miércoles, 2 de abril de 2008

¿SACRO? ¿CUÁL SACRO?

Hace algunos días recibí una carta invitándome a participar en la "Bienal de Arte Sacro". Lo primero que pensé fue que se trataba de una bienal cuyo tema principal era el hueso sacro, pero no, al abrir la carta descubrí que se trataba de algo mucho menos interesante: una bienal con temática religiosa. ¡Qué curioso, sacro es el hueso que junto con el cóccix ¿se escribe así? se encuentra justo allí, donde la espalda cambia de nombre, y sacro también significa "sagrado"! ¡Qué festín para Derrida! Pero volviendo a la bienal, y aunque no se explicite en la carta, sospecho que el sponsor debe ser la Santa Madre Iglesia o alguna institución vinculada a ella. La cosa huele a incienso por todos lados. Recordé entonces que hace varios años asistí a la inauguración de una de esas bienales, que si no me equivoco fue en el Palais de Glace, y si la memoria no me falla, había incienso en el aire. Pero eso es sólo un detalle.
Lo que más llamó mi atención fue que entre los artistas seleccionados había varios ateos y también algunos judíos. Bueno, podría decirse que no hay nada raro en que un artista judío envíe una obra a una convocatoria tan -aparentemente- ecuménica, pero yo no puedo olvidar que los judíos fueron perseguidos desde siempre por la iglesia católica. Mientras los cruzados mataban musulmanes en oriente, en Europa la iglesia se ocupaba de los judíos, acusándolos de todos los males imaginables, las pestes, sin ir más lejos, eran culpa de los judíos, a quienes se atribuía el envenenamiento de los pozos de agua. Para un ejemplo un poco más cercano basta con recordar que el piadoso Papa Pío XII se hacía el distraído mientras Hitler mandaba seis millones de judíos a los campos de exterminio. Y quiero aclarar que no digo esto por ser judío. De hecho pertenezco a una familia católica. Mis padres decidieron enviarme a un colegio religioso durante la primaria. Y fue lo mejor que podrían haber hecho. Gracias a eso, hoy soy un ateo militante.
Algunos dirán que no es para tanto, que en esta época mi discurso suena un poco rígido, que debería amoldarme a la -como diría el amigo Zigmunt Bauman, que parece decidido a exprimir la metáfora al máximo- ética líquida posmoderna. Y es posible que tengan razón, pero tal vez ya sea tarde para eso, mi cabecita ya tiene algunas calcificaciones modernas y parece que son inextirpables.
Bueno, para no seguir divagando y resumir la idea central de este texto usaré una frase del pintor Robert Motherwell, que no casualmente había estudiado filosofía. Él dijo:

"Un pintor sin conciencia ética, es sólo un decorador"

Un abrazo para todos.

El pato Lucas.

MIRAR PARA OTRO LADO

Hace poco tiempo recibí una cadena de mail del mundillo del arte en la cuál una cantidad de indignados artistas repudiaban la actitud de un supuesto artista visual que había mantenido un perro atado hasta que murió de hambre...o algo así, y en eso consistía "la obra". Solicitaban mi firma. Tuve serias dudas con respecto a firmar, o no hacerlo. Sabía que si firmaba, inevitablemente me sentiría un poco pelotudo y que si no lo hacía me sentiría un poco hijo de puta -disculpen el lenguaje pero eso es exactamente lo que sentía-. Finalmente decidí sentirme un poco hijo de puta y no firmé. Luego olvidé el asunto, aunque como pueden ver, no totalmente ya que estoy escribiendo acerca de eso. ¿Qué reavivó mi interés en ese asunto? Bueno, estoy leyendo un libro titulado "Problemas del arte contemporáneo. curso de filosofía del arte en 15 lecciones", de Miguel Cereceda Sánchez. El capítulo 2 se titula "Filosofía del horror", en el cual se trata el viejo problema del sentido de la existencia, y en la página 19 el autor dice:
(...) "el horror está por todas partes, vivimos inmersos en él, pero constantemente miramos para otro lado. Esta sistemática desviación de la mirada tampoco nos puede ser indiferente. (…) Vivo en el centro de Madrid: zona tradicional de prostitución y trapicheo de drogas. No me importa que la gente se drogue o prostituya o haga lo que quiera con su cuerpo, por más que no creo que la drogadicción o la prostitución sean el producto de decisiones libres y voluntarias. Pero a veces tropiezo con drogadictos enfermos de SIDA tirados en el suelo, debajo de los coches o en medio de las basuras. Famélicos y sucios, se encuentran allí, entre excrementos, peor que los animales. Como son drogadictos nadie les ayuda. ¡Qué más da! Tan sólo son drogadictos, delincuentes sin escrúpulos dispuestos a matar a su madre con tal de conseguir droga. Ellos mismos han renunciado a su humanidad al renunciar a toda moralidad. Por eso no merecen ser tratados siquiera como animales. (…)
Podemos tratar con indiferencia o incluso con cinismo estas cuestiones. Podemos obviamente mirar hacia otro lado y, cuando ya no sea posible mirar hacia otro lado, siempre podremos cerrar los ojos. Evidentemente no es propio de la filosofía el ser moralizante, pero no es difícil mostrar que el horror se encuentra por doquier.” (…)
Bueno, el autor vive en Madrid, nosotros en Buenos Aires y creo, nos hemos acostumbrado a ver cosas aún peores. Y a mirar para otro lado todo el tiempo. Todos los días vemos gente viviendo de la basura, familias enteras viviendo en la calle, chicos que morirán muy pronto por el paco…agreguen ustedes lo que quieran a la lista. Todos miramos para otro lado. Ese horror se ha naturalizado en nuestra percepción, ese horror forma parte de nuestro paisaje cotidiano. Y ahora entiendo por qué me sentía pelotudo firmando esa cadena en la cuál participaban tantos artistas indignados condenando a un colega que había realizado una obra que consistía en dejar morir un perro…acto sin duda repudiable pero…¿No deberíamos empezar por otro lado? No he recibido ni una sola cadena de mail pidiendo firmas para repudiar un sistema que deja afuera a millones de personas, que las condena a vivir en las peores condiciones, en la suciedad y la ignorancia, que condena a sus hijos a morir víctimas de la droga. No he recibido ni una sola cadena de mail de artistas indignados que pidan al gobierno que revea seriamente la cuestión de la distribución del ingreso, que implemente una política por la cual no sean siempre los mismos los que se llevan la parte del león –que cada vez es más grande- dejando afuera de las mínimas condiciones de vida digna a la gran mayoría de nuestros conciudadanos. Estos artistas que se rasgan las vestiduras por un perro, pasan todos los días junto a familias enteras que viven en las calles entre cartones, basura y excrementos y que sin duda están muriendo poco a poco, como el perro. ¿Cuál sería la diferencia entre el perro y esa gente? ¿Por qué defendemos la dignidad del perrito y no la de esas personas? ¿Será acaso por lo que dice el autor del libro? Sí, seguramente ha de ser porque en el fondo pensamos que esa gente es más inteligente que un perro y por lo tanto menos indefensa y que seguramente, si quisieran, podrían vivir de otra manera. Eso nos permite sentirnos menos culpables y volcar nuestra indignación contra un tipo que maltrata una criatura tan inocente como un perrito. Es decir –siempre dentro de esta lógica- que por ser personas, no son inocentes…o tal vez simplemente ya no son personas en nuestra percepción…han pasado a ser cosas. ¿Y quién se apiada de una cosa? ¿No?

Por favor no me manden más cadenas para defender perros, tortugas o amebas. No firmo.

El Pato Lucas.


Gabriela Salgado
Estimado Pato Lucas: Me resultó más que interesante tu comentario y confieso que experimenté una sensación parecida sobre el tema. Al leer el texto no pude dejar de asociar este "mirar para otro lado", con esa imagen de los - cadaveres debidamente alineados y embolsados todos iguales - del "Arte en estado gaseoso"(libro que leí hace un tiempo y tambien comentaste en este espacio). Como este "mirar para otro lado", se transforma en esta obsesión de querer "embellecerlo" todo.

Hasta pronto.
Gabriela-

Gabriel Serulnicof
pato,a veces, no le parece que un gran porcentaje de las cosas que uno hace todos los dias no tienen ningun sentido, y uno "gasta" un monton de tiempo en pensar si las hace o no.

Roberto Padilla
Pato, yo tampoco firme, pero por otra razon. Decis que si firmabas te hubieras sentido un pelotudo. Yo, en cambio, un boludo, un boludo util a intereses ajenos, ocultos. Pero la razon ultima que me llevo a no firmar fue el convencimiento de que dicha instalacion con el perro ES una obra de arte, convencimiento demostrado porque NADIE durante esa muestra hizo nada (lo podrian haber desatado -- no estaba encadenado -- o llamado a la policia o a la sociedad protectora de animales, o a un juez para clausurar la muestra como con nuestro comun amigo Ferrari, o puteado al galerista. PERO NADA. Simplificando a Dikie, el simple hecho de estar en una galeria convierte al objeto en una obra. En definitiva, la gente no miro para otro lado, sino desde otro lado. Hasta que alguno, anda a saber por que realmente (dudo que haya sido por el derecho del pobre perro), confundiendo los tantos levanto esa cadena de emails. Despues de todo, Hirst se cargo un tiburon blanco y varias ovejas y vacas, pero tampoco nadie dijo nada. Ah, si, pero Hirst es Hirst y el pobre tipo ese del perro un artista ignoto que quiere sacar la cabeza. Y la Saatchi Gallery no es esa galeria pobretona de un pais subdesarrollado. Igualmente, comparto 100 x 100 tus reflexiones sobre nuestra hipocresia. Un abrazo.Roberto

Víctor Florido
Estimado lucas. yo fui uno de los que reenvio ese mail de protesta, por la accion de dejar a un perro morir de hambre como una forma de arte. lei tu nota de recien sobre "mirar para otro lado".reconozco que tuve las mismas dudas sobre si reenviar una cadena que pedia por un perro, mientras convivimos con la miseria, pobreza y todo lo que vos bien mencionas en tu nota. no dejo de verlo. y frente a esa realidad, quejarse por la suerte de un perro, parece, por lo menos, frivolo. igual me decidi a firmar. porque de todas maneras, ese maltrato en nombre del arte, me indignó. claro que si uno hiciera cadenas de mail por los males de la sociedad en que vivimos, no hariamos otra cosa que escribir, y firmar, y firmar. perderia sentido. se convertiria en una manera de protesta inocua. quizas no enviamos mails para intentar cambiar hechos sociales mas graves porque hay formas mas serias y canales mas trascendentes de accion, que las cadenas de mail. existe la participation politica, gremial, en ONGs, los grupos piqueteros, las presentaciones en la justicia, la protesta callejera, el periodismo, y todos son canales legitimos para intentar modificarlas variables en una sociedad. para la suerte de un perro, y los avatares de la vida artistica y su etica o falta de etica, podemos manejarnos con medios mas modestos de protesta. y respecto de si es o no importante el tema, pienso que consagrar la crueldad gratuita como una forma mas de arte, no hace sino instalarnos mas y mas en una forma de vida monstruosa que no solo se desentiende sino que ademas estetiza el sufrimiento del otro, ya sea otra persona u otro perro. y lo convierte en industria del entretenimiento. atentamente, victor

Martín Di Girolamo
Todo tu discurso esta muy bien, pero esta lleno de salvedades que no voy a enumerar ahora. Solo te diré una que es la mas evidente de todas.
El artista no dejo morir al pobre perro de hambre, sino que "el artista" ató al perro, y entonces el perro murió de hambre. Y esto es lo verdaderamente hijo de puta en nombre de cualquier cosa y sea quien sea lo que se encadena para despues "dejar morir de hambre". El "artista" en cuestion para ganarse su parcelita de fama haria exactamente lo mismo con una persona si la ley se lo permitiera.
Yo no creo que seas hijo de puta por no haber firmado esa cadena. Pero sinceramente esta vez la pifiaste.
Comparto absolutamente los parrafos que transcribis de Miguel Cereceda Sanchez, y estoy seguro que él hubiera firmado.
Sería una larga discusion, o no tan larga......quien sabe.
Un saludo.
Martin

Fabián Trigo
Una mañana desperté creyendo que el arte existía para no ser indiferente. Ni a la belleza ni al odio. En mi opinión, lo que se muere, lo hace por que pierde su belleza. Nadie puede quitarle ese tesoro a ningún ser vivo, en nombre de nada, y menos un artista y mucho menos en nombre del arte. Para mí no hay diferencia entre alguien que deja morir un perro, o mata una vaca de un mazazo en el matadero. Para mi es igualmente cruel. Tanto como cada vez que aplasto un mosquito entre mis manos.Matar y dejar morir, cualquiera sea el motivo es un acto de crueldad. Matar en nombre del arte, es un acto de estupidez.Si eso es el arte, entonces el arte es pura mierda y solo tenemos que esperar a que otro artista, en nombre del arte, apriete el botón que detone todos los misiles nucleares y seguramente se convertirá en una instalación espectacular para ver desde el espacio. Algunos perros se mueren por viejos y cansados. Otros no mueren, los dejan morir, o los matan. Algunas personas la pasan muy mal en esta tierra, pero ninguna de sus miserias es en nombre del arte, es consecuencia de las malas políticas, los malos dirigentes y la economía, que por cierto, nunca es buena.Creo que algunos temas se confunden y tambien creo que no hay más de un tema para profundizar, y que es justamente la muerte. El arte existe porque todos somos conscientes de ello. Me gusta la gente que comparte su idea de la belleza y puede expresarla en obra. Me gusta tambien los que no saben expresarla, pero la encuentran en la obra de otros y la disfrutan. Incluso me gustan los que ni son artistas, ni son collectors, ni siquiera mirones pero hacen algo, cualquier cosa que sea para que este sea un mejor lugar cada vez. Pero la función de la belleza no es que las cosas se mueran, sino que las cosas se manifiesten ante nosotros. La función de la belleza, es dejarse encontrar, incluso allí donde parece no estar. Pero no logro encontrar belleza en este acto contra un animal. Solo encuentro crueldad. Ni siquiera indiferencia, porque aquí no hay nada de indiferente, aquí hay pura intencionalidad manifiesta de exprofeso. Quizás su próxima obra sea dejar morir a sus hijos o a su amante, o a sus padres y mejores amigos. Y tal vez lo imiten los cirujanos y en nombre del arte dejen olvidados a sus pacientes abiertos en el quirófano... O nuevos adolescentes empuñen un rifle y se conviertan en artistas disparando a la gente en las universidades, o tal vez tengamos un artista que enciende fuego a los bosques u otro cuya obra es conquistar países con sus ejércitos. Sigo pensando, con toda mi idiotez, que el arte existe para no ser indiferente y que el arte no hace que todo sea lícito en su nombre. Alguien dijo alguna vez : ¿y si el mingitorio solo fue una broma de Duchamp? F

Victoria Verlichak
Hola Pato Lucas,
Recibo siempre tus mensajes, que leo con mucha atención... acabo de volver de Nicaragua, invitada como jurado a su VI Bienal, que organiza la dueña de galería Codice y a quien conozco muy bien..., ante los miles de mails que yo recibia con el tema le había pedido que me cuente de qué se trataba y me adjuntó lo que te envio,
saludos y gracias por tus correos,
victoria

ACLARACION DE GALERIA CODICE
Managua, 19 de octubre

Galería Códice desde su creación en 1991, ha promovido las artes visuales centroamericanas, pero especialmente las nicaragüenses, tanto en el nivel nacional, como en el regional e internacional. En Códice han expuesto grandes maestros centroamericanos, así como artistas consolidados y emergentes. Los lenguajes contemporáneos del arte universal también han tenido espacio en Códice, por lo que periódicamente acoge muestras de arte conceptual.

Con ese espíritu, el jueves 16 de agosto recién pasado se presentó Exposición No.1, del artista costarricense, Guillermo Vargas, conocido artísticamente como HABACUC.

Uno de los trabajos expuestos consistió en presentar a un perro famélico que Habacuc recogió de la calle, y durante la exposición aparecía amarrado con una cuerda de nylon, que a su vez estaba sujeta a otra cuerda que pendía de dos clavos en una esquina de la Galería. Habucuc nombró al perro “Natividad” en homenaje al nicaragüense Natividad Canda (24 años) quien murió devorado por dos perros Rottweiler en un taller de San José, Costa Rica, la madrugada del jueves 10 de noviembre de 2005.

El perro permaneció en el local tres días, a partir de las 5 de la tarde del miércoles 15 de agosto. Estuvo suelto todo el tiempo en el patio interior, excepto las 3 horas que duró la muestra, fue alimentado regularmente con comida de perro que el mismo Habucuc trajo. Sorpresivamente, al amanecer del viernes 17, el perro se escapó pasando por las verjas de hierro de la entrada principal del inmueble, mientras el vigilante nocturno quien acababa de alimentarlo limpiaba la acera exterior del mismo.

La Galería Códice se reserva el derecho de velar por la calidad de los trabajos expuestos, respetando en todo momento la creatividad del artista y jamás ha pretendido ejercer ningún tipo de censura, siempre y cuando no atenten contra los principios elementales de la ética y mucho menos que impliquen la vida de un ser viviente, sea humano o animal. Yo pensaba quedarme con “Natividad”, pero él prefirió retornar a su propio habitat.

Celebro el que tantas personas en el nivel internacional se hayan mostrado molestas por las declaraciones brindadas por Habacuc, en las que sostenía que su intención era dejar morir al perro de inanición, lo que es de su absoluta responsabilidad. Al cumplir con informar la verdad de los hechos, espero que todas esas mismas personas hayan elevado también su voz de repudio cuando Natividad Canda fue devorado por los Rottweiler.

Atentamente,

Juanita Bermúdez
Directora
Galería Códice
Managua, Nicaragua

Bueno, bueno, este tema ha generado muchas reacciones. ¿Será que cuando hablamos de arte en realidad siempre estamos hablando de otras cosas tambien? Interesantes las estadísticas que envía Laura Haber, y el trabajo que realiza.A Marcelo Lopinto le contesto que lejos de tomarlo a mal, me alegra mucho que me envíen sus observaciones, sus acuerdos o desacuerdos. Un abrazo para todos.
El Pato Lucas.

Víctor Florido
hola lucas, la aclaracion de la galeria de nicaraguaes util para desembrollar el melantendido. quizas sea solo una provocacion verbal para generarse fama, aunque sea negativa. y estoy de acuerdo con roberto padilla, tambien se me vino a la mente damien hirst. me enferma que ahora los artistas maten bichos para hacer "obra". tanto nos acostumbramos a ser espectadores decadaveres que terminamos teniendo una muestra decadaveres en el abasto, cadaveres que alguna vezfueron gente. pero claro, seguro eran negros pobres, oinmigrantes mexicanos ilegales, que terminaron enalguna morgue de donde los saco el empresario de estegran evento (no se lo pierdan! en el abasto shopping, ultimos dias!!!!) asi estamos, el mundo del espectaculo huela acadaver. un abrazo, victor

Laura Haber
Coincido contigo, en el pais de la comida si hay 12 millones de indigentes, es porque hay 26 millones de egoistas.
Mi marido trabaja en la Fundacion plus, tenemos los numeros correctos y yo trabajo en Tzedaka,la proporcion de gente, digamos bajo la linea de pobreza, solo en Tzedaka es la misma un 33% proximadamente, de la poblacion (en este caso,40.000 sobre 180.000, en esta fundacion)en esta la ayuda es distinta, es mucho mas que comida,son remedios ,ropa, alquileres, abogados, protesis, colchones, educacion, colegios, y siempre somos los mismos 10,000 ayudando,de diferentes formas (hay tambien muchos egoistas.),
Mi marido con otros 5 personasen Fundacion Plus, dan de comer a 200.mil chicos por año todas las semanas con milanesas de soja deshidratada, lo hacen con donaciones de soja, por intercambio con tres empresas,una saca el aceite y da poroto en polvo,grueso y fino,la siguiente,da poroto (harina ) fina y se lleva la gruesa,y otro procesa la soja haciendo empanarla con savores y la deshidrata y se dan dos raciones de milanesa de soja (4 milanesas la racion ) por semana por chico,a traves de las Diosesis de Caritas,de Norte a Sur del Pais,a veces no consiguen tanta donaciones,y bajan las raciones, de 10 toneladas de soja ,de hacen 2 toneladas de milanesas deshidratadas,que al hidratarlas vuelven a ser 8 toneladas, la merma es menor ,de lo que pierden los camiones transportando, miles de granos, en todo el pais. tambien hacen granulados para empanadas y cintitas de soja,
Una estrategia brillante. que cualquier gobierno de turno podria haberla hecho,en la escala necesaria para evitar la desnutricion,
de los 2 millones de chicos que no comen ya hay 60 % de lelos ,una verguenza.
Creemos que con las dos raciones, por semana por chico, comen mas de 200.000,pero no sabemos si se nutren bien,si la dan a mas gente.
Imposible, creer lo que pasa aca, donde tiras una semilla podrida y crece una planta no.?.
(luego ambas fundaciones tratan de enseñarles a pescar,con micro emprendimientos que se estan empezando a formar). Amo los animales, pero a los hombres genericamente, un poco mas.

Marcelo Lopinto
Pato, comparto casi todo lo que decís en tus artículos, pero en este caso......................nosotros en Buenos Aires y creo, nos hemos acostumbrado a ver cosas aún peores. Y a mirar para otro lado todo el tiempo. Todos los días vemos gente viviendo de la basura, familias enteras viviendo en la calle, chicos que morirán muy pronto por el paco…agreguen ustedes lo que quieran a la lista. Todos miramos para otro lado ( ....algunos a veces nos pulverizamos los ojos ....) . Ese horror se ha naturalizado en nuestra percepción, ese horror forma parte de nuestro paisaje cotidiano. Y ahora entiendo por qué me sentía pelotudo firmando esa cadena en la cuál participaban tantos artistas indignados condenando a un colega que había realizado una obra que consistía en dejar morir un perro…acto sin duda repudiable (....el arte se debe un debate sobre la ética en su campo .....) pero…¿No deberíamos empezar por otro lado?. Estos artistas que se rasgan las vestiduras por un perro, pasan todos los días junto a familias enteras que viven en las calles entre cartones, basura y excrementos y que sin duda están muriendo poco a poco, como el perro. ¿Cuál sería la diferencia entre el perro y esa gente ( ......siempre hay diferencia entre una persona y un perro,)..... ¿Por qué defendemos la dignidad del perrito y no la de esas personas? (son situaciones distintas hay quienes pueden pensar en las dos situaciones como distintas y trabajar en ambas, e inclusive establecer prioridades) ¿Será acaso por lo que dice el autor del libro? Sí, seguramente ha de ser porque en el fondo pensamos que esa gente es más inteligente que un perro y por lo tanto menos indefensa (hay que partir siempre de la posibilidad de algún tipo de "inscripción subjetiva") y que seguramente, si quisieran, podrían vivir de otra manera (es real que tienen poquísimas posibilidades de elección, las cuales es inmediato atender, pero es realmente muy difícil construir algo desde el lugar de la víctima absoluta......... aunque si lo son de un sistema económico perverso, al cual no le tiembla el pulso cuanta gente queda por debajo de la línea de pobreza, y acerca de lo cual se debe trabajar). Eso nos permite sentirnos menos culpables (de alguna manera todo neurótico tiene "culpa", algunos militan, otros hacen análisis, o firman cadenas de perritos o todo junto, o ......) y volcar nuestra indignación contra un tipo que maltrata una criatura tan inocente como un perrito. Es decir –siempre dentro de esta lógica- que por ser personas, no son inocentes…o tal vez simplemente ya no son personas en nuestra percepción…han pasado a ser cosas. ¿Y quién se apiada de una cosa? (no creo que haya que apiadarse, hay que ver como se construyen dispositivos que permitan compartir las herramientas del tipo que sean ;simbólicas o materiales, que necesitan para llevar adelante sus sueños) ¿No?

Por favor no me manden más cadenas para defender perros, tortugas o amebas. No firmo.

Comparto casi todo lo que me enviás por eso te envío mi mirada al respecto, espero no lo tomes a mal -
Libertad a los artistas
- Saludos cordiales -M

Fabián Trigo
Interesante debate. Creo que se cumple tu objetivo de crear una dialética a algo que es esencialmente visual. Pienso que es un espacio muy importante de compartir. Gracias F

Martín Di Girolamo
Hola Pato, por supuesto que estoy de acuerdo con vos en que hay cadenas mucho mas fuertes que las de hierro y formas de sometimiento subliminales y tambien totalmente obcenas absolutamente crueles.
Tambien te digo como dice Padilla que Ferrari (si a Leon se refiere) tambien es un amigo entrañable (no entiendo donde asocio este señor la obra de Ferrari con las del pelotupo que nos convoca), y que estoy absolutamente en contra de cualquier tipo de censura "siempre y cuando no atenten contra los principios elementales de la ética y mucho menos que impliquen la vida de un ser viviente, sea humano o animal." como aclara la galeria en cuestion, que dicho sea de paso me alivio leer esta postura por su parte.
Tambien coincido absolutamente con todas y cada una de las palabras de Fabian Trigo.
El problema es que hay mucha confusion ,y en el afan de ser los mas contemporaneos, los menos reaccionarios, los mas democraticos o revolucionarios, los mas cool o los mas vanguardistas,o los mas progre o como lo quieras llamar, terminamos defendiendo cosas como estas (que dicho sea de paso ni siquiera fue asi dadas las aclaraciones de la galeria).

Y como bien dice Trigo no es un hecho artistico sino que es (o hubiera sido) un verdadero acto de estupidez.

Zulema Maza
Estan los que matan predeteminadamente y estan los que dejan morir tambien predeterminadamente. Estan los que dejan morir por negligencia y estan los que dejan morir por exeso de cuidado. Cuando el dejar morir se convierte en un hecho plastico el artista nos pone ante la evidencia de como una cuerda, metafora de falta de libertad, cautiverio y/o represion provoca la muerte, psiquica y fisica de otro ser viviente. El mundo del arte se vale de diferntes metaforas para representar la vida, pero cuando la metafora se ejemplifica a travez de la muerte de un ser indefenso no es un proceso modificador ya que la indignacion por semejante hecho supera toda posibilidad de conceptualizacion y nos llena de estupor y de rechazo. Zulema Maza


ÚLTIMAS RESPUESTAS A “MIRAR PARA OTRO LADO”

Gabriel Serulnicof
hola pato, hace poco la revista Ñ contaba orgullosa que se habia vendido un POLLOCK a 140 millones, todos sabemos que ninguna obra de arte vale eso y citando al filosofo contemporaneo J. L. BARRIONUEVO:"LA PLATA NO SE HACE TRABAJANDO",¿CUANTOS MUERTOS HAY ATRAS DE UN TIPO QUE SE GASTA ESE DINERO EN UNA TELA?...¿Y EL COCINERO ARTISTA? que vende dos lentejas a 8 millones de euros..y.....
gracias por la magia


Zulema Maza (Corrección de texto anterior)
Estan los que matan predeterminadamente y estan los que dejan morir tambien predeterminadamente. Estan los que dejan morir por negligencia y estan los que dejan morir por exeso de cuidado. Cuando el dejar morir se convierte en un hecho plastico el artista nos pone ante la evidencia de como una cuerda, metafora de falta de libertad, cautiverio y/o represion provoca la muerte, psiquica y fisica de otro ser viviente. El mundo del arte se vale de diferntes metaforas para representar la vida, pero cuando la metafora se ejemplifica a traves de la muerte de un ser indefenso no es un proceso modificador ya que la indignacion por semejante hecho supera toda posibilidad de conceptualizacion y nos llena de estupor y de rechazo.
Zulema Maza

Víctor Florido
hola lucas, releyendo las respuestas sobre esta polemica, no dejo de pensar que es instala una falsa antinomia entre quienes defienden derechos de animales y quienes defienden los de personas. ¿no es un poco absurdo? ¿son derechos que se contraponen? comparar las firmas por el tema del perro concuestiones tan de peso como el hambre en el pais, la indigencia, los sin-techo, me parece una confusion enorme. ¿es que a quien se le puede ocurrir que quien firma una solicitada en contra del maltrato a un perro, lo hace considerando que ese tema es prioritario sobret emas como la pobreza, el hambre? ese argumento es una tergiversacion total de la cuestion. se llama mover el eje de la cuestion. y entonces, de una cuestion puntual de etica en el arte, pasamos a cuestiones mas generales de y de mayor peso. como si el sufrimiento de mucha gente en condiciones de exclusion social, invalidara de antemano cualquier debate sobre el tratamiento etico de los animales. entonces, obviamente, el que firmo por un perrito, debe admitir su error, y pedir perdon por no haber firmado antes por la erradicacion del hambre en el pais.... ¡canilla libre de absurdo!
un abrazo, victor

GRANDES VALORES

Hola a todos

Un amigo me hizo llegar recientemente una convocatoria de un
premio para jóvenes artistas de 18 a 35 años.

La presentación dice así:

Premio HOLZ

$10.000 Primer Premio – 2 menciones de $ 3.000

UN CONCURSO DE PINTURA QUE BUSCA ALENTAR
A LOS JÓVENES CREADORES
----------------------------------------------------------------------------
El premio Holz nace con el objetivo
de promover una reflexión sobre los valores
que pueden sustentar nuestra sociedad.

¿Qué sociedad proponen los jóvenes hoy en día?, ¿en qué creen?, ¿qué principios defienden?. Estas son algunas de las preguntas que plantea, sin preconceptos y dirigidas a todos los jóvenes sin distinciones esta primera edición del Premio Holz. La temática escogida para este Concurso Nacional de Pintura 2008 es la de los valores y principios que enmarcan nuestra vida en sociedad.

La iniciativa propone:· Un Primer Premio Adquisición de $10.000 pesos.· Dos menciones de $ 3.000 cada una, no adquisiciones. · 20 artistas seleccionados. · Un prestigioso jurado conformado por los críticos de arte Alicia de Arteaga, Julio Sánchez y María Luisa Barril (directora de la galería).· Una muestra final con las obras seleccionadas.· Recepción de carpetas : Hasta el viernes 14 de marzo de 2008 a las 18 hs. · Inscripción gratuita.· Para artistas mayores de 18 y hasta 35 años (cumplidos al 31/3/08), argentinos o con dos o más años de residencia en el país.· Alcance nacional

El jurado estará integrado por Alicia de Arteaga, Julio Sánchez –críticos de arte- y María Luisa Barril –directora de la galería-.

Bueno, hasta aquí lo más importante. Pero antes de analizar la propuesta es bueno mencionar que el mail que me llegó a mí lleva un encabezado de quién lo envió originalmente; el crítico Julio Sánchez, que dice:

amigos, para tener en cuenta o para difundir entre sus amigos menores de 35 años que aspiren a un premio de 10 LUCAS!Saludosjulio

Este encabezado ya es bastante significativo pues pone en primer término el único valor que parece primar en estos tiempos y que en este caso asciende a” 10 LUCAS”.
La convocatoria es bastante extraña y por varia razones, podríamos empezar por la generación a la cual está dirigida, esa que va de los 18 a los 35 años y que - según me he enterado recientemente por una nota del diario “La Nación”- recibe el nombre de “generación Odisea”, y recibe ese nombre porque parece ser que es una generación que se niega a crecer y está tan desorientada como “Odiseo”-o Ulises si prefieren la versión latina-. Se supone que es una generación que sólo desea consumir mientras decide qué va a hacer con su vida, si es que va a hacer algo. Y llegado este punto quiero aclarar antes de que me tiren algunos cascotes que no pienso que todos los jóvenes de 18 a 35 estén en esa situación, de hecho tengo varios amigos muy lúcidos comprendidos en esa generación. Pero está bastante claro que es una tendencia; son las nuevas subjetividades producidas por el sistema, un sistema que los quiere siempre adolescentes, fascinados por el consumo de las nuevas tecnologías o ropa, o lo que sea. Y si analizamos gran parte de la publicidad que vemos en televisión o en medios gráficos y que está dirigida justamente a esa franja- sobre todo las de telefonía móvil, banda ancha, etc- juega permanentemente con el absurdo, el capricho y el sinsentido, como si la vida sólo fuera eso, un juego. Así que este premio se dirige a esa generación, que justamente ha sido bombardeada por la publicidad para que no tenga ningún valor, excepto el valor supremo del capitalismo, el consumo, el consumo como valor excluyente. En ese sentido el premio podría aportar un muestreo interesante acerca de que cosas han sobrevivido al bombardeo en las mentes de estos jóvenes, pero a su vez también presenta algunas dificultades o paradojas porque se trata de un premio de pintura y lo primero que me pregunté es ¿Cómo se pintan valores? ¿Será como hacía Andy Warhol que pintaba billetes de dólar? Y además, si hay un jurado, la selección final ¿no será más bien una muestra de lo que los jurados consideran valores aceptables? Porque para tener una idea de los valores en que creen los jóvenes tendríamos que ver la totalidad de los envíos, y allí se plantea otro problema y es el del valor plástico- o artístico, como prefieran- de las obras, porque si los jurados seleccionan en primer lugar por el valor artístico, los demás valores pasan a segundo término y tal vez las mejores propuestas, digamos “éticas” por llamarlas de alguna manera, no estarían expuestas en la muestra final, con lo cuál la convocatoria, o su tema principal dejaría de tener sentido.
¿Porqué no hacer un premio de pintura para jóvenes y punto?
Bueno, no quiero ser prejuicioso -ya alguien me ha escrito que a veces pontifico- pero a primera vista esto parece un mamarrachito.

Un abrazo.
El Pato Lucas.

¡BERP! ¡BON APPETITE!

Confieso que nunca visité la galería APPETITE. No me gustan demasiado las concepciones gastronómicas del arte y ya el nombre de ese espacio me produce una ligera indigestión. Pero si vi la muestra que los “artistas” de la galería montaron en la planta baja del C. C. Borges. Al ingresar en ese espacio sentí estar visitando la habitación de un chico, porque parecía más bien una colección de juguetes y chucherías que otra cosa. La obra que mejor recuerdo era un helicóptero muy grande que colgaba del techo y me pregunté porqué ese helicóptero, que no pretendía ser otra cosa más que un helicóptero debía considerarse como una obra de arte. Claro, en este punto podríamos empezar a teorizar sobre las Brillo-Box, citar a Danto, etc, etc, pero imagino que Warhol tenía una intención conceptual que intuyo ausente en la cabecita del “ creador” de esta obra. Pero en realidad mi intención hoy es comentar una nota/entrevista que se publicó el sábado 10 de noviembre en la revista ADN cultura de La Nación. En ella, luego de una breve introducción, Javier Villa –que se revela como un fino humorista- entrevista a Daniela Luna, la dueña de Appetite, encabezando la nota hay una foto de Daniela Luna en su galería, quienes la hayan visto entenderán mejor el humor de Javier Villa, que comienza diciendo:

“Más allá de preferencias estéticas o desacuerdos ideológicos, nadie pondría en duda que la llegada de Daniela Luna al circuito de las artes visuales, fue como la caída a toda velocidad, de una piedra pesada en el centro de una laguna espejada”

Bueno, teniendo en cuenta la foto de Daniela Luna uno se da cuenta inmediatamente de que Javier Villa es un humorista taimado porque Daniela realmente debe ser bastante pesada, pero no contento con esta metáfora maliciosa Villa continúa:

” Sin embargo es muy pronto para vaticinar si el oleaje que produce va a continuar con su abrumadora onda expansiva ; los extremistas dirían que Luna llegó para cambiarlo todo, o que es una moda que pronto desaparecerá en el cielo, como un globo de helio hiperinflado”

Se dan cuenta, Villa no puede parar con los chistes; y sí, Luna parece realmente a punto de estallar. Pero sigamos que el remate del próximo párrafo es genial.

“Lo cierto es que la fundadora de la galería Appetite trabaja lo nuevo con una visión del negocio pocas veces vista y hace tiempo necesaria; maneja su emprendimiento como una empresa corporativa, con planificaciones a mediano y largo plazo, y con un apetito voraz por la expansión”

Basta Villa, basta que ya me duele la mandíbula. ¡Qué uso magistral de la metáfora! Sí, se ve que Luna se está expandiendo incontrolablemente. Ahora Javier podría pasar a metáforas astronómicas como la de la “Luna llena” o gastronómicas como la de la “media Luna rellena” ja, ¡Qué bueno!...perdón, esto se está poniendo poco serio, mejor sigamos con la parte en que hablan de arte, aunque creo que no hablan de arte en ninguna parte –me salió un versito-.

“Si se realizara un gráfico para analizar el balance de su productividad anual, la empresa de Luna empezaría en 2005 desde el punto más bajo, el cero, y cerraría 2007 con el pico más alto al que se puede aspirar: la sucursal en el centro del mundo , Nueva York”.

¡Como ha cambiado la sección de cultura! “visión del negocio” , “empresa corporativa”, “planificaciones a mediano y largo plazo”, “balance de productividad anual”,. Me habré equivocado; debo estar leyendo “Economía y negocios”. Bueno, como sea, la cosa sigue así:

“ Pero su cabeza no es la de una empresaria que lanza un par de cañitas voladoras aisladas hacia la meca del arte para hacer unos dólares extra. Se nota que entiende las reglas actuales del juego, sabe que el negocio es la puerta de entrada o tal vez el único medio para un fin más alto: crear una base de diálogo cultural sólida entre la Argentina y el mainstream internacional.”

Claro, claro, el mainstream internacional, la “corriente principal” esa en la que las cosas pequeñas desaparecen, se disuelven, como la identidad de nuestros artistas, por ejemplo, que tanto se esfuerzan para que su obra sea como la del “ centro del mundo”.
Pasemos ahora a algunos fragmentos de la entrevista.

“Javier Villa. ¿Por qué te surge la necesidad de internacionalizarte y plantarte en el centro del mundo?
Daniela Luna: Siempre hizo bien nutrirse de otras cosas.”

Sí, ya vimos que a esta chica le gusta nutrirse de una gran variedad de cosas…pero sigamos.

“Daniela Luna: Me interesa que los artistas viajen y se relacionen con otro contexto sin perder la identidad”

Por favor, avísenle a esta chica que es imposible perder lo que nunca se tuvo.

(…)“Daniela Luna: Pretendo ir desligándome de los temas diarios de la galería, ocuparme de la dirección global de la empresa e involucrarme más profundamente en los problemas de la Argentina”.


Ahhh, claro, en realidad Daniela está preocupada por la pobreza, los cartoneros, las familias que viven en la calle, los chicos que fuman paco. Imagino que con las ganancias de su “sucursal” en el “centro del mundo”, Daniela se dedicará a paliar estos males.

“Javier Villa: Appetite se construyó bajo la imagen de lo emergente. ¿Cómo evoluciona esa idea al evolucionar la galería y profesionalizarse los artistas?
Daniela Luna: Hay mucha gente que sigue hablando de Appetite como arte Trash. Me molesta un poco que continúen con una definición que fue usada como estrategia de ingreso al mercado. Me interesa que continúe existiendo una estética de contraste entre lo muy prolijo y lo caótico. Y que pueda seguir creciendo en todas las áreas. Obviamente, no estaremos más en el Barrio Joven”

Aquí nos enteramos que un artista se profesionaliza cuando expone en el centro del mundo –según Villa- . Luego, que la categoría de Arte Trash, era sólo una estrategia de ingreso al mercado –eso para los boludos que se creyeron que era una categoría en serio, porque parece que Daniela sólo cree en el Arte Cash-. Y por último Luna nos informa que ya no estará en Barrio Joven, porque el arte trash le ha generado mucho cash razón por la cuál dejará la trash food y podremos encontrarla en el restaurante de Arte BA degustando salmón rosado con champán y ocupándose de la dirección global de su empresa.

¡Cómo me gusta el mundo del arte!

Me voy a comer una cajita feliz a MC Donalds.

Un abrazo.
El Pato Lucas.

CUESTIÓN DE LÍMITES

¿Un arte deslimitado?

Estoy leyendo con atención un libro publicado recientemente cuyo autor es un crítico y teórico argentino de renombre. El libro se llama " EL EXTRAVÍO DE LOS LÍMITES, claves para el arte contemporáneo". Lo que me molesta particularmente de este libro -que es lo mismo que me molesta de todos los otros libros que he leído del mismo autor- es que la teoría no aparece por ningún lado. No entiendo porque se insiste en llamar "teórico" a alguien que no produce teoría. El libro es una interminable cadena de descripciones y de citas. Descripciones de obras, citas de pensadores, críticos, etc. La tesis que se defiende, y que seguramente no pertenece al autor, es la de que el Arte Contemporáneo es un "Arte Deslimitado", un arte que ha perdido sus límites.
Entiéndase bien, no dice que los límites del arte se han expandido, dice que se ha deslimitado, que no tiene límites. Concepto que a mí, me resulta más que absurdo, o que en todo caso me resulta sumamente útil para ilustrar la teoría de la desaparición del arte, de su acabamiento. Tal vez alguien podría decir que mi pensamiento es un poco "clásico" porque no entiendo como podría conceptualizarse algo que no tiene límites,(quizás por eso el autor no conceptualiza nada), o para decirlo de otra manera, que existencia podría tener algo que no tiene límites...Para ilustrar lo que estoy diciendo me remito a Umberto Eco -que estemos de acuerdo o no con él, es indudablemente un teórico- que en su famoso texto "Obra abierta" decía (estoy citando de memoria, pero quien haya leído el libro lo recordará) que la obra podía ser abierta, pero siempre dentro de ciertos límites, porque si era absolutamente abierta, si perdía completamente sus límites, dejaba de ser obra, era caótica, como el mundo. O sea, toda obra, por más abierta que sea, por más polisémica que sea, tiene límites dentro de los cuales es posible conceptualizarla. Sé perfectamente que Eco se refería a las producciones de aquella época - estamos hablando de los 60, de hecho la edición del libro es del 61 o 62 -, el arte informalista, la obra de John Cage, etc., pero creo que la idea es completamente válida para aplicarla críticamente a este mamarracho conceptual del arte deslimitado. Lo que no tiene límites no es conceptualizable.
Pero vamos a tomar la idea a favor de la teoría del acabamiento del concepto "Arte". El arte ha perdido sus límites, se ha "deslimitado", y al hacerlo se ha fundido con el mundo, es indiscernible. El sistema que pretende sostenerlo, que pretende legitimarlo -críticos, teóricos, directores de museos, galeristas, etc.,- es falso porque sólo está al servicio de un gran negocio que mueve millones de dólares al año en los países centrales. "El arte ya no se dirige al discernimiento, sino al entretenimiento" parafraseo a Savater en una entrevista reciente. El Arte se ha convertido en espectáculo, y ya sabemos lo que decía Guy Debord acerca del espectáculo (nuevamente cito de memoria) "El espectáculo es alivio del dolor y del horror del capitalismo", esa es su función. Y creo que nos guste o no, todo lo que tenemos hoy es espectáculo.
Volviendo “El extravío de los límites”, se trata de un texto donde no puede hallarse ni una sola idea, ni un solo pensamiento crítico. Su autor, incansable seguidor de tendencias, parece decirnos que todo lo que sucede es válido por el solo hecho de suceder o bien de ser convalidado por el sistema del arte en los países centrales. El texto es una interminable y soporífera acumulación de descripciones de obras de artistas extranjeros (y varios de sus pollos locales que figuran en todos sus libros) y citas y menciones superficiales a textos que tienen verdadera densidad teórica como por ejemplo “El retorno de lo real” de Hal Foster.
Casi, casi, un libro para señoras gordas. Con perdón de las señoras gordas.
Bueno, los dejo porque me voy al Shopping.

Un abrazo.
El pato Lucas.

martes, 1 de abril de 2008

HUYAMOS A ROSARIO, VIENE RODRÍGUEZ FELDER

Rodríguez Felder –Rodríguez para los amigos- es el nuevo ministro de cultura de la Ciudad de Buenos Aires, y con esta designación, Mauricio Macri deja bien en claro el lugar que para él ocupa la cultura.

“La vida es como una pelota de Rugby. Uno nunca sabe para donde va a picar. Por eso hay que ir despacio y revisar todo el organigrama”

Con esta maravillosa metáfora se inicia la entrevista que le realizó Ámbito Financiero, a la cuál voy a referirme, pero también es una joya la de página 12 del domingo 21de octubre, allí le preguntan a Rodríguez si es Católico:
Por supuesto, responde, como si no hubiera otras posibilidades. Y esta respuesta remite directamente a los motivos por los cuáles Ignacio Liprandi no fue designado en ese cargo; parece ser un secreto a voces que la Iglesia bajó el pulgar…debido a una cuestión de “identidad sexual”. Con lo cual queda claro que en la política cultural, así como en varias cosas más en la futura gestión, la última palabra la tendrá el cardenal Bergoglio, a quién parece que recurren con frecuencia los funcionarios del futuro gobierno de la ciudad. Supongo que algunos, o tal vez muchos de los que leen mis envíos habrán votado a Macri y tal vez sólo ahora comiencen a comprender por qué votar a la derecha siempre es un retroceso. Y con esto no estoy defendiendo al pelado ridículo e impresentable que se está yendo, pero está claro que lo que viene es mucho peor.
Pero comencemos con la entrevista: “Me está apasionando el rococó”, dice Rodríguez antes de empezar el diálogo “Creo que es un movimiento muy mal comprendido”.

Estamos en el horno, este muchacho recién va por el rococó. ¡Como le van a gustar las vanguardias si todavía no llegó ni al impresionismo! A mí me impresiona. Pero sigamos que lo que viene es aún peor.

Periodista: Desde su designación usted ya manifestó varias veces que quiere “diversificar” la cultura. Y puso como ejemplo que el C.C.Recoleta no puede ser “privativo de las vanguardias” ¿Está usted en contra de las vanguardias en arte?

L. R F. De ninguna manera. La modernidad no debe ser despreciada, pero siempre y cuando haya una política cultural amplia que les otorgue espacios a todos y distribuya bien los espacios. (…) Yo no concibo que el Museo de Bellas Artes le dedique una exposición a un artista de 23 años, o a expresiones ultramodernas. Yo voy a Bellas Artes para ver la gran historia del arte argentino, así como si voy al Louvre en París quiero ver la historia del arte clásico; si quiero cosas modernas voy al Pompidou.

Periodista: Pero entonces si quiere ver cosas modernas aquí va al Recoleta

L.R.F: Sí, pero a ver a todos los pintores contemporáneos, no a los de siempre. Soy partidario de la diversidad, insisto. Quiero todas las expresiones, no únicamente a los conceptualistas.

A esta altura me pregunté ¿Cuánto tiempo hará que Rodríguez Rococó Felder no pisa el C. C. Recoleta? Porque para creer que allí sólo exponen los conceptualistas…Claro, el amigo Rodríguez debe visitar Recoleta, pero sólo recorre a la feria artesanal, que a partir de su gestión va a pasar a funcionar adentro del Centro Cultural.
Seguimos.

Periodista. Entonces no se opone a las vanguardias si no a los conceptualistas.

L.R.F. No estoy en contra de nadie, pero mire, ¿sabe en qué se sostiene una gran parte de los conceptualistas? En el capitalismo: Demanda insatisfecha.

No se asusten, no se trata de un planteo revolucionario, es sólo un planteo pelotudo.

Periodista: ¿Cómo es eso?

LRF. El capitalismo necesita vender siempre más, (si no lo sabe él que tiene una editorial de cocina, maquillaje y otros temas “culturales” por el estilo) y los artistas que dedican mucho tiempo a crear un cuadro no satisfacen esa demanda. Vamos a tomar un ejemplo, mi esposa, Graciela Genovés, que es una gran colorista ¿Cuántos cuadros produce ella por año. Veinte hermosos cuadros, no más. No le sirve al mercado. En cambio, los artistas “conceptuales”, que sacan fotocopias y las pegan, o que hacen un par de trazos, nada más, pueden producir, no sé, 7000 cuadros por año, y así satisfacen la demanda capitalista. Fontana hace un tajo en un cuadro y se llena de plata. Conozco muy íntimamente a algunos de ellos. Se van a Europa a ver qué se está haciendo. Por allí se dan cuenta que a nadie se le ocurrió todavía pegar curitas en un cuadro, y ya está, descubren esa nueva idea de hacer arte. Da estatus y dinero.
Bueno, bueno, este fragmento sí que no tiene desperdicio. Aquí nos enteramos que su esposa Graciela Genovés –mucho gusto, jamás la oí nombrar- es una excelente colorista, pero doblando la apuesta Rococó Felder en la entrevista de Página 12 nos informa que además “está valuada como una de las más grandes pintoras argentinas” (sic), que trabaja con Guillermo Roux y es representada por el galerista, ¿galerista? Gutiérrez Saldívar, que además es quien recomendó a R..F. para el puesto de Ministro. Un poco de publicidad nunca viene mal, así que el problema de R.F. no tiene que ver con el capitalismo sino con que su mujer no puede vender más de 20 cuadros al año, pero, además, ¿alguien conoce algún artista conceptual en argentina que venda 7000 obras al año? ¿Alguien conoce algún artista conceptual en el planeta que venda 7000 obras al año? Sí, ya podemos ir concluyendo que este tipo es un tarado. “Fontana hace un tajo en un cuadro y se llena de plata”, Bien, le podemos agregar también “ignorante” con lo cual nos quedaría : “este tipo es un tarado ignorante”
Sospecho ¿ustedes no? que estas opiniones no son de él, o lo son sólo en segunda instancia, yo creo que son opiniones de su mujer, ignota pintora que jamás debe haber sido seleccionada para exponer en Recoleta y por eso ha acumulado tanto resentimiento, y sospecho también que deben ser opiniones muy escuchadas en el taller del maestro Guillermo Roux, donde una gran cantidad de señoras adineradas aprenden a pintar según técnicas del siglo XVII o XVIII a lo sumo. Luego nos informa que “conoce muy íntimamente a algunos” de esos artistas conceptuales. ¿Qué tan íntimamente? Cuidado con eso, a ver si le pasa lo mismo que a Liprandi.
Parece que para el flamante ministro no es válido pegar papeles en las obras…cagó Picasso. Luego se queja de los cuadros con curitas…se refiere a las band-aid, porque si tuvieran curitas con sotana, esos le gustarían.

Bueno, para no atosigarlos hasta aquí llegaré por hoy, pero prometo un segundo envío porque hay mucho más material de este mamarracho…falta todavía el chiste del indiecito que es imperdible y con el cuál convenció a Macri. No sé si a Uds. les pasará lo mismo, pero cuando leo las declaraciones de este payaso no puedo evitar el recuerdo de un señor bajito, rengo –muy amigo de otro señor bajito de bigotito recortado que tuvo todo el poder en Alemania- que solía decir “Cuando escucho la palabra cultura, desenfundo mi revolver”

Habrá que prepararse para resistir.

El Pato Lucas.

LEÓN DE ORO, ABELARDO CASTILLO, DI GIROLAMO Y NUEVO ANIMALITO EN EL ZOO

Hay un nuevo animalito en el zoológico. Macri ha designado flamante ministro de cultura. Los que hayan leído la entrevista que le hicieron en Ámbito Financiero entenderán por qué digo “animalito”. En su próxima entrega el Pato Lucas se dedicará a desplumar – aunque plumas no creo que tenga, más bien parece uno de esos simpáticos cuadrúpedos de orejas largas que tiran de las carretas-, bueno, decía que me dedicaré a analizar parte por parte la entrevista que le realizó el pasquín financiero. No lo hago en esta entrega porque ya tenía estos textos muy avanzados cuando lo leí, pero les aseguro que es una joya imperdible, y si alguno de ustedes me consigue el e-mail del susodicho burro,- perdón, secretario de cultura-, le haré llegar con gusto mis observaciones.


LEÓN DE ORO, ABELARDO CASTILLO, MARTÍN DI GIROLAMO.

Lo primero que quiero expresar es mi gran alegría por el merecidísimo premio otorgado a León Ferrari en Venecia. Imagino que todos estamos de acuerdo, excepto tal vez el cardenal Bergoglio y algunos de sus amigos, y seguramente el nuevo secretario de cultura de la ciudad.

Pasando a otro tema, estoy leyendo un libro de Abelardo Castillo que se llama “Ser escritor”, compuesto de pequeños ensayos y textos sueltos, y quiero transcribir un fragmento que me parece significativo. Se titula “lugar del escritor”

“Me preguntan cuál es el lugar del escritor en el mundo actual. La pregunta sería más fácil de responder –y la respuesta, más desalentadora- si nos preguntáramos por el lugar del arte en general. Si “lugar” significa influencia o importancia práctica, el arte no ocupa ningún lugar.
En los años sesenta, o hasta los años sesenta, podía hablarse de la misión del escritor, de su destino, de su compromiso histórico. Se hablaba de la literatura como arma, como modo del conocimiento, como una especie de artefacto estático, en suma, destinado, aunque fuese a largo plazo, a influir sobre la gente o a cambiar el mundo. No importa que estas ideas fueran falsas, incluso estúpidas; importa que permitían escribir y, sobre todo, que podían pensarse. Creo que ningún escritor se pregunta hoy para qué sirve la literatura, por miedo a la respuesta. Siendo escritor, no puedo reflexionar sobre la literatura en general sin reflexionar sobre mi literatura en particular, y a nadie le gusta descubrir que lo que hace carece de importancia.
Hacer poemas, hacer novelas, siempre fue un oficio secretamente vergonzante. El escritor tradicional resolvía el problema imaginando que, por lo menos, era un ser necesario. Una suerte de trabajador marginal o de filósofo marginal, pero, a fin de cuentas, necesario. Hoy sospecha que esta coartada es falsa y, con simulada humildad, se vuelve pragmático: se ve a sí mismo como un mero objeto de la economía de mercado. Un libro es algo que se vende, por lo tanto su autor es un productor de bienes de consumo. La finalidad de una novela no es perdurar ni testimoniar el mundo, ni siquiera ser leída; la finalidad de una novela es ser vendida. Los editores y los suplementos culturales nos acostumbraron a ese modo de pensar. No hay listas de mejores libros, hay listas de libros más vendidos.
El problema es que esta coartada también es falsa, al menos si se es argentino. En un país donde los libros de ficción –no hablemos de la poesía- no venden más de dos o tres mil ejemplares, y esto cuando son un acontecimiento, es difícil, siendo escritor, sentir que se ocupa un lugar. ¿Quién tiene la culpa de esto? Confieso que no se, y confieso que el problema no me importa demasiado. Estamos atravesando por lo que yo llamaría una crisis universal del sentido. La religión, la ciencia, el arte, ya no dan respuestas a nadie. El final de la historia, el fin de las ideologías, la muerte de las utopías, quieren decir sencillamente que no le vemos un sentido al mundo. La pregunta, entonces, sería: ¿Qué sentido tiene la literatura en un mundo sin sentido? No hay más que dos respuestas. La primera: ningún sentido. La segunda es precisamente la que hoy, no parece estar de moda. El sentido de la literatura es imaginarle un sentido al mundo y, por lo tanto, al escritor que la escribe. En esto, el escritor de los noventa me parece idéntico al de los sesenta, al de los treinta, al del siglo XXI.
Empecé diciendo que el arte no ocupa ningún lugar. Esa también me parece una buena respuesta, una respuesta metafórica y, por lo tanto, literaria. Todos sabemos que “utopía” significa precisamente eso: no lugar, ningún lugar.
Un escritor no es sólo un señor que publica libros y firma contratos y aparece en televisión. Un escritor es, tal vez, un hombre que establece su lugar en la utopía”

Fin de la trascripción. Ahora les propongo que cambien la palabra escritor por la palabra pintor, o artista plástico, o artista visual, como prefieran y la palabra literatura por artes visuales y novela o libro por obra…aunque supongo que ya lo habrán hecho mientras lo leían ¿no?

Otro tema. Cayó por casualidad en mis manos un número de la revista “Planeta Urbano”, una publicación muy “cool”, que nunca leo, y en ella encontré una entrevista a Martín Di Girolamo. En un momento de la entrevista le preguntan a Martín:

¿Cuánto influye en tu obra el alto contenido erótico que se ve en las calles y en los medios actualmente?

Y el responde:

Mucho, porque a veces me siento como una especie de cronista, de persona que plasma lo que está pasando. Soy muy observador y me nutro permanentemente de la realidad que se está viviendo. Por eso siento que mi obra es contemporánea, porque responde a problemáticas que son actuales, que la gente está viviendo a diario, y por eso es que tengo una vigencia.

Realmente aprecio a Martín y su obra me gusta pero en este punto tengo que disentir con su interpretación, con su lectura. No creo que la obra de Martín tenga vigencia porque él sea un cronista de lo que está pasando, no es por eso que su obra es contemporánea, o sólo lo es en una segunda instancia. Porque, convengamos, “lo que está pasando” es mucho más que lo que ocurre en el mundo de esas chicas “cool” que él retrata, la exclusión social, el aumento de la violencia, el paco, los adolescentes que mueren por excesos de todo tipo, el setenta por ciento de la gente que vive en el planeta está fuera del sistema, en fin, podríamos agregar docenas de cosas más que están pasando, pero claro, eso en Ruth Benzacar será muy difícil verlo. El motivo de la vigencia de la obra de Martín es más profundo y yo diría, más atemporal. Su vigencia está dada por la enorme atracción que ejerce hoy y siempre el fetichismo Sus obras son fetiches brillantes, y cuanto más perfectas, cuanto más realistas y bellas, más fetiches. La belleza ha sido un fetiche poderoso en cualquier época porque, creo que podemos estar de acuerdo en que si Martín retratara a Lita de Lazzari no le iría tan bien. Y por último, está la cuestión del tamaño, porque, ¿Quién no ha soñado tener una chica de esas en la mesita de luz? Bueno, sí, debo confesarlo, el Pato Lucas también es fetichista.

Nietzsche decía que todo aquello que puede ser pensado ha de ser sin duda una ficción, así que nunca tomen demasiado en serio las cosas que digo.

Un abrazo.
El Pato Lucas.

¡HURRA, SE MUERE HARRY POTTER!

Hola a todos.

Estoy muy emocionado por la publicación del último libro de Harry Potter, especialmente porque parece que en este se muere y ya no habrá que soportarlo más.
Estuve reflexionando un poco –sólo un poco- sobre este fenómeno mundial, especialmente sobre el hecho de que sus apologistas dicen que gracias a Harry Potter millones de adolescentes que nunca habían leído un libro en sus vidas ahora estan leyendo ávidamente (Harry Potter, se entiende) Mi conclusión es que , en realidad, si millones de adolescentes que nunca leyeron un libro en sus vidas están leyendo todos los libros de H. P. ( ¿H. P. suena feo, no? ) será porque en definitiva no debe haber mucha diferencia entre leer Harry Potter y no leer nada.
Una estadística de hace algunos años –cuando ya habían salido varios libros de la “saga”- decía que “la Biblia” y “Harry Potter” eran los libros más leídos de la historia. Era entonces, casi inevitable pensar que si ese dato era fidedigno ya contabamos con un principìo de explicación acerca de porqué la historia ha sido algo tan horrible.

Pasemos a otro tema.

El sábado pasado, 28-07-07, en la sección “perlas cultivadas” de la revista “Ñ” publicaron algunos textos de Ambrose Bierce, un escritor estadounidense que murió en 1914 (Se dice que 1914 es el año que con el comienzo de la 1º guerra mundial, da inicio realmente el siglo XX) Transcribo algo de lo publicado en Ñ y les recomiendo especialmente el libro del cual provienen los textos “Diccionario del Diablo” de A. Bierce.
Los textos son muy breves y por tratarse de un supuesto “diccionario” adoptan la forma de definiciones siempre irónicas. Si estas cosas escribía Bierce antes de 1914 imaginen lo que podría haber escrito si hubiera vivido en el siglo XX.
Transcribo:

INFIEL: En Nueva York, el que no cree en la religión cristiana, en Constantinopla, el que sí.

La PINTURA es el arte de proteger una superficie plana de los daños del clima para exponerla a los daños de la crítica.

SANTO: Pecador muerto revisado y editado.

La GUERRA es el modo que tiene Dios de enseñarles geografía a los norteamericanos.

CONSERVADOR: Estadista cautivado por los males existentes, en oposición al liberal, que quiere reemplazarlos por otros nuevos.

REVERENCIA: Actitud espiritual de un hombre hacia un dios y de un perro hacia un hombre.

CEREBRO: Aparato con el que pensamos que pensamos.

FELICITACIÓN: Modo civilizado de la envidia.

POLÍTICA : Es la conducción de los asuntos públicos, para provecho de los particulares.

Compren el libro, es buenísimo.

La teoría queda para la próxima.

Un abrazo.
El pato Lucas.

VOLVÉ PLATÓN, QUE TE PERDONAMOS

En mi último envío titulado “Pato Lucas en estado gaseoso…como el arte”, al final de una larga trascripción (pido disculpas por haberme excedido, pero mi entusiasmo estaba en relación directa con la excelencia del texto, que he terminado de leer y vuelvo a recomendar) al final, decía, hice una pregunta que sólo dos personas me respondieron, supongo que fue porque casi nadie la llegó a leer. La pregunta era ¿Qué significa ser artista hoy?, pregunta que me ocupa y me preocupa en forma permanente, además de algunas otras claro, como ¿Por qué tenemos que morir? ¿Cómo puede alguien creer que este gobierno es progresista? ¿Es gay Ricky Martin?
Meditando sobre esa pregunta recordé que Platón en “La República” plantea una sociedad ideal y también una clasificación en la cual los hombres están divididos en varias categorías, trece, si mal no recuerdo. El primer lugar, el más importante, Platón lo reserva para el filósofo (o sea, él) el más sabio entre los hombres y por lo tanto el único capaz de gobernar la Polis. El último lugar se lo asigna al tirano, el menos sabio, el peor de todos. Lo curioso es el lugar reservado al artista. De nuevo estoy citando de memoria pero creo que le corresponde el séptimo lugar. Porque para Platón el artista es un tipo peligroso para la Polis en tanto y en cuanto no se atenga a ciertas normas muy estrictas con respecto a la creación. No siendo así, el artista se transforma en un personaje altamente subversivo (¡Qué palabrita!) un agente de la disolución, su obra es engaño puro, copia de copia, seducción falsificadora. Por lo tanto el artista debe ser vigilado y si no se atiene a las normas, deberá ser expulsado de la República. Siempre me resultó muy llamativo que con estos planteos el filósofo Platón, el más sabio entre los hombres, el que se reserva el lugar más alto, el del poder, se transforma paradójicamente, y al mismo tiempo en un tirano, el peor, el último en su propia escala… ¿será tal vez que cuando se llega al poder, aunque sólo sea hipotéticamente, es muy difícil no transformarse en un tirano? Bueno, pero ese no es el tema; el tema es que ese texto produce cierta nostalgia de alguna época en que el arte era mirado con desconfianza por el poder. “Subversivo” es una palabra que, en realidad, siempre me ha gustado bastante, le asigno ese sentido nietzscheano de “transvaloración de todos los valores”. El problema es ¿Cómo subvertir todos los valores en un mundo donde queda sólo uno: el mercado? ¿Nos damos cuenta claramente de que todo ha desaparecido en el horizonte de la mercancía? ¿De que el sistema se ha “naturalizado” en nuestra percepción? ¿Saben los peces que viven en el agua?
¿Qué podría ser subversivo hoy? Muchas veces el arte fue subversivo y muchas otras estuvo al servicio del poder; hoy es más bien indiscernible, no es que esté al servicio del poder sino que se ha fundido con él, es mercancía, espectáculo, atracción turística, experiencia difusa, olvidable, rápidamente olvidable. Así que finalmente uno termina extrañando a tipos como Platón, y me atajo: con esto no estoy queriendo decir que extraño a los tiranos o a los totalitarismos de cualquier signo. La diferencia es, creo, que bajo esos regímenes uno sabe claramente donde está el enemigo (pido perdón si la palabra suena fuerte, sé que en esta época tratan de convencernos de no usar algunas palabras que deben ser consideradas anacrónicas, “enemigo” es una de ellas, otra es “pueblo” que ahora es “la gente”, y tampoco se puede decir “derecha”, porque la derecha se está probando el traje del hombre invisible) bueno, decía que en esos casos uno sabe donde está el enemigo, en cambio, en esta “libertad de mercado”, está en cada cosa que comemos, en cada imagen, en cada prenda que vestimos, en cada programa de TV, en cada sitio de Internet y nosotros colaboramos gustosamente con él…y hablando de Internet, hay un sitio bastante nuevo que se llama “Second Life”, ustedes ya habrán leído sobre él y tal vez algunos ya lo hayan visitado. Second Life es un sitio donde se puede vivir otra vida; uno crea un doble de sí mismo, un “avatar” (así se llama) allí uno puede ser delgado si en esta realidad es gordo, alto si es petiso, hombre si es mujer y viceversa, etc. Algo así como el paraíso…pero no piensen en el paraíso de las religiones, me refiero al paraíso fiscal de las islas Caimán, porque en Second Life hay bancos, financieras, empresas, logos. Algunas de las empresas más importantes ya han abierto sus sucursales allí. Es decir que uno puede escaparse para vivir otra vida allí, pasar la mitad de su vida viviendo esa otra vida, pero nunca escapará del capitalismo…porque de eso no se escapa, excepto que uno se muera y vaya al paraíso… ese que nos promete el piadoso Benedicto XVI (que cuando joven supo ser un travieso muchacho de las juventudes hitlerianas) pero teniendo en cuenta la forma en que se comportan en este mundo los representantes del paraíso, es probable que ya haya algunas financieras allá arriba… ¿era arriba, no?
Bueno, ya me fui por las ramas, como siempre. No debería hacerme tanto problema por estas cosas sino más bien acomodarme a las ideas de un “prestigioso” crítico argentino a quien he escuchado decir en muchas oportunidades que “el arte tiene que ser divertido”, y aquí estaría bueno hacer el análisis de esta “categoría”… ¿Querrá decir que la máxima pretensión que puede tener un artista hoy es la de ser “divertido”?
Lo que se dice, ni más ni menos, un bufón.

Los dejo porque está por comenzar “Vomitando por un sueño” y no me pierdo ni un solo programa.

Un abrazo.
El Pato Lucas

ART BASEL MIAMI Y LA INVENCIÓN DEL ARTE

Hola amigos:

Como ustedes ya sabrán, no tenemos más belleza y felicidad. Bueno, a cierta edad uno sabe que la belleza dura poco, y la felicidad menos. Pero no voy a hablar mucho de este tema porque a decir verdad nunca puse un pie en ese lugar. Algunos me han dicho que esa belleza y esa felicidad eran de plástico. El problema son todos esos jóvenes artistas contemporáneos que -se dice- estaban vendiendo muy bien. ¿Qué harán ahora? No importa, si sirve como consuelo podríamos decir que siempre se aprende algo; es bueno saber -y cuanto más jóven mejor- que la más hermosa laguna puede transformarse en una ciénaga.

Pero pasemos a temas más interesantes.

El sábado 23 de diciembre de 2006 en la revista Ñ, Ana María Battistozzi comenta Art Basel Miami. El título de la nota es "La feria del jet-set". Les recomiendo su lectura porque de alguna manera guarda relación con el planteo que hice anteriormente en relación con "El complot del arte" de Baudrillard. Preguntaba y me prterguntaba entonces ¿Puede sobrevivir algún concepto -el de "Arte" sin ir más lejos- donde TODO es mercancía?
Transcribo un fragmento de la nota de A.M. Battistozzi:

"¿Qué tienen en común los zapatos Jimmy Choo y la ropa de Hugo Boss con el Whitney y el Guggenheim? Todo, dirán los jóvenes coleccionistas miembros del directorio de ambos museos que no faltaron a las selectísimas fiestas organizadas en la semana de Art Basel Miami Beach por estas dos firmas con un papel clave en la gestión de las dos instituciones. En realidad, se trata de préstamos de prestigio por el cual un buen habano, un perfunme, devienen en el imaginario lo mismo que un Picasso o un Warhol"

Clarito ¿no?

Y para terminar tambien recomiendo la lectura del libro de Larry Shiner "LA INVENCIÓN DEL ARTE" editado en Paidós Estética.
Otra breve transcripción. En las pags. 21 y 22 de la introducción, Shiner dice:
"El arte, entendido de manera general es un inventio europeo que apenas tiene doscientos años de edad. (...) Es muy probable que lo que muchos críticos temen o aplauden como muerte del arte, de la literatura o de la música seria no sea sino el final de una determinada institución social cuyo origen se remonta al siglo XVIII."

Un gran abrazo.
El Pato Lucas

¿CUÁL OSHO, YOGI?

Voy caminando y veo un cartel en el cuál se publicita un libro, un cartel grande que luego veré muchas veces repetido en la ciudad. El libro es la “Autobiografía de Osho” y lo primero que experimento es un brote de alergia cutánea. El cartel dice algo así como: “un libro para sentirnos bien con nosotros mismos”. Recuerdo que durante mi adolescencia leí una considerable cantidad de libros sobre el budismo zen: Alan Watts, y casi toda la obra de Suzuki Daisetz, Thomas Merton, Ikeda, etc. Si algo queda claro es que en su experiencia máxima, el “satori” el practicante accede a un estado de conciencia donde el ego no tiene cabida, sus límites se disuelven y todo parece estar en orden, no hay bien, ni mal. Una experiencia pre-lingüística. Luego Freud, si no me equivoco, llamará “sentimiento oceánico” a esta especie de experiencia mística y dará una explicación a mi juicio, bastante convincente de su naturaleza,. Pero me estoy yendo por las ramas. Lo que quiero decir es que alguien que ha pasado por esa experiencia, alguien que ha alcanzado ese nivel de despojamiento que persiguen esas disciplinas –el budismo zen, el yoga místico, etc.- debería supuestamente estar más allá de los apremios del ego – por eso A. Watts llama a estas disciplinas “caminos de liberación”- y Osho se presenta como una figura emblemática de ese pensamiento. Pero paradójicamente este personaje –que si no me equivoco ya murió- decidió escribir una autobiografía. Hay que sentirse muy importante para escribir una autobiografía, hay que tener un ego muy bien alimentado para eso ¿no?
No olvido tampoco que Osho tiene como sus principales seguidoras a señoras que viven en “La Joya” California, el barrio más caro del planeta
(-igual que Chopra-) Y aquí, en argentina, también es lectura obligada de señoras adineradas y divas fascistas como Moria Casán que masajean sus egos con esta espiritualidad de plástico importada de California. En cuanto a “un libro para sentirnos bien con nosotros mismos”, creo que ningún Osho llena el hoyo de la existencia.

Pero el arte….. el arte está para llenar por un rato el hoyo, al menos hasta que la obra está terminada y pasa a ser un objeto más en el mundo y a estar sujeta a la mirada de los otros, a sus interpretaciones. Entonces ya no nos pertenece, el hoyo se abre de nuevo y habrá que comenzar una nueva obra.

En la próxima les comentaré un excelente libro que estoy leyendo, escrito por un teórico (pero un teórico de verdad)

Saludos a todos.
El pato Lucas.

BOLIVIA TAMBIÉN EXISTE

BOLIVIA TAMBIÉN EXISTE
(Cuando es un buen negocio)

Casi maravillado por la sensibilidad de algunos compatriotas leí la nota publicada en la revista Ñ-nº 180 el sábado 10 de marzo de 2007, titulada “Bolivia también existe”, cuya autora es Mercedes Pérez Bergliaffa, a propósito ¿Quién es Mercedes Pérez Bergliaffa? Bueno, no importa, sigamos. La nota comienza de la siguiente manera:

“Bolivia y sus influencias no son justamente las temáticas más recurrentes dentro del panorama de exhibiciones de Buenos Aires. Y en realidad es difícil encontrar exposiciones que muestren abiertamente el aporte que las culturas de los países limítrofes están haciendo sobre el imaginario local, a través de su actual inmigración en Argentina. Por eso no deja de llamar la atención que en realidad sea el mundo de la moda (aunque de una moda muy creativo, fuertemente ligada a las artes visuales) el que haya percibido esta riqueza primero, y la haya tomado y revalorizado. Parece que los diseñadores de moda locales tomaron la posta y, a pesar del aura de “frivolidad” que generalmente el público teje alrededor de ellos, se hicieron sensibles a algo que principalmente por prejuicios, a la mayor parte del mundo de la plástica le cuesta digerir. Esto ocurre claramente con Bajoflores: homenaje a la comunidad boliviana en argentina, el proyecto y colección del diseñador de indumentaria Martín Churba”.

Hasta aquí vamos relativamente bien, excepto que ya detectamos alguna tendencia a castigar al mundo de la plástica por no sé muy bien qué cosa que le cuesta digerir. A mí me cuesta digerir el cordero patagónico, pero supongo que ese es otro tema. También nuestra amiga Mercedes nos va sugiriendo sutilmente que, tal vez, los diseñadores de moda no son tan frívolos como el público piensa. Ya tenemos dos cuestiones sobre las cuales reflexionar. 1- Un mundo de la plástica con problemas digestivos y 2- Un público prejuicioso que considera “frívolos” a los diseñadores de moda y no puede ver lo sensibles que en realidad son. Bien, sigamos transcribiendo la nota de Mercedes, que continúa así:

“En relación con este proyecto, en su espacio “Vidriera” –la vidriera de la casa matriz de su marca, Tramando, destinada desde el mes pasado a ser intervenida cuatro veces por año por un artista invitado- Churba exhibe actualmente la obra Ya es hora, de la pintora Cynthia Cohen, que está relacionada con Bolivia y con esta colección de ropa específica.
“La obra se relaciona con la colección de Martín Churba a través de la parte pop de la cultura latinoamericana, de lo que llamamos pop latino”, cuenta Cohen. “En este caso respondiendo a la invitación para intervenir la vidriera, elegí junto con Martín una pintura determinada y una serie de objetos que estéticamente se asocian a este tipo de pop, principalmente a través del color. Todo ello junto da la sensación de que una de mis pinturas se volcó a la tercera dimensión. Es como si uno pudiera entrar en uno de mis cuadros caminando”, explica Cohen”.

La cosa se pone jugosa. Nos enteramos que la marca de Churba se llama “Tramando”, concepto coherente con la actividad textil, pero convengamos que también tiene otras connotaciones y uno se pregunta que es lo que trama Martín Churba. La pintora Cynthia Cohen acompaña la sensible iniciativa con una instalación y uno de sus cuadros en el cuál se podría entrar caminando, -según sus propias palabras-. Yo tuve el dudoso placer de ver la muestra de Cynthia Cohen en la galería Daniel Maman el año pasado y personalmente preferiría antes que entrar caminando en uno de sus cuadros, salir corriendo. Cynthia está en condiciones de crear un nuevo estilo, el “Pastiche especulativo”. Seguimos con la nota de Merceditas, saltando algún fragmento banal e innecesario, si es que hay alguno que no lo sea:

(…) ¿Y ya es hora de qué?”Ya es hora de que uno se dé cuenta –responde Cohen- en qué se va la vida”. Y de que la vida cotidiana de la ciudad se la pasa cambiando constantemente , entre otras cosas, por sus nuevos habitantes.

Bien. Una toma de conciencia siempre es positiva. Al fin Cynthia se ha percatado de que uno no puede pasarse la vida de cocktail en cocktail.
Pero sigamos con la nota:

“Bajoflores…nació en un momento en que en Buenos Aires hubo una serie de problemas con los obreros bolivianos clandestinos y la inmigración boliviana de ese barrio. Fue el momento en que se incendio una fábrica textil con obreros bolivianos ilegales. “La situación que se generó entonces nos llamó mucho la atención”, explica Diego Daneri, quien es parte de Tramando. (…)”Además, en nuestro staff de tejedoras hay una chica de Bolivia, quien nos fue introduciendo de a poco en el mundo de los aguayos”. Estos son tejidos artesanales andinos, identificables con Bolivia, originalmente de lana de oveja o de llama y en los que los que los hombres y mujeres de una determinada comunidad telan sus historias, sus símbolos.(…) “Cuando Martín tuvo que diseñar su nueva colección, no dudo en inspirarse en ellos y en quienes realmente están haciendo patente esa influencia a escala local, o sea, los inmigrantes del Bajoflores”, remata.
Colores alegres, texturas y materiales rústicos, naturales, guardas andinas. Las polleras y los sombreros de las “cholas”bolivianas resignificados en la colección de Churba y, a la vez, convirtiéndose en objeto de observación, creación y análisis en el proyecto Vidriera”. Hacen visible una parte del escenario de las calles de Buenos Aires que a veces pareciera, para muchos, invisible. Los proyectos (colección y Vidriera) están realizados en una especie de “traducción”, en una clave determinada, más cosmopolita, lo que permite abrir un espectro nuevo a públicos que no siempre están atentos a las influencias populares.

Aquí hace su aparición otro sensible, Diego Daneri quien junto con Churba debe haberse sentido muy preocupado por la situación de los inmigrantes bolivianos, sobre todo cuando se incendió la fábrica, pero como se trata de gente cool no puede expresar esos sentimientos en exceso, pero nos comunican su preocupación contándonos que esa situación “les llamó mucho la atención”. Luego nos cuenta que en su “staff” de tejedoras tienen una chica boliviana que los ha asesorado – y a quien no dudo que le deben haber aumentado el sueldo por este servicio- introduciéndolos en el mundo de los aguayos, tejidos donde hombres y mujeres del altiplano plasman sus historias y sus símbolos . Lo que me pregunto es ¿Qué historias y qué símbolos transcribirá M. Churba en sus aguayos? ¿O serán signos más que símbolos?, por ejemplo $ o bien U$D, perdón pero no tengo el de “euro” en el teclado.
Quiero apartarme por un instante de la nota de Mercedes Pérez para agregar una información que acerca del mismo tema publicó el diario Perfil el último fin de semana.
Allí se dan algunos precios de las prendas que M. Churba diseño para este “homenaje”.
La chaqueta cuesta $ 450, y una pollera $620 (boli-skirt parece que se llama) Quiere decir que para vestirse de “chola cool” basta con desembolsar unos 1060 pesitos. Pero me estoy olvidando del sombrero, bueno, serán unos 200 pesitos más, una bicoca. Imagino que una parte de la recaudación de este “homenaje” será destinada a alguna asociación de ayuda a la comunidad boliviana, tratándose de tan sensibles diseñadores. ¿No es fantástico que Martín le haya puesto boli-skirt a la pollera? Siguiendo esta lógica y teniendo en cuenta la alusión de Cynthia Cohen al pop, la muestra podría llamarse Boli-Pop.
El espacio “Tramando”, del sensible Churba se encuentra en Rodríguez Peña 1973, que no es precisamente bajo flores, pero sí un barrio muy frecuentado por la comunidad boliviana, cuando van a sus trabajos de albañil, o de servicio doméstico en las casas de las señoras que muy pronto se disfrazarán de cholas fashion.
Ahora sí, transcribo el final de la nota de Mercedes, que nos tiene reservado un buen bocado, y también un chivo –bueno, toda la nota es un chivo-:

“Todas las piezas de la colección Bajoflores: homenaje a la comunidad boliviana en Argentina se venden en la casa matriz de Churba, el mismo lugar donde, en su vidriera, expone Cynthia Cohen. Una especie de museo de la calle vivo, recreado de manera sofisticada. A fin de cuentas, a la hora del trabajo del “ojo cazador” –o sea, el momento previo al que un artista piensa y crea una obra- pareciera que es en el diseño en donde la realidad más real encuentra un eco, antes que en el mundo de las artes plásticas en sentido estricto. Como si el ojo que camina fuera, a veces, más receptivo. Quizás desde una cierta funcionalidad, el desarme de ciertos tabúes fuera más fácil”.

Al fin Mercedes mostró la hilacha del todo,- ya que de tejidos hablamos-. No quiero ser insistente pero con esto volvemos a mi viejo tema de que todo es mercancía, y aquello que no lo es, no tiene sentido, casi no tiene derecho a la existencia, exactamente como las “artes plásticas en sentido estricto” que para Merceditas no son funcionales al sistema, como lo es ella, obviamente, a quien espero, por lo menos le hayan regalado una boli-skirt por el trabajo de promoción de tan maravilloso y sensible homenaje. Merceditas ensalza el diseño y quiere acabar con las artes plásticas, que no sirven para nada, igual que la filosofía, por ejemplo, que no sirve para nada, excepto para pensar, pero ¿quién quiere pensar en esta época?
Gracias Mercedes por avisarnos que tenemos que dejarnos de joder y entregar el rosquete de una vez por todas. Es más, ya dejo de escribir y salgo corriendo al local del sensible Churba a comprarme alguna boli-prenda, antes de que se agoten.

Saludos.
El pato Lucas

PERIFÉRICA KINDER GARDEN

Borges decía que algunos libros llevaban títulos que eximían de su lectura, tal el caso de “El mundo como voluntad y representación” de Schopenhauer. Creo que el título de este breve texto no deja dudas acerca de su contenido. Obviamente yo no soy Schopenhauer, o lo soy en igual medida en que puede decirse que Periférica es una feria de arte.
Salvo los trabajos de un par de amigos –a quienes no mencionaré para no ser acusado de parcialidad- y de algún que otro –para mí- desconocido, todo lo que vi allí fueron baratijas y paparruchadas. Un verdadero jardín de infantes. Alguien me dijo “Y bueno, es lo que hacen los jóvenes” Pero ¿Qué jóvenes? El nivel no parecía superar los 12 o 13 años como mucho. Muy pocas cosas excedían la idea de juego infantil, por no hablar de verdaderos mamarrachos, y sin embargo estoy seguro que la mayoría de los artistas son mayores de 20 o inclusive de 30 años. Bueno, también se dice con mucha frecuencia que en la actualidad la adolescencia se ha prolongado más allá de los treinta años. Periférica parece ser una clara demostración, además de las publicidades que vemos en la televisión dedicadas a ese target en las cuales reina el sinsentido la banalidad o la estupidez. ¿Uds. fueron? ¿Qué opinan?

Un abrazo.
El pato Lucas.

ACERCA DE LOS CRÍTICOS

Hola a todos:

Quiero compartir con ustedes un texto que considero una pequeña joya. Espero que los críticos no se ofendan; supongo que los que tengan sentido del humor no lo harán. ¿Hay críticos con sentido del humor?

Bueno, transcribo a continuación un fragmento del libro "Diccionario de las artes" del escritor español Félix de Azúa, editorial Anagrama, pag. 112.:

"Crítico. No confundir con el sabio ni con el profesor.
El sabio es aquel que trata de conocer la razón de ser y el fundamento de las cosas en general y del mismo ser en particular. En el terreno del arte busca, por ejemplo, cuáles son las causas profundas de una actividad humana tan distinta de todas las demás. Y quiere averiguar, incluso, si de verdad es tan distinta. Las obras de arte son, para el sabio, signos de un jeroglífico del tamaño del universo, y los productos artísticos, palabras de una narración cuyo comienzo se sitúa en las cavernas y cuyo final posiblemente se sitúe en el mismo lugar.
El profesor es mucho más fácil de reconocer. Habita en la universidad y sabe algunas cosas. Suele tener un campo de conocimientos muy discreto pero macizo. En el terreno del arte conoce bien, por ejemplo, la influencia de las vacas sobre la Escuela de Barbizón o la actividad de los ceramistas valencianos del siglo XIII. Si se le empuja fuera del campo específico de sus conocimientos, muestra un atroz desconcierto. Las obras de arte son para él la leña con la que enciende su estufa para no morir de frío en las largas noches de invierno.
Pero el crítico es un individuo de especie distinta. Hasta hace relativamente pocos años sólo se conocían dos tipos de crítico.; el de toros y el de teatro. Luego se han multiplicado y en la actualidad hay críticos de libros (casi todos dedicados obsesivamente a la novela), de cine, de televisión , de fútbol, de alta costura, de gastronomía, de conciertos y de todo lo imaginable. En un periódico de Madrid hay incluso un crítico de misas.(...)

El crítico a diferencia del sabio que lo sabe todo y del profesor que sabe algo, no sabe absolutamente nada, pero está informado. Su información le permite dar cuenta (a favor o en contra, nunca objetivamente, nunca informativamente) de lo que se va produciendo. Su información atiende a lo actual: es un experto en actualidades. Si una obra de arte le parece actual dice que es buena; si le parece inactual dice que es mala. Con ello consigue alabar sólo aquello que carecerá de interés al cabo de un par de meses.
Este fenómeno, a saber, que todo lo alabado por la crítica es transitorio y carece del menor valor no actual, y que casi todo lo denigrado y olvidado por la crítica tiene posibilidades de permanecer (pero tampoco todo: no hay que darse facilidades), constituye un tópico de la modernidad desde Baudelaire, comprobado en miles y miles de ejemplos, y muy bien argumentado por pensadores y sabios como Walter Benjamin o Mrtin Heidegger. Pero no ha hecho perder ni un centímetro de poder, ni un gramo de aplomo a los críticos, sino todo lo contrario. ¿Por qué?
Está muy bien explicado en los artículos de crítica de Baudelaire, uno de los mejores críticos que jamás hayan existido y cuyos errores (declarar a Constantin Guys como el mejor pintor del momento y no mencionar a Manet, por ejemplo) son también de los mejores que ha producido la crítica.
Baudelaire se percató de que la crítica es la verdadera constructora del puro presente y que, por lo tanto, el crítico habitaba en la más completa instantaneidad o vacío.El crítico, uno de los pilares del periodismo, es el sustentador de la nada cotidiana, la cuál, de no ser por el crítico y los periodistas tendría dificultades, tendría dificultades para ser percibida. El crítico es una criatura del nihilismo, con mando en el mantenimiento de la nada. Es uno de los mayores fabricantes de nada, en una sociedad con un insaciable apetito de naderías.
Este juicio, que no es un juicio crítico, fue más tarde desarrollado con brilñlantez por uno de los más grandes periodistas modernos, Karl Krauss. Construír la nada, el abismo del puro instante presente, como lo verdaderamente esencial, ocultando de este modo la temporalidad y lo real, tal es la titánica obra del crítico y del periodista. Krauss sin embargo, por ser el mismo un crítico y un periodista, no podía ni imaginar que esa ocultación iba a ser lo único real de nuestras sociedades.
No se vea en lo que digo un reproche o una queja. Es una mera constatación. También este libro que el lector tiene la misericordia de estar leyendo es un libro de crítica y de periodismo. Es muy difícil, en estos tiempos nuestros, no haber cometido alguna vez actos de crítica y de periodismo en algún mpomento y por las razones más raras. El vacío lo sustentamos todos y la acusación general contra "los periodistas" olvida muchas veces que periodistas son también quienes leen periódicos. Incluso más.
El poder que han acumulado los críticos y los periodistas en los últimos treinta años no es sino la constatación de que su labor ha tenido un éxito rotundo y en este momento son los críticos de las diversas artes, sin duda, quienes construyen las artes, y los periodistas quienes construyen la realidad. Y no hay más arte ni más realidad que la por ella sancionada.(...)

De hecho, los críticos y los periodistas se habían convertido a su vez en artistas, o los artistas se habían convertido en críticos y periodistas e iban por esos mundos predicando la moral artística, aveces a favor de unos, a veces a favor de otros, siempre a favor de si mismos. Uno de los últimos representantes de aquella crític, Beuys, que hizo un poco de todo, desde comunismo a ecologismo, pero siempre del modo más aburrido posible, logró sobrevivir hasta los noventa y todavía quedan moralistas que lo toman al pie de la letra.
Pero se trata de una excepción; la abundancia dineraria de los años ochenta había ya transfigurado a aquellos críticos y periodistas metidos a conceptuales, minimalistas e instaladores. El regreso del dinero y de la pintura , gracias a la brocha de los italianos y alemanes neoexpresionistas y neofigurativos, siempre neo-algo para que se advirtiera que estábamos de nuevo ante una novedad, inspiró a los críticos de la noche a la mañana y los convirtió en directores de galerías y museos.
Vender pintura en los años ochenta ya no era pecado, de manera que los críticos podían volver a ejercer su control de calidad, pero habían ganado tanto pòder en los últimos veinte años como para exigir el ejercicipo de ese control cobrando un porcentaje de las ventas y tomando para sí todo el protagonismo mediático, una palabra que se inventó en aquellos años. Así aparecieron los críticos mediáticos para ampliar al campo de la televisión su ya enorme poder. Organizaron exposiciones en los museos y en las galerías, encargaron miles de catálogos, organizaron exposiciones para los ayuntamientos y diputaciones, municipios y condados, firmas de bolsos y compañías aéreas, encargaron miles de cat´´alogos. Salieron en todas las televisiones con el catálogo en la mano. O con el pintor en una mano y el catálogo en la otra.
El último capítulo de esta historia, a saber el derrumbe financiero de los años noventa al que tanto contribuyeron los críticos, los catálogos y los periodistas, no ha concluído todavía, pero puede describirse el nuevo avatar de los críticos y periodistas diciendo que los mejor colocados han pasado a dirigir grandes consorcios financieros y todos los demás son ahora funcionarios del Estado a quien aconsejan en materia cultural y artística. Siguen haciendo catálogos. (...)"

Fin de la transcripción. El texto continúa y he omitido también algunos fragmentos en el medio. Espero que no les resulte demasiado extenso.
Todo el libro es recomendable, lleno de ironía. Léanlo.

Laura ¿Dónde estás?

Un abrazo para todos.
El pato Lucas.

EL ARTE EN ESTADO GASEOSO

Hola a todos.

Quiero recomendarles un libro, pero también compartir una duda que desde hace un tiempo me viene rondando….¿Y si Marcel Duchamp no hubiera sido más que un gran bromista? Quiero decir, un bromista muy inteligente, culto y seductor. Si así fuera, el arte contemporáneo y la mayor parte de su teoría anexa estarían girando sin fin alrededor de un chiste. Recuerden que una de sus frases más significativas fue “Les tiré un urinario por la cabeza y lo convirtieron en una obra de arte”…Notable, nos tiró un urinario por la cabeza hace 90 años y la mayoría de nosotros aún lo tenemos incrustado precisamente allí, en la cabeza. Podría decirse que fue una broma pesada y duradera…

Bueno, el libro que les quiero recomendar es:

EL ARTE EN ESTADO GASEOSO.
de Yves Michaud
Fondo de Cultura Económica.
Breviarios.

Ante todo debo agradecer a mi amiga María por pasármelo, y para entusiasmarlos un poco paso a transcribir algo de la introducción:

“Este mundo es exageradamente bello.
Bellos son los productos empacados, la ropa de marca con sus logotipos estilizados, los cuerpos reconstruidos, remodelados o rejuvenecidos por la cirugía plástica, los rostros maquillados, tratados o listeados, los piercings y los tatuajes personalizados, el ambiente protegido y conservado, el marco de vida adornado por las invenciones del diseño, los equipos militares con su aspecto cubo-futurista, los uniformes rediseñados tipo constructivista o ninja, la comida mix en platos decorados con salpicaduras artísticas a no ser que de manera más modesta sea empaquetada en bolsas multicolores en los supermercados (…). Hasta los cadáveres son bellos cuidadosamente envueltos en sus fundas de plástico y alineados al pie de las ambulancias. Si algo no es bello, tiene que serlo. La belleza reina. De todas maneras, se volvió imperativo: ¡que seas bello! O, por lo menos, ¡ahórranos tu fealdad!
Claro, estoy bromeando: la belleza en cuestión está en nuestras miradas y los imperativos en nuestras ideas. Fuera de ello, si se suspende el uso de aquellas categorías propiamente estéticas, subsiste el mismo océano de fealdad (salvo que en éste caso, observémoslo, la categoría de la belleza es de la que aún hacemos uso subrepticiamente); de horror (por lo menos en este caso hemos cambiado un poco de categorización), de trivialidad cómoda que constituye lo ordinario del mundo. Basta con cambiar de lentes y de modo de pensar para encontrarse con un mundo que ya no es nim bello ni feo, que será captado bajo otras cualidades y propiedades, que de golpe vuelve a ser tal como se pudo presentar en otros tiempos o en otras culturas. Según las sociedades, las religiones, los modos de producción, este mundo pudo ser experimentado, vivido o considerado como valle de lágrimas, mundo de dolor o de gozo, de trabajo o de dulzura, de justicia o de escándalo, de humildad terrenal o de aspiración al más allá; de ninguna manera como bello o como feo. Salvo que ahora los lentes de la estética están bien puestos sobre nuestra nariz y las ideas de belleza bien metidas en nuestra cabeza. Nosotros, hombres civilizados del siglo XXI, vivimos los tiempos del triunfo de la estética, de la adoración de la belleza: los tiempos de su idolatría.
Resulta difícil y hasta imposible escapar de este imperio de la estética. Hasta la visión moral de los comportamientos parece estar ahí “para verse bien”, y la moral se vuelve una estética y una cosmética de los comportamientos. Es necesario que el mundo rebose de belleza y, de repente, rebosa efectivamente de belleza. Este mundo, hoy, es exageradamente bello.
La paradoja en la que me voy a detener es que tanta belleza y, junto con ella, un tal cultivo de la estética se cultivan, se difunden, se consumen y se celebran en un mundo cada vez más carente de obras de arte, si es que por arte entendemos a aquellos objetos preciosos y raros, antes investidos de un aura, de una aureola, de la cualidad mágica de ser centros de producción de experiencias estéticas únicas, elevadas y refinadas. Es como si a más belleza menos obra de arte, o como si al escasear el arte, lo artístico se expandiera y lo coloreara todo, pasando de cierta manera al estado de gas o de vapor y cubriera todas las cosas como si fuese vaho. El arte se volatilizó en éter estético, recordando que el éter fue definido por los físicos y los filósofos después de Newton como medio sutil que impregna todos los cuerpos.
Esta desaparición de las obras para dejar lugar a un mundo de belleza difusa, profusa, como gaseosa, nace, nació, de varios procesos.
Por un lado un movimiento de desaparición de la obra como objeto y pivote de la experiencia estética llegó progresivamente a su fin. Ahí donde había obras sólo quedan experiencias. Las obras han sido reemplazadas en la producción artística por dispositivos y procedimientos que funcionan como obras y producen la experiencia pura del arte, la pureza del efecto estético casi sin ataduras ni soporte, salvo quizá una configuración, un dispositivo de medios técnicos generadores de aquellos efectos. Una instalación de video como ya se ve en cualquier galería o en las boutiques de lujo es el paradigma de esta especie de dispositivo productor de efectos estéticos.
Para retomar la expresión utilizada en 1972 por el crítico de arte Harold Rosenberg, junto al proceso de desestatización del objeto existe un proceso de desdefinición del arte. Al reflexionar sobre las producciones del neodadaísmo de los años sesenta, los happenings de finales de los años cincuenta, las transcripciones y desvíos de objetos e imágenes ordinarios del arte pop, Rosenberg, crítico de vanguardia, trotskista estadounidense, heraldo de la pintura gestual (action painting), hacía constar que las obras de arte de su tiempo eran cada vez menos obras sobresalientes de un género y utilizaban los materiales reconocidos de este género. Señalaba que cada vez más cosas diversas y heteróclitas –y finalmente cualquier cosa- podían funcionar como obra y ser propuestas como tales. Duchamp, precursor enigmático y malicioso, abrió la caja de Pandora a principios del siglo XX con su ready made. Warhol, ícono frío de los sixties, cumplió con su popularización por medio del arte pop cuando cajas de detergente Brillo
(por cierto todavía fabricadas, todavía producidas: madera aglomerada cubierta por serigrafías) se vuelven esculturas en una transustanciación tan oscura y adorable como la de la eucaristía.
Esta primera mutación aparece muy temprano en el arte del siglo XX –probablemente a partir de los Papiers collés de la primera década del siglo pasado-. Se extiende a los objetos del arte y a la naturaleza de la creación: el creador de obras es cada vez más productor de experiencias, ilusionista, mago o ingeniero de efectos, y los objetos pierden sus características artísticas establecidas. Los cuadros acogen fragmentos de papel pintado o de linóleo, collages, trozos de objetos y de elementos reciclados –hasta que ya no quede nada del cuadro en el sentido de la convención de una superficie coloreada- Instalaciones de objetos o performances se vuelven obras. Las intenciones, las actitudes, y los conceptos se vuelven sustitutos de obras. Sin embargo, no es el fin del arte: es el fin de su régimen de objeto.

Segundo proceso interno del mundo del arte, diferente del primero pero desemboca en lo mismo: un movimiento de inflación de obras hasta su extenuación. Desde este segundo punto de vista, las obras no desaparecen por evaporación o volatilización sino, al contrario, por exceso y hasta por plétora, por sobreproducción: al multiplicarse, al estandarizarse, al volverse accesibles al consumo bajo formas apenas diferentes en los múltiples santuarios del arte transformados en medios de comunicación de masas (los museos son mass media). Hay tanta profusión y tanta abundancia de obras, tanta superabundancia de riquezas que ya carecen de intensidad: abunda la escasez y lo fetiche se multiplica en los departamentos del supermercado cultural.. Casi al mismo tiempo, en el campo de la relación con las experiencias y del culto del arte, se ve la racionalización, la estandarización y la transformación de la experiencia estética en producto cultural accesible y calibrado. Esta es la verdad en la época, primero del tiempo libre, del turismo y de los progresos de la democratización cultural y, segundo, de la mediación cultural. Lo que se traduce y se manifiesta a la luz del día en el desarrollo y posteriormente, la inflación del número de museos y su transformación en templos culturales del arte (malls del arte). En estos se consume, en todos los sentidos del término “consumir”, una producción industrial de las obras y de las experiencias que desemboca también, en la desaparición de la obra.”(…)

Bueno, si les interesa cómprenlo, pídanlo prestado, etc,

Y ahí van un par de fragmentos de otro texto interesante y reciente. Se trata de:

“LO CONTRARIO DE LA INFELICIDAD”
Promesas estéticas y mutaciones políticas en el arte actual
José Fernández Vega
Ed. Prometeo

Fernández Vega es argentino, investigador del Conicet. y profesor de la U.B.A
Leyendo el texto podríamos decir que es un teórico ”de verdad”, no como algunos de los que ya henos hablado anteriormente y que se empeñan en tratar de convencernos de que el arte “tiene que ser divertido”…¿Qué clase de categoría es esa? Bueno, ese es tema para otro día.

Transcribo:

¡Todo lo que se diga sobre el arte actual parece condenado a replicar, de manera involuntaria o deliberada una característica del individuo, y acaso también, una visión general de nuestra cultura. ¿Pretende el arte una autonomía que no es capaz de sostener? ¿Se halla entregado al comercio, subsumido al capital?¿O se trata quizás de que perdió referencias, de que ya no dice nada significativo?
Como el propio individuo, el arte ha recibido acusaciones por su escasa disposición hacia el otro y por su empobrecimiento interior. ¿Es incapaz de vincularse fuera de su círculo íntimo a causa de su lenguaje narcisista, demasiado autorreferencial? ¿Desecha las metáforas poniendo en su lugar toscos mensajes literales debido a la hegemonía semántica de la técnica? ¿O acaso en el origen de semejante atrofia simbólica hay “solo” una excesiva exposición a las radiaciones de la (in)comunicación de masas?”
(pag.9)

“El año 1984 resultó una fecha signada por la paradoja para el filósofo estadounidense Arthur C. Danto. Después de publicar un artículo en el que retomaba la tesis, de origen hegeliano, sobre la muerte del arte, el teórico dio un giro en su trayectoria intelectual y aceptó convertirse en crítico de arte de la revista The Nation. Si se buscara resumir la intención de su obra “Después del fin del arte”, podría decirse que ella busca explicar la subyacente contradicción de 1984 entre su afirmación teórica y su nueva tarea profesional, pues ¿De qué habría podido ocuparse Danto en su flamante rol de crítico si, poco antes como filósofo, parecía haber despojado de todo objeto esa función? “(pag. 15)

Se las dejo picando ahí….

Si tienen ganas…y tiempo me gustaría que me cuenten que significa para Uds. ser artistas hoy, no tienen que contestarlo sólo quienes son artistas. Me interesan todas las opiniones. Luego, si quieren puedo transcribir todas las respuestas, o bien sólo las de aquellos que me autoricen a hacerlo.

Bueno, ya me cansé de escribir y además me estoy perdiendo “Gran Hermano”, me gusta ver cuando duermen…no por voyeurismo, sino porque cuando están despiertos hablan y como decía Marx (Groucho ) “Es preferible callar y que se sospeche que uno es tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente”

Un abrazo.
El pato Lucas.