportar un muestreo interesante acerca de que cosas han sobrevivido al bombardeo en las mentes de estos jóvenes, pero a su vez también presenta algunas dificultades o paradojas porque se trata de un premio de pintura y lo primero que me pregunté es ¿Cómo se pintan valores? ¿Será como hacía Andy Warhol que pintaba billetes de dólar? Y además, si hay un jurado, la selección final ¿no será más bien una muestra de lo que los jurados consideran valores aceptables? Porque para tener una idea de los valores en que creen los jóvenes tendríamos que ver la totalidad de los envíos, y allí se plantea otro problema y es el del valor plástico- o artístico, como prefieran- de las obras, porque si los jurados seleccionan en primer lugar por el valor artístico, los demás valores pasan a segundo término y tal vez las mejores propuestas, digamos “éticas” por llamarlas de alguna manera, no estarían expuestas en la muestra final, con lo cuál la convocatoria, o su tema principal dejaría de tener sentido.
¿Porqué no hacer un premio de pintura para jóvenes y punto?
Bueno, no quiero ser prejuicioso -ya alguien me ha escrito que a veces pontifico- pero a primera vista esto parece un mamarrachito.

Un abrazo.
El Pato Lucas.

¡BERP! ¡BON APPETITE!

Confieso que nunca visité la galería APPETITE. No me gustan demasiado las concepciones gastronómicas del arte y ya el nombre de ese espacio me produce una ligera indigestión. Pero si vi la muestra que los “artistas” de la galería montaron en la planta baja del C. C. Borges. Al ingresar en ese espacio sentí estar visitando la habitación de un chico, porque parecía más bien una colección de juguetes y chucherías que otra cosa. La obra que mejor recuerdo era un helicóptero muy grande que colgaba del techo y me pregunté porqué ese helicóptero, que no pretendía ser otra cosa más que un helicóptero debía considerarse como una obra de arte. Claro, en este punto podríamos empezar a teorizar sobre las Brillo-Box, citar a Danto, etc, etc, pero imagino que Warhol tenía una intención conceptual que intuyo ausente en la cabecita del “ creador” de esta obra. Pero en realidad mi intención hoy es comentar una nota/entrevista que se publicó el sábado 10 de noviembre en la revista ADN cultura de La Nación. En ella, luego de una breve introducción, Javier Villa –que se revela como un fino humorista- entrevista a Daniela Luna, la dueña de Appetite, encabezando la nota hay una foto de Daniela Luna en su galería, quienes la hayan visto entenderán mejor el humor de Javier Villa, que comienza diciendo:

“Más allá de preferencias estéticas o desacuerdos ideológicos, nadie pondría en duda que la llegada de Daniela Luna al circuito de las artes visuales, fue como la caída a toda velocidad, de una piedra pesada en el centro de una laguna espejada”

Bueno, teniendo en cuenta la foto de Daniela Luna uno se da cuenta inmediatamente de que Javier Villa es un humorista taimado porque Daniela realmente debe ser bastante pesada, pero no contento con esta metáfora maliciosa Villa continúa:

” Sin embargo es muy pronto para vaticinar si el oleaje que produce va a continuar con su abrumadora onda expansiva ; los extremistas dirían que Luna llegó para cambiarlo todo, o que es una moda que pronto desaparecerá en el cielo, como un globo de helio hiperinflado”

Se dan cuenta, Villa no puede parar con los chistes; y sí, Luna parece realmente a punto de estallar. Pero sigamos que el remate del próximo párrafo es genial.

“Lo cierto es que la fundadora de la galería Appetite trabaja lo nuevo con una visión del negocio pocas veces vista y hace tiempo necesaria; maneja su emprendimiento como una empresa corporativa, con planificaciones a mediano y largo plazo, y con un apetito voraz por la expansión”

Basta Villa, basta que ya me duele la mandíbula. ¡Qué uso magistral de la metáfora! Sí, se ve que Luna se está expandiendo incontrolablemente. Ahora Javier podría pasar a metáforas astronómicas como la de la “Luna llena” o gastronómicas como la de la “media Luna rellena” ja, ¡Qué bueno!...perdón, esto se está poniendo poco serio, mejor sigamos con la parte en que hablan de arte, aunque creo que no hablan de arte en ninguna parte –me salió un versito-.

“Si se realizara un gráfico para analizar el balance de su productividad anual, la empresa de Luna empezaría en 2005 desde el punto más bajo, el cero, y cerraría 2007 con el pico más alto al que se puede aspirar: la sucursal en el centro del mundo , Nueva York”.

¡Como ha cambiado la sección de cultura! “visión del negocio” , “empresa corporativa”, “planificaciones a mediano y largo plazo”, “balance de productividad anual”,. Me habré equivocado; debo estar leyendo “Economía y negocios”. Bueno, como sea, la cosa sigue así:

“ Pero su cabeza no es la de una empresaria que lanza un par de cañitas voladoras aisladas hacia la meca del arte para hacer unos dólares extra. Se nota que entiende las reglas actuales del juego, sabe que el negocio es la puerta de entrada o tal vez el único medio para un fin más alto: crear una base de diálogo cultural sólida entre la Argentina y el mainstream internacional.”

Claro, claro, el mainstream internacional, la “corriente principal” esa en la que las cosas pequeñas desaparecen, se disuelven, como la identidad de nuestros artistas, por ejemplo, que tanto se esfuerzan para que su obra sea como la del “ centro del mundo”.
Pasemos ahora a algunos fragmentos de la entrevista.

“Javier Villa. ¿Por qué te surge la necesidad de internacionalizarte y plantarte en el centro del mundo?
Daniela Luna: Siempre hizo bien nutrirse de otras cosas.”

Sí, ya vimos que a esta chica le gusta nutrirse de una gran variedad de cosas…pero sigamos.

“Daniela Luna: Me interesa que los artistas viajen y se relacionen con otro contexto sin perder la identidad”

Por favor, avísenle a esta chica que es imposible perder lo que nunca se tuvo.

(…)“Daniela Luna: Pretendo ir desligándome de los temas diarios de la galería, ocuparme de la dirección global de la empresa e involucrarme más profundamente en los problemas de la Argentina”.


Ahhh, claro, en realidad Daniela está preocupada por la pobreza, los cartoneros, las familias que viven en la calle, los chicos que fuman paco. Imagino que con las ganancias de su “sucursal” en el “centro del mundo”, Daniela se dedicará a paliar estos males.

“Javier Villa: Appetite se construyó bajo la imagen de lo emergente. ¿Cómo evoluciona esa idea al evolucionar la galería y profesionalizarse los artistas?
Daniela Luna: Hay mucha gente que sigue hablando de Appetite como arte Trash. Me molesta un poco que continúen con una definición que fue usada como estrategia de ingreso al mercado. Me interesa que continúe existiendo una estética de contraste entre lo muy prolijo y lo caótico. Y que pueda seguir creciendo en todas las áreas. Obviamente, no estaremos más en el Barrio Joven”

Aquí nos enteramos que un artista se profesionaliza cuando expone en el centro del mundo –según Villa- . Luego, que la categoría de Arte Trash, era sólo una estrategia de ingreso al mercado –eso para los boludos que se creyeron que era una categoría en serio, porque parece que Daniela sólo cree en el Arte Cash-. Y por último Luna nos informa que ya no estará en Barrio Joven, porque el arte trash le ha generado mucho cash razón por la cuál dejará la trash food y podremos encontrarla en el restaurante de Arte BA degustando salmón rosado con champán y ocupándose de la dirección global de su empresa.

¡Cómo me gusta el mundo del arte!

Me voy a comer una cajita feliz a MC Donalds.

Un abrazo.
El Pato Lucas.

CUESTIÓN DE LÍMITES

¿Un arte deslimitado?

Estoy leyendo con atención un libro publicado recientemente cuyo autor es un crítico y teórico argentino de renombre. El libro se llama " EL EXTRAVÍO DE LOS LÍMITES, claves para el arte contemporáneo". Lo que me molesta particularmente de este libro -que es lo mismo que me molesta de todos los otros libros que he leído del mismo autor- es que la teoría no aparece por ningún lado. No entiendo porque se insiste en llamar "teórico" a alguien que no produce teoría. El libro es una interminable cadena de descripciones y de citas. Descripciones de obras, citas de pensadores, críticos, etc. La tesis que se defiende, y que seguramente no pertenece al autor, es la de que el Arte Contemporáneo es un "Arte Deslimitado", un arte que ha perdido sus límites.
Entiéndase bien, no dice que los límites del arte se han expandido, dice que se ha deslimitado, que no tiene límites. Concepto que a mí, me resulta más que absurdo, o que en todo caso me resulta sumamente útil para ilustrar la teoría de la desaparición del arte, de su acabamiento. Tal vez alguien podría decir que mi pensamiento es un poco "clásico" porque no entiendo como podría conceptualizarse algo que no tiene límites,(quizás por eso el autor no conceptualiza nada), o para decirlo de otra manera, que existencia podría tener algo que no tiene límites...Para ilustrar lo que estoy diciendo me remito a Umberto Eco -que estemos de acuerdo o no con él, es indudablemente un teórico- que en su famoso texto "Obra abierta" decía (estoy citando de memoria, pero quien haya leído el libro lo recordará) que la obra podía ser abierta, pero siempre dentro de ciertos límites, porque si era absolutamente abierta, si perdía completamente sus límites, dejaba de ser obra, era caótica, como el mundo. O sea, toda obra, por más abierta que sea, por más polisémica que sea, tiene límites dentro de los cuales es posible conceptualizarla. Sé perfectamente que Eco se refería a las producciones de aquella época - estamos hablando de los 60, de hecho la edición del libro es del 61 o 62 -, el arte informalista, la obra de John Cage, etc., pero creo que la idea es completamente válida para aplicarla críticamente a este mamarracho conceptual del arte deslimitado. Lo que no tiene límites no es conceptualizable.
Pero vamos a tomar la idea a favor de la teoría del acabamiento del concepto "Arte". El arte ha perdido sus límites, se ha "deslimitado", y al hacerlo se ha fundido con el mundo, es indiscernible. El sistema que pretende sostenerlo, que pretende legitimarlo -críticos, teóricos, directores de museos, galeristas, etc.,- es falso porque sólo está al servicio de un gran negocio que mueve millones de dólares al año en los países centrales. "El arte ya no se dirige al discernimiento, sino al entretenimiento" parafraseo a Savater en una entrevista reciente. El Arte se ha convertido en espectáculo, y ya sabemos lo que decía Guy Debord acerca del espectáculo (nuevamente cito de memoria) "El espectáculo es alivio del dolor y del horror del capitalismo", esa es su función. Y creo que nos guste o no, todo lo que tenemos hoy es espectáculo.
Volviendo “El extravío de los límites”, se trata de un texto donde no puede hallarse ni una sola idea, ni un solo pensamiento crítico. Su autor, incansable seguidor de tendencias, parece decirnos que todo lo que sucede es válido por el solo hecho de suceder o bien de ser convalidado por el sistema del arte en los países centrales. El texto es una interminable y soporífera acumulación de descripciones de obras de artistas extranjeros (y varios de sus pollos locales que figuran en todos sus libros) y citas y menciones superficiales a textos que tienen verdadera densidad teórica como por ejemplo “El retorno de lo real” de Hal Foster.
Casi, casi, un libro para señoras gordas. Con perdón de las señoras gordas.
Bueno, los dejo porque me voy al Shopping.

Un abrazo.
El pato Lucas.

martes 1 de abril de 2008

HUYAMOS A ROSARIO, VIENE RODRÍGUEZ FELDER

Rodríguez Felder –Rodríguez para los amigos- es el nuevo ministro de cultura de la Ciudad de Buenos Aires, y con esta designación, Mauricio Macri deja bien en claro el lugar que para él ocupa la cultura.

“La vida es como una pelota de Rugby. Uno nunca sabe para donde va a picar. Por eso hay que ir despacio y revisar todo el organigrama”

Con esta maravillosa metáfora se inicia la entrevista que le realizó Ámbito Financiero, a la cuál voy a referirme, pero también es una joya la de página 12 del domingo 21de octubre, allí le preguntan a Rodríguez si es Católico:
Por supuesto, responde, como si no hubiera otras posibilidades. Y esta respuesta remite directamente a los motivos por los cuáles Ignacio Liprandi no fue designado en ese cargo; parece ser un secreto a voces que la Iglesia bajó el pulgar…debido a una cuestión de “identidad sexual”. Con lo cual queda claro que en la política cultural, así como en varias cosas más en la futura gestión, la última palabra la tendrá el cardenal Bergoglio, a quién parece que recurren con frecuencia los funcionarios del futuro gobierno de la ciudad. Supongo que algunos, o tal vez muchos de los que leen mis envíos habrán votado a Macri y tal vez sólo ahora comiencen a comprender por qué votar a la derecha siempre es un retroceso. Y con esto no estoy defendiendo al pelado ridículo e impresentable que se está yendo, pero está claro que lo que viene es mucho peor.
Pero comencemos con la entrevista: “Me está apasionando el rococó”, dice Rodríguez antes de empezar el diálogo “Creo que es un movimiento muy mal comprendido”.

Estamos en el horno, este muchacho recién va por el rococó. ¡Como le van a gustar las vanguardias si todavía no llegó ni al impresionismo! A mí me impresiona. Pero sigamos que lo que viene es aún peor.

Periodista: Desde su designación usted ya manifestó varias veces que quiere “diversificar” la cultura. Y puso como ejemplo que el C.C.Recoleta no puede ser “privativo de las vanguardias” ¿Está usted en contra de las vanguardias en arte?

L. R F. De ninguna manera. La modernidad no debe ser despreciada, pero siempre y cuando haya una política cultural amplia que les otorgue espacios a todos y distribuya bien los espacios. (…) Yo no concibo que el Museo de Bellas Artes le dedique una exposición a un artista de 23 años, o a expresiones ultramodernas. Yo voy a Bellas Artes para ver la gran historia del arte argentino, así como si voy al Louvre en París quiero ver la historia del arte clásico; si quiero cosas modernas voy al Pompidou.

Periodista: Pero entonces si quiere ver cosas modernas aquí va al Recoleta

L.R.F: Sí, pero a ver a todos los pintores contemporáneos, no a los de siempre. Soy partidario de la diversidad, insisto. Quiero todas las expresiones, no únicamente a los conceptualistas.

A esta altura me pregunté ¿Cuánto tiempo hará que Rodríguez Rococó Felder no pisa el C. C. Recoleta? Porque para creer que allí sólo exponen los conceptualistas…Claro, el amigo Rodríguez debe visitar Recoleta, pero sólo recorre a la feria artesanal, que a partir de su gestión va a pasar a funcionar adentro del Centro Cultural.
Seguimos.

Periodista. Entonces no se opone a las vanguardias si no a los conceptualistas.

L.R.F. No estoy en contra de nadie, pero mire, ¿sabe en qué se sostiene una gran parte de los conceptualistas? En el capitalismo: Demanda insatisfecha.

No se asusten, no se trata de un planteo revolucionario, es sólo un planteo pelotudo.

Periodista: ¿Cómo es eso?

LRF. El capitalismo necesita vender siempre más, (si no lo sabe él que tiene una editorial de cocina, maquillaje y otros temas “culturales” por el estilo) y los artistas que dedican mucho tiempo a crear un cuadro no satisfacen esa demanda. Vamos a tomar un ejemplo, mi esposa, Graciela Genovés, que es una gran colorista ¿Cuántos cuadros produce ella por año. Veinte hermosos cuadros, no más. No le sirve al mercado. En cambio, los artistas “conceptuales”, que sacan fotocopias y las pegan, o que hacen un par de trazos, nada más, pueden producir, no sé, 7000 cuadros por año, y así satisfacen la demanda capitalista. Fontana hace un tajo en un cuadro y se llena de plata. Conozco muy íntimamente a algunos de ellos. Se van a Europa a ver qué se está haciendo. Por allí se dan cuenta que a nadie se le ocurrió todavía pegar curitas en un cuadro, y ya está, descubren esa nueva idea de hacer arte. Da estatus y dinero.
Bueno, bueno, este fragmento sí que no tiene desperdicio. Aquí nos enteramos que su esposa Graciela Genovés –mucho gusto, jamás la oí nombrar- es una excelente colorista, pero doblando la apuesta Rococó Felder en la entrevista de Página 12 nos informa que además “está valuada como una de las más grandes pintoras argentinas” (sic), que trabaja con Guillermo Roux y es representada por el galerista, ¿galerista? Gutiérrez Saldívar, que además es quien recomendó a R..F. para el puesto de Ministro. Un poco de publicidad nunca viene mal, así que el problema de R.F. no tiene que ver con el capitalismo sino con que su mujer no puede vender más de 20 cuadros al año, pero, además, ¿alguien conoce algún artista conceptual en argentina que venda 7000 obras al año? ¿Alguien conoce algún artista conceptual en el planeta que venda 7000 obras al año? Sí, ya podemos ir concluyendo que este tipo es un tarado. “Fontana hace un tajo en un cuadro y se llena de plata”, Bien, le podemos agregar también “ignorante” con lo cual nos quedaría : “este tipo es un tarado ignorante”
Sospecho ¿ustedes no? que estas opiniones no son de él, o lo son sólo en segunda instancia, yo creo que son opiniones de su mujer, ignota pintora que jamás debe haber sido seleccionada para exponer en Recoleta y por eso ha acumulado tanto resentimiento, y sospecho también que deben ser opiniones muy escuchadas en el taller del maestro Guillermo Roux, donde una gran cantidad de señoras adineradas aprenden a pintar según técnicas del siglo XVII o XVIII a lo sumo. Luego nos informa que “conoce muy íntimamente a algunos” de esos artistas conceptuales. ¿Qué tan íntimamente? Cuidado con eso, a ver si le pasa lo mismo que a Liprandi.
Parece que para el flamante ministro no es válido pegar papeles en las obras…cagó Picasso. Luego se queja de los cuadros con curitas…se refiere a las band-aid, porque si tuvieran curitas con sotana, esos le gustarían.

Bueno, para no atosigarlos hasta aquí llegaré por hoy, pero prometo un segundo envío porque hay mucho más material de este mamarracho…falta todavía el chiste del indiecito que es imperdible y con el cuál convenció a Macri. No sé si a Uds. les pasará lo mismo, pero cuando leo las declaraciones de este payaso no puedo evitar el recuerdo de un señor bajito, rengo –muy amigo de otro señor bajito de bigotito recortado que tuvo todo el poder en Alemania- que solía decir “Cuando escucho la palabra cultura, desenfundo mi revolver”

Habrá que prepararse para resistir.

El Pato Lucas.

LEÓN DE ORO, ABELARDO CASTILLO, DI GIROLAMO Y NUEVO ANIMALITO EN EL ZOO

Hay un nuevo animalito en el zoológico. Macri ha designado flamante ministro de cultura. Los que hayan leído la entrevista que le hicieron en Ámbito Financiero entenderán por qué digo “animalito”. En su próxima entrega el Pato Lucas se dedicará a desplumar – aunque plumas no creo que tenga, más bien parece uno de esos simpáticos cuadrúpedos de orejas largas que tiran de las carretas-, bueno, decía que me dedicaré a analizar parte por parte la entrevista que le realizó el pasquín financiero. No lo hago en esta entrega porque ya tenía estos textos muy avanzados cuando lo leí, pero les aseguro que es una joya imperdible, y si alguno de ustedes me consigue el e-mail del susodicho burro,- perdón, secretario de cultura-, le haré llegar con gusto mis observaciones.


LEÓN DE ORO, ABELARDO CASTILLO, MARTÍN DI GIROLAMO.

Lo primero que quiero expresar es mi gran alegría por el merecidísimo premio otorgado a León Ferrari en Venecia. Imagino que todos estamos de acuerdo, excepto tal vez el cardenal Bergoglio y algunos de sus amigos, y seguramente el nuevo secretario de cultura de la ciudad.

Pasando a otro tema, estoy leyendo un libro de Abelardo Castillo que se llama “Ser escritor”, compuesto de pequeños ensayos y textos sueltos, y quiero transcribir un fragmento que me parece significativo. Se titula “lugar del escritor”

“Me preguntan cuál es el lugar del escritor en el mundo actual. La pregunta sería más fácil de responder –y la respuesta, más desalentadora- si nos preguntáramos por el lugar del arte en general. Si “lugar” significa influencia o importancia práctica, el arte no ocupa ningún lugar.
En los años sesenta, o hasta los años sesenta, podía hablarse de la misión del escritor, de su destino, de su compromiso histórico. Se hablaba de la literatura como arma, como modo del conocimiento, como una especie de artefacto estático, en suma, destinado, aunque fuese a largo plazo, a influir sobre la gente o a cambiar el mundo. No importa que estas ideas fueran falsas, incluso estúpidas; importa que permitían escribir y, sobre todo, que podían pensarse. Creo que ningún escritor se pregunta hoy para qué sirve la literatura, por miedo a la respuesta. Siendo escritor, no puedo reflexionar sobre la literatura en general sin reflexionar sobre mi literatura en particular, y a nadie le gusta descubrir que lo que hace carece de importancia.
Hacer poemas, hacer novelas, siempre fue un oficio secretamente vergonzante. El escritor tradicional resolvía el problema imaginando que, por lo menos, era un ser necesario. Una suerte de trabajador marginal o de filósofo marginal, pero, a fin de cuentas, necesario. Hoy sospecha que esta coartada es falsa y, con simulada humildad, se vuelve pragmático: se ve a sí mismo como un mero objeto de la economía de mercado. Un libro es algo que se vende, por lo tanto su autor es un productor de bienes de consumo. La finalidad de una novela no es perdurar ni testimoniar el mundo, ni siquiera ser leída; la finalidad de una novela es ser vendida. Los editores y los suplementos culturales nos acostumbraron a ese modo de pensar. No hay listas de mejores libros, hay listas de libros más vendidos.
El problema es que esta coartada también es falsa, al menos si se es argentino. En un país donde los libros de ficción –no hablemos de la poesía- no venden más de dos o tres mil ejemplares, y esto cuando son un acontecimiento, es difícil, siendo escritor, sentir que se ocupa un lugar. ¿Quién tiene la culpa de esto? Confieso que no se, y confieso que el problema no me importa demasiado. Estamos atravesando por lo que yo llamaría una crisis universal del sentido. La religión, la ciencia, el arte, ya no dan respuestas a nadie. El final de la historia, el fin de las ideologías, la muerte de las utopías, quieren decir sencillamente que no le vemos un sentido al mundo. La pregunta, entonces, sería: ¿Qué sentido tiene la literatura en un mundo sin sentido? No hay más que dos respuestas. La primera: ningún sentido. La segunda es precisamente la que hoy, no parece estar de moda. El sentido de la literatura es imaginarle un sentido al mundo y, por lo tanto, al escritor que la escribe. En esto, el escritor de los noventa me parece idéntico al de los sesenta, al de los treinta, al del siglo XXI.
Empecé diciendo que el arte no ocupa ningún lugar. Esa también me parece una buena respuesta, una respuesta metafórica y, por lo tanto, literaria. Todos sabemos que “utopía” significa precisamente eso: no lugar, ningún lugar.
Un escritor no es sólo un señor que publica libros y firma contratos y aparece en televisión. Un escritor es, tal vez, un hombre que establece su lugar en la utopía”

Fin de la trascripción. Ahora les propongo que cambien la palabra escritor por la palabra pintor, o artista plástico, o artista visual, como prefieran y la palabra literatura por artes visuales y novela o libro por obra…aunque supongo que ya lo habrán hecho mientras lo leían ¿no?

Otro tema. Cayó por casualidad en mis manos un número de la revista “Planeta Urbano”, una publicación muy “cool”, que nunca leo, y en ella encontré una entrevista a Martín Di Girolamo. En un momento de la entrevista le preguntan a Martín:

¿Cuánto influye en tu obra el alto contenido erótico que se ve en las calles y en los medios actualmente?

Y el responde:

Mucho, porque a veces me siento como una especie de cronista, de persona que plasma lo que está pasando. Soy muy observador y me nutro permanentemente de la realidad que se está viviendo. Por eso siento que mi obra es contemporánea, porque responde a problemáticas que son actuales, que la gente está viviendo a diario, y por eso es que tengo una vigencia.

Realmente aprecio a Martín y su obra me gusta pero en este punto tengo que disentir con su interpretación, con su lectura. No creo que la obra de Martín tenga vigencia porque él sea un cronista de lo que está pasando, no es por eso que su obra es contemporánea, o sólo lo es en una segunda instancia. Porque, convengamos, “lo que está pasando” es mucho más que lo que ocurre en el mundo de esas chicas “cool” que él retrata, la exclusión social, el aumento de la violencia, el paco, los adolescentes que mueren por excesos de todo tipo, el setenta por ciento de la gente que vive en el planeta está fuera del sistema, en fin, podríamos agregar docenas de cosas más que están pasando, pero claro, eso en Ruth Benzacar será muy difícil verlo. El motivo de la vigencia de la obra de Martín es más profundo y yo diría, más atemporal. Su vigencia está dada por la enorme atracción que ejerce hoy y siempre el fetichismo Sus obras son fetiches brillantes, y cuanto más perfectas, cuanto más realistas y bellas, más fetiches. La belleza ha sido un fetiche poderoso en cualquier época porque, creo que podemos estar de acuerdo en que si Martín retratara a Lita de Lazzari no le iría tan bien. Y por último, está la cuestión del tamaño, porque, ¿Quién no ha soñado tener una chica de esas en la mesita de luz? Bueno, sí, debo confesarlo, el Pato Lucas también es fetichista.

Nietzsche decía que todo aquello que puede ser pensado ha de ser sin duda una ficción, así que nunca tomen demasiado en serio las cosas que digo.

Un abrazo.
El Pato Lucas.

¡HURRA, SE MUERE HARRY POTTER!

Hola a todos.

Estoy muy emocionado por la publicación del último libro de Harry Potter, especialmente porque parece que en este se muere y ya no habrá que soportarlo más.
Estuve reflexionando un poco –sólo un poco- sobre este fenómeno mundial, especialmente sobre el hecho de que sus apologistas dicen que gracias a Harry Potter millones de adolescentes que nunca habían leído un libro en sus vidas ahora estan leyendo ávidamente (Harry Potter, se entiende) Mi conclusión es que , en realidad, si millones de adolescentes que nunca leyeron un libro en sus vidas están leyendo todos los libros de H. P. ( ¿H. P. suena feo, no? ) será porque en definitiva no debe haber mucha diferencia entre leer Harry Potter y no leer nada.
Una estadística de hace algunos años –cuando ya habían salido varios libros de la “saga”- decía que “la Biblia” y “Harry Potter” eran los libros más leídos de la historia. Era entonces, casi inevitable pensar que si ese dato era fidedigno ya contabamos con un principìo de explicación acerca de porqué la historia ha sido algo tan horrible.

Pasemos a otro tema.

El sábado pasado, 28-07-07, en la sección “perlas cultivadas” de la revista “Ñ” publicaron algunos textos de Ambrose Bierce, un escritor estadounidense que murió en 1914 (Se dice que 1914 es el año que con el comienzo de la 1º guerra mundial, da inicio realmente el siglo XX) Transcribo algo de lo publicado en Ñ y les recomiendo especialmente el libro del cual provienen los textos “Diccionario del Diablo” de A. Bierce.
Los textos son muy breves y por tratarse de un supuesto “diccionario” adoptan la forma de definiciones siempre irónicas. Si estas cosas escribía Bierce antes de 1914 imaginen lo que podría haber escrito si hubiera vivido en el siglo XX.
Transcribo:

INFIEL: En Nueva York, el que no cree en la religión cristiana, en Constantinopla, el que sí.

La PINTURA es el arte de proteger una superficie plana de los daños del clima para exponerla a los daños de la crítica.

SANTO: Pecador muerto revisado y editado.

La GUERRA es el modo que tiene Dios de enseñarles geografía a los norteamericanos.

CONSERVADOR: Estadista cautivado por los males existentes, en oposición al liberal, que quiere reemplazarlos por otros nuevos.

REVERENCIA: Actitud espiritual de un hombre hacia un dios y de un perro hacia un hombre.

CEREBRO: Aparato con el que pensamos que pensamos.

FELICITACIÓN: Modo civilizado de la envidia.

POLÍTICA : Es la conducción de los asuntos públicos, para provecho de los particulares.

Compren el libro, es buenísimo.

La teoría queda para la próxima.

Un abrazo.
El pato Lucas.

VOLVÉ PLATÓN, QUE TE PERDONAMOS

En mi último envío titulado “Pato Lucas en estado gaseoso…como el arte”, al final de una larga trascripción (pido disculpas por haberme excedido, pero mi entusiasmo estaba en relación directa con la excelencia del texto, que he terminado de leer y vuelvo a recomendar) al final, decía, hice una pregunta que sólo dos personas me respondieron, supongo que fue porque casi nadie la llegó a leer. La pregunta era ¿Qué significa ser artista hoy?, pregunta que me ocupa y me preocupa en forma permanente, además de algunas otras claro, como ¿Por qué tenemos que morir? ¿Cómo puede alguien creer que este gobierno es progresista? ¿Es gay Ricky Martin?
Meditando sobre esa pregunta recordé que Platón en “La República” plantea una sociedad ideal y también una clasificación en la cual los hombres están divididos en varias categorías, trece, si mal no recuerdo. El primer lugar, el más importante, Platón lo reserva para el filósofo (o sea, él) el más sabio entre los hombres y por lo tanto el único capaz de gobernar la Polis. El último lugar se lo asigna al tirano, el menos sabio, el peor de todos. Lo curioso es el lugar reservado al artista. De nuevo estoy citando de memoria pero creo que le corresponde el séptimo lugar. Porque para Platón el artista es un tipo peligroso para la Polis en tanto y en cuanto no se atenga a ciertas normas muy estrictas con respecto a la creación. No siendo así, el artista se transforma en un personaje altamente subversivo (¡Qué palabrita!) un agente de la disolución, su obra es engaño puro, copia de copia, seducción falsificadora. Por lo tanto el artista debe ser vigilado y si no se atiene a las normas, deberá ser expulsado de la República. Siempre me resultó muy llamativo que con estos planteos el filósofo Platón, el más sabio entre los hombres, el que se reserva el lugar más alto, el del poder, se transforma paradójicamente, y al mismo tiempo en un tirano, el peor, el último en su propia escala… ¿será tal vez que cuando se llega al poder, aunque sólo sea hipotéticamente, es muy difícil no transformarse en un tirano? Bueno, pero ese no es el tema; el tema es que ese texto produce cierta nostalgia de alguna época en que el arte era mirado con desconfianza por el poder. “Subversivo” es una palabra que, en realidad, siempre me ha gustado bastante, le asigno ese sentido nietzscheano de “transvaloración de todos los valores”. El problema es ¿Cómo subvertir todos los valores en un mundo donde queda sólo uno: el mercado? ¿Nos damos cuenta claramente de que todo ha desaparecido en el horizonte de la mercancía? ¿De que el sistema se ha “naturalizado” en nuestra percepción? ¿Saben los peces que viven en el agua?
¿Qué podría ser subversivo hoy? Muchas veces el arte fue subversivo y muchas otras estuvo al servicio del poder; hoy es más bien indiscernible, no es que esté al servicio del poder sino que se ha fundido con él, es mercancía, espectáculo, atracción turística, experiencia difusa, olvidable, rápidamente olvidable. Así que finalmente uno termina extrañando a tipos como Platón, y me atajo: con esto no estoy queriendo decir que extraño a los tiranos o a los totalitarismos de cualquier signo. La diferencia es, creo, que bajo esos regímenes uno sabe claramente donde está el enemigo (pido perdón si la palabra suena fuerte, sé que en esta época tratan de convencernos de no usar algunas palabras que deben ser consideradas anacrónicas, “enemigo” es una de ellas, otra es “pueblo” que ahora es “la gente”, y tampoco se puede decir “derecha”, porque la derecha se está probando el traje del hombre invisible) bueno, decía que en esos casos uno sabe donde está el enemigo, en cambio, en esta “libertad de mercado”, está en cada cosa que comemos, en cada imagen, en cada prenda que vestimos, en cada programa de TV, en cada sitio de Internet y nosotros colaboramos gustosamente con él…y hablando de Internet, hay un sitio bastante nuevo que se llama “Second Life”, ustedes ya habrán leído sobre él y tal vez algunos ya lo hayan visitado. Second Life es un sitio donde se puede vivir otra vida; uno crea un doble de sí mismo, un “avatar” (así se llama) allí uno puede ser delgado si en esta realidad es gordo, alto si es petiso, hombre si es mujer y viceversa, etc. Algo así como el paraíso…pero no piensen en el paraíso de las religiones, me refiero al paraíso fiscal de las islas Caimán, porque en Second Life hay bancos, financieras, empresas, logos. Algunas de las empresas más importantes ya han abierto sus sucursales allí. Es decir que uno puede escaparse para vivir otra vida allí, pasar la mitad de su vida viviendo esa otra vida, pero nunca escapará del capitalismo…porque de eso no se escapa, excepto que uno se muera y vaya al paraíso… ese que nos promete el piadoso Benedicto XVI (que cuando joven supo ser un travieso muchacho de las juventudes hitlerianas) pero teniendo en cuenta la forma en que se comportan en este mundo los representantes del paraíso, es probable que ya haya algunas financieras allá arriba… ¿era arriba, no?
Bueno, ya me fui por las ramas, como siempre. No debería hacerme tanto problema por estas cosas sino más bien acomodarme a las ideas de un “prestigioso” crítico argentino a quien he escuchado decir en muchas oportunidades que “el arte tiene que ser divertido”, y aquí estaría bueno hacer el análisis de esta “categoría”… ¿Querrá decir que la máxima pretensión que puede tener un artista hoy es la de ser “divertido”?
Lo que se dice, ni más ni menos, un bufón.

Los dejo porque está por comenzar “Vomitando por un sueño” y no me pierdo ni un solo programa.

Un abrazo.
El Pato Lucas